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sábado, 11 de julio de 2009

OTRO MAS QUE SE VA

El zurdo Aroldis Chapman(CUBAENCUENTRO.com)

El lanzador Aroldis Chapman habla en exclusiva con CUBAENCUENTRO.com.

«Quiero ser el mejor zurdo del mundo»

El lanzador Aroldis Chapman, la mayor promesa del béisbol cubano, abandonó sorpresivamente el equipo nacional que participa desde este jueves en el tradicional Torneo de Rotterdam (Holanda). De apenas 21 años y poseedor de una recta que alcanza las 100 millas por hora, Chapman deslumbró a no pocos especialistas y cazatalentos en el pasado Clásico Mundial de béisbol. Ahora pasea por una ciudad europea, observa el mundo con entera libertad y se prepara para continuar viaje hacia el profesionalismo, al tiempo que conversa por segunda vez con este periódico.

¿Cuáles son tus aspiraciones? ¿Has tenido contacto con algún equipo de las Grandes Ligas?

Mi aspiración es llegar a ser el mejor zurdo del mundo. Ése ha sido mi objetivo desde que llegué aquí, desde que tomé la decisión de abandonar el equipo nacional cubano. Quiero empezar a jugar en el béisbol profesional, aunque todavía no he tenido contacto con ningún equipo.

Tu irrupción en el mercado libre ha creado mucha expectativa en el mundo del béisbol. Cuéntanos cómo empezaste a jugar. ¿Recuerdas algún pelotero que te haya inspirado, algún partido que puedas considerar como el más relevante?

Empecé a jugar a los 11 años, como primera base. Pero, en realidad, no comencé en el béisbol, sino en otro deporte, el boxeo. Era boxeador y luego pasé al béisbol. Desde pequeño siempre admiré a (José Ariel) Contreras. Ha sido mi pelotero favorito desde mi infancia hasta ahora. En cuanto a los juegos, recuerdo como la victoria más importante una en 2007, en el Mundial de Taipei de China, en la ronda de muerte súbita. Me dieron la responsabilidad de lanzar, y ese juego ha sido el más importante en el que he participado hasta ahora, así como los juegos que pitcheé en el Clásico Mundial. Me siento muy contento por la actuación que tuve en los dos torneos.

Hay compañeros tuyos del equipo Cuba que están en Estados Unidos, como Yadel Martí y Yasser Gómez. ¿Has tenido contacto con ellos?

No, desde que salí no he tenido contacto con ellos.

En una situación hipotética, si te lo permitieran, ¿quisieras seguir integrando el equipo cubano mientras te desempeñas como profesional en Estados Unidos?
Ese sería un sueño muy grande para mí. Es un poco difícil, pero sí, quisiera tener esa oportunidad.

Las rectas que lanzaste en el Clásico deslumbraron a muchos, pero también realizaste excelentes lanzamientos de rompimiento. Algunos medios de prensa encuentran semejanzas entre tu estilo y el de zurdos de leyenda, como Randy Johnson o Sandy Koufax. ¿Cuál es el lanzamiento que más dominas?

El lanzamiento más cómodo para mí es la recta. Me siento muy seguro con ella; pero otro que me gusta, y creo muy importante para un lanzador, es el cambio de velocidad. Lo utilizo bastante. Algunos de los lanzamientos de rompimiento en el Clásico fueron cambios, sólo que los que yo lanzo son muy movidos.

El cambio es un lanzamiento muy efectivo en Grandes Ligas, pero pocos pitchers son capaces de dominarlo a tu edad.

Pienso que lo más importante es tener confianza al momento de lanzarlo. Eso le falta a muchos lanzadores para utilizar el cambio de velocidad. Es un lanzamiento al que los pitchers le cogen un poco de miedo, y es que a veces no tienen la confianza suficiente.

Volviendo al Clásico: estaba la presión de los aficionados, pero también la presión política, las Reflexiones de Fidel Castro. Se especulaba acerca de que era el propio Castro quien indicaba las alineaciones, los cambios…

La única presión que teníamos era la de ganar. En Cuba hay una presión grande, que si pierdes, que si ganas… El objetivo de nosotros era ganar, pero en el Clásico todos los equipos son fuertes. Sobre la dirección del equipo, los atletas no sabíamos mucho. Sí veíamos que se hacían muchos cambios en la alineación. Pero, si se llamaba o no por teléfono, eso es especulación.

Los peloteros boricuas, venezolanos, dominicanos… pueden ser profesionales en Estados Unidos y regresar a sus países sin ninguna traba. Incluso los propios cubanos, los voleibolistas o los atletas de campo y pista, pueden participar en ligas profesionales. Sin embargo, los peloteros y boxeadores cubanos residentes en la Isla no gozan de esta libertad…

Ninguno de nosotros estamos de acuerdo con eso. Deportes como el voleibol y el atletismo tienen torneos profesionales en otros países, con posibilidad de participar. Nosotros, los peloteros, no tenemos esa posibilidad, y no sabemos por qué. Muchos peloteros cubanos desean participar en Grandes Ligas. El problema es el regreso. Todo el mundo no toma la decisión de abandonar su país, porque sabe que no va a poder volver a entrar. Es una decisión muy fuerte.

¿Dejaste familia en Cuba?

Dejé a mis hermanas, a mis padres y a mi esposa, que dio a luz el 28 del mes pasado. Dejé a mi familia, pero pienso que es el mejor paso que he dado, para poder ayudarlos. Creo que es la mejor decisión que he tomado.

El régimen trata de "desertores" a los peloteros cubanos que deciden irse del país. ¿Cómo son percibidos por los colegas que se quedan en la Isla?

Por lo menos entre nosotros, los atletas, no se habla de traición, sino solamente de una decisión que se toma. Todos los peloteros jóvenes cubanos quisieran jugar en Grandes Ligas, pero no pueden por las restricciones que existen en el país. Yo no tuve la oportunidad de conocer a Contreras, por ejemplo. Otros compañeros míos sí lo trataron, son sus amigos y le quieren mucho. Solamente no están juntos y no se pueden ver, pero se quieren igual. Entre nosotros, nos queremos igual. Los que se fueron tomaron esa decisión y nadie tiene derecho a mandar en el pensamiento de nadie.
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