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sábado, 28 de noviembre de 2009

La realidad suiza

Volviendo al tema del desconocimiento de la realidad politica suiza fuera de sus fronteras, aporto esta informacion sobre la participacion politica real de muchos extranjeros en suiza, sobre este tema se podria hablar mucho, pero solo agregaria que en uno de los municipios mas conocidos, el de Ginebra, los extranjeros con residencia permanente pueden votar en las elecciones municipales y su voto cuenta mucho, porque la poblacion extranjera alli es el 40% del total, aqui no existe en la realidad ese miedo al extranjero que se alimenta en otros paises europeos, por eso han sido derrotadas todas las iniciativas politicas excluyentes y discrimantorias, impulsadas por el Partido Popular de derechas, este pais se derrumbaria economicamente sin el aporte de los extranjeros, como sucede en otros paises europeos donde su clase politica hace demagogia con el tema de la inmigracion y su poblacion en general esta muy desinformada.

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llegó a Suiza hace 25 años como solicitante de asilo y hoy asesora legalmente a otros extranjeros. Lumengo fue uno de los siete candidatos negros al Parlamento helvético. (SF1, Julie Hunt)

El Obama helvético, perspectiva lejana para un país con asignatura migratoria pendiente

La elección del primer presidente negro de EE.UU. reactualiza participación de extranjeros en política suiza.

La “Obamanía” ha desencadenado sus efectos en Suiza, país de fuerte inmigración extranjera, donde la posibilidad que un extranjero –negro más encima- acceda a las altas esferas del Consejo Federal parece aún lejana.

No obstante, la cuestión se ha convertido en un asunto de actualidad, al menos en los comentarios de prensa, también un tema ahora recurrente en los círculos intelectuales, motivo de conversación preferido de las tertulias políticas otoñales.

Es que hasta ahora ningún descendiente de extranjero en Suiza ha llegado a la cúpula del Consejo Federal, pero analistas coinciden en que la posibilidad existe, aunque aún lejana, pero es una cuestión de tiempo, afirman los más optimistas, como el politólogo René Knüsel.

Una cantera bien nutrida

En todo caso hay señales que permiten pensar que así será. En efecto, si se considera la actual composición del Parlamento federal, se observa que los suizos lograron designar a la cámara de diputados (Consejo Nacional) al primer parlamentario negro, Ricardo Lumengo, por las filas del partido socialista. El diputado llegó a Suiza como refugiado político procedente de Angola en los años 70.

Otro político de origen africano que ocupa un cargo elevado, esta vez en el plano cantonal, es Carl-Alex Ridoré, abogado de origen haitiano, electo en el cargo de “prefecto” (gobernador civil) en el cantón de Friburgo, también por las filas del Partido Socialista.

Tal vez el Obama helvético no será de origen africano, pero si extranjero, seguramente europeo e hipotéticamente de origen latinoamericano. En todo caso la cantera existe, ya sea en el plano parlamentario, cantonal, y especialmente comunal, con una plétora de electos “secondos”, es decir hijos de inmigrantes de la primera generación.

Latinoamericanos en la pista

Los latinoamericanos consiguieron su primer representante en el Parlamento Federal con la elección de Antonio Hodgers, hijo de un desaparecido argentino, elegido diputado por el Partido de los Verdes, en representación de Ginebra. De hecho es uno de los consejeros nacionales (así se llaman oficialmente los diputados) más jóvenes del Parlamento; un camino aún largo para él…

Por otro lado, en el Parlamento predominan políticos “mestizos” de origen europeo, esencialmente originarios de Europa del Este, ya sea por parte de madre o padre, o sencillamente naturalizados, como es el caso del ex presidente del Consejo Nacional, el diputado socialista de Basilea Claude Janiak, de origen checo.

Fuerte presencia en el plano municipal

Pero por donde más empujan los inmigrantes, es en el plano comunal, donde los políticos surgidos de la inmigración ya se cuentan por docenas. Es el caso del cantón de Ginebra, donde Después de la comuna de Lancy que eligió hace tres años presidente de la asamblea municipal al uruguayo suizo Alberto Pérez-Iriarte, la ciudad de Ginebra designó en el 2007 a una emigrante gallega, Dolores Bolay Cruz al puesto del presidenta del Gran Consejo.

En la comuna de Vernier, siempre en el cantón de Ginebra, el Consejo municipal cuenta con 3 concejales de origen chileno provenientes del exilio: María Gaulin, Patricio Herrera y Alberto Pérez Yáñez. Los chilenos cuentan con el mayor números de concejales en el cantón de Ginebra. A los mencionados se agrega Christián López-Quirland y Pablo García.

Mujeres latinas concejalas

A este grupo se agrega la primera mujer de origen chileno en ser elegida miembro del Consejo Ejecutivo de la pequeña comuna de Avully (1.176 habitantes) Marozia Carmona-Fischer. Cabe también mencionar a las concejalas Silvia Machado (Argentina) y Luisa Pentzke (Nicaragua) y a Javier Alonso, concejal de Lancy. Una primicia, en uno de las cantones con mayor número de extranjeros.

Cierto es que candidatos “estilo moda Obama” existen, pero aún el camino para llegar al Consejo Federal es largo, debido esencialmente a que durante muchos años los inmigrantes no contaban con derechos políticos. Pero los tiempos cambian y la máquina se ha puesto en marcha. Es tiempo de soñar.

La democracia en Suiza

En este pais donde vivo casi cada domingo del año hay alguna votacion, bien a nivel cantonal o a nivel federal, aqui los parlamentos cantonales o el federal, apenas aprueban alguna ley antes que esta sea discutida publicamente durante semanas o meses, generalmente en los casos de la aprobacion de leyes muy importantes se forman comites de organizacion de referendums pro o en contra, porque esta precisamente es una de las peculiaridades del sistema politico suizo mas fascinante. He podido comprobar el gran desconocimiento que existe en Europa sobre las realidades de la democracia suiza, por lo que supongo que el desconocimiento sera mayor en el resto del mundo, realmente aqui rige un sistema de gobierno tan cercano al ciudadano de a pie como no he visto en ningun lugar del mundo, las atribuciones de poder real para gobernar de municipios y cantones aqui son muchisimo mas amplias que las que existen en otros famosos estados federales, como Alemania, Canada o los Estados Unidos. Este es un pais formado por cuatro culturas diferentes integradas cada una con los mismos derechos independientemente del numero de habitantes pertenecientes a cada cual, a eso habria que sumarle que un cuarto de la poblacion total del pais somos extranjeros, por lo que evidentemente su sistema politico ha demostrado ser exitoso en la integracion cultural. Yo aqui jamas me he sentido discriminado, hasta el mas racista se cuidaria de expresar su odio abiertamente, eso aca se castiga a la suiza con fuertes multas, pero aun asi hay fuerzas politicas que como en otros paises necesita ganar votantes aun al precio de apelar a los mas bajos y egoistas instintos, gente ignorante y manipulable siempre habra y mucho mas cuando el poder economico controla los medios de comunicacion. El tema de este referedum sobre la prohibicion de la construccion de minaretes en Suiza es un buen ejemplo de la manipulacion mediatica a la que estamos todos sometidos, porque aunque es un tema sensible e importante sobre todo para la poblacion de creencia mulsulmana aca, lo que mañana realmente importante se va a votar incluido en este paquete de referendums es la prohibicion total o no de las exportaciones de armas y casualmente, la gran prensa europea e internacional apenas se ha referido a ello.

La Gran Mezquita de Petit-Saconnex con su alminar en la periferia de Ginebra. (Keystone)

Suiza vota para prohibir los minaretes en las mezquitas

La iniciativa fue presentada en 2007 por cargos del Partido Popular de Suiza, una formación nacionalista y xenófoba, aunque no parecen existir grandes problemas de integración en el país

R. CARRIZO COUTO - Ginebra - 28/11/2009

Los suizos están convocados mañana a las urnas en referéndum federal para tomar una decisión sin precedentes y polémica como pocas que, de ser adoptada, causaría una tormenta diplomática mayúscula para su país. Se trata de la inclusión en la Constitución de una cláusula que prohibiría la construcción de minaretes en las mezquitas que vayan a construirse en Suiza.

La espinosa iniciativa fue presentada en mayo de 2007 por cargos del UDC-SVP, o Partido Popular de Suiza. En este país cualquier ciudadano puede proponer un referéndum, si obtiene el apoyo de 100.000 votantes. En el caso de los minaretes, el comité logró reunir nada menos que 114.895 firmas. Y ello en la totalidad de los 26 cantones que componen la Confederación Helvética.

Los partidarios de la prohibición ven el minarete como "un signo de dominación política y de voluntad de poder", más que como símbolo religioso. Estos temen una Suiza repleta de minaretes en un futuro cercano y critican la "discreta invasión" musulmana, que buscaría "establecer un orden jurídico y social contrario a las libertades garantizadas por la Constitución". Según un informe, la justificación de los partidarios del "no" es en un 53 % de casos "para mandar un claro mensaje contrario a la implantación en Suiza de la sharia, o ley islámica".

El Ejecutivo ha expresado su oposición a la propuesta y ha recomendado a los ciudadanos votar contra esta modificación del artículo 72 de la Constitución. Las últimas encuestas darían el triunfo a los partidarios del "no" con algo más del 50% de los votos. Pero los analistan afirman que un margen de partidarios de la interdicción superior al 30% sería igualmente muy preocupante para la imagen internacional de Suiza. El peso global del electorado del partido SVP-UDC a nivel nacional equivale a más de un cuarto del censo. La formación nacionalista, populista y xenófoba obtuvo un 29 % de votos en las elecciones federales de 2007.

De momento, en territorio suizo solo existen cuatro minaretes, siendo el más famoso el de la Mezquita de Ginebra. A diferencia de las serias dificultades de integración que se observan en los suburbios de París, Bruselas o Londres, la inmigración musulmana parece integrarse aquí sin grandes dificultades, lo que añade aún más incomprensión sobre las verdaderas razones de la iniciativa del Partido Popular. Los musulmanes de Suiza son mayoritariamente provenientes de Turquía, Albania y la ex-Yugoslavia. Su número se calcula en unas 400.000 personas.

Las consecuencias de una posible aprobación serían catastróficas para la imagen de Suiza en el mundo árabe-musulmán y afectaría de forma grave a los intereses económicos de la nación alpina. La ministra de Asuntos Exteriores, la socialista Micheline Calmy-Rey, dejó planear en varias intervenciones públicas la posibilidad de que una prohibición pusiera a Suiza en el punto de mira del terrorismo islámico internacional. Una posibilidad doblemente grave dado que Suiza es un país tradicionalmente bien visto por los países musulmanes y es un destino privilegiado para los ricos emires del Golfo Pérsico.