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lunes, 21 de diciembre de 2009

Protesta en el infierno

Pues parece que hasta en Corea del Norte tambien el pueblo esta harto del regimen monarquico comunista que los oprime,este es quizas el pais mas cerrado y controlado del mundo, pero aun asi en estoy tiempos del mundo 2,0 ya es imposible ocultar toda la verdad y todo termina por saberse.

Kim Jong-il (centro) visita una fábrica en Kimchaek, al noreste de Pyongyang, en una foto sin fechar distribuida por la agencia oficial KCNA.- REUTERS

El nuevo won sacude Corea del Norte

La revaluación de la moneda provoca protestas sociales contra el régimen

JOSE REINOSO - Pekín - 21/12/2009

Corea del Norte se ha visto agitada en las últimas semanas por una serie de inhabituales protestas sociales, en respuesta a la decisión del régimen de Pyongyang de revaluar su moneda, obligando a la población a aflorar sus ahorros. El nuevo won vale 100 antiguos. Un total de 12 personas acusadas de organizar los disturbios han sido ejecutadas, según la prensa surcoreana. También ha sido prohibida temporalmente la entrada de extranjeros en el país.

Las razones detrás de la decisión de Pyongyang de llevar a cabo la primera reforma de su divisa en 17 años son varias, según observadores políticos. El líder norcoreano, Kim Jong-il, pretende atajar la inflación, poner coto a la incipiente economía de libre mercado y recuperar el control estatal de los mercados callejeros y agrícolas, que se han multiplicado desde que el sistema nacional de distribución de alimentos se hundió durante la hambruna de los noventa. Los comerciantes se estaban convirtiendo en una nueva clase cada vez más independiente del Estado, con el consiguiente riesgo para el régimen.

El banco central del Norte asegura que la redenominación de la moneda ha sido efectuada para impulsar el papel del país como una "potencia económica socialista". La prohibición de entrada de extranjeros forma parte, según algunos analistas, de los preparativos de seguridad ante un posible próximo viaje de Kim Jong-il a China, aunque otros piensan que las autoridades pretenden con ella evitar la presencia de visitantes hasta que se calmen las iras provocadas por la reforma de la divisa. La prensa surcoreana asegura que la medida se extiende desde el 20 de diciembre hasta principios de febrero.

La orden del Gobierno a los ciudadanos para que canjearan cada billete antiguo de 1.000 won por uno nuevo de 10 entre el 30 de noviembre y el 6 de diciembre desencadenó una oleada de protestas en distintos lugares del país, porque limitaba la cantidad de won que podía cambiar cada persona. El resto debía ser depositado en los bancos gubernamentales, lo que hizo temer a mucha gente que nunca recuperaría su dinero.

En Hamhung, en el este del país, estalló una revuelta entre comerciantes, que despertó las simpatías de la población. Ciudadanos enojados quemaron pilas de billetes, y aparecieron pintadas y octavillas criticando a Kim en los alrededores de la universidad, según la página web surcoreana Daily NK. Un total de 12 personas fueron ejecutadas por ello, según el diario surcoreano Chosun Ilbo.

La prensa de Seúl, que cuenta con buenas fuentes en el Norte, afirma que muchas madres que trabajan en los mercados callejeros se manifestaron públicamente contra una decisión que barría de un plumazo buena parte de sus ahorros. "Los mercados se han convertido en plataformas para denunciar a Kim Jong-il. Las madres, desesperadas, están fuertes y desafiantes. Hacen corros y maldicen abiertamente a las autoridades a pesar del riesgo de ser detenidas", explicó una fuente a Chosun Ilbo.

Ante la ola de protestas -extremadamente raras en este país, en el que el régimen mantiene un férreo control sobre sus 24 millones de habitantes-, las autoridades han reculado en parte. Inicialmente se permitió intercambiar 100.000 won antiguos por nuevos por familia, pero el límite ha sido incrementado a 500.000 won. La antigua divisa tenía un valor oficial de 145 won por dólar estadounidense, aunque en el mercado negro era necesario pagar 3.000 para comprar un billete verde.

La revaluación del won ha disparado los precios, lo que obligó a las autoridades a ordenar el cierre de los mercados callejeros durante tres días la semana pasada para dar tiempo a que se estabilicen. Pyongyang comenzó a autorizar algunos de estos mercados en 2002. Éstos animaron la economía y el comercio, pero al mismo tiempo empezaron a vender productos prohibidos, entre otros, películas y series de televisión de Corea del Sur, percibidas como una amenaza por el Gobierno totalitario de Kim. El mayor mercado mayorista de Corea del Norte, en Pyongyang, fue cerrado a mediados de junio.

Los países de la región están pendientes de la sorpresiva reforma monetaria, por los efectos que pueda tener sobre la estabilidad social interna. Las autoridades norcoreanas han dado orden a los guardias fronterizos de que disparen a matar contra cualquiera que intente cruzar la frontera con China, ante el riesgo de que la medida económica pueda incrementar las deserciones.

Las protestas se han producido cuando Estados Unidos intenta reavivar las paralizadas negociaciones para el desmantelamiento del programa de armamento nuclear norcoreano. El presidente estadounidense, Barack Obama, ha ofrecido a Kim Jong-il establecer una oficina de intercambio en Corea del Norte para intentar aliviar las tensiones entre los dos países, según la agencia surcoreana Yonhap.

La oferta fue realizada en una carta entregada por el responsable estadounidense para las conversaciones con Corea del Norte, Stephen Bosworth, en una reciente visita a Pyongyang.

A lo mejor para el año que viene

Parece que los gobernantes de la isla ya van reconociendo a regañadientes la realidad inevitable de la caida en picado de la economia cubana, pero como se ve en este reportaje las soluciones que proponen son precisamente las causas del desastre actual, porque hablar a estas alturas de planes quinquenales es solo un mal chiste, pero bueno, quizas en el 2010 se pueda aplicar el estribillo de la cancion del salsero cubano, a lo mejor para el año que viene lo bueno sucede, lo que te conviene, que cada cual lo traspole como quiera.

Raúl Castro, durante la sesión plenaria de la Asamblea Nacional, ayer en La Habana- AP

Cuba admite que la crisis le ahoga


El Gobierno reconoce que las predicciones para 2010 son mucho peores de lo que se esperaba.- Raúl Castro acusa a Obama de tener un doble juego hacia la isla

MAURICIO VICENT La Habana 21/12/2009

Cuba se asfixia. Necesita aire. La falta de productividad y la ineficiencia de la economía, unida a una gravísima crisis de liquidez por la escasez de divisas, han puesto contra la pared al Gobierno de Raúl Castro, que prepara un severo plan de ajuste para evitar una quiebra financiera. El presidente cubano encabezó ayer una importante reunión del Parlamento para discutir el plan económico de 2010, un año que ?se admite ya abiertamente? estará marcado por las tensiones económicas extremas y el recorte de los gastos sociales.

Castro aseguró que, en medio de la crisis, es más necesario que nunca regresar a los planes quinquenales y al método de la "planificación", que ahora se convierte en "una necesidad vital para excluir los riesgos de la improvisación". Dijo que ya se trabaja en "la proyección 2011-2015". En las actuales condiciones, afirmó, se "privilegiarán" aquellas actividades que generan ingresos y sustituyen importaciones, así como la producción de alimentos.

El presidente cubano también se refirió en extenso al diferendo con EE UU, y acusó al Gobierno de Barack Obama de tener un doble juego hacia Cuba. "A pesar de la enorme campaña propagandística desplegada para confundir al mundo acerca de una aparente disposición de dar un giro en el diferendo bilateral (...), lo cierto es que se mantienen intactos los instrumentos de la política de agresión a Cuba y el Gobierno de Estados Unidos no renuncia a destruir la Revolución y generar un cambio de nuestro régimen económico y social".

Según Castro, "en las últimas semanas" se han "multiplicado los esfuerzos" de la nueva Administración "con ese propósito". "Crece el aliento a la subversión abierta y encubierta contra Cuba", dijo. El mandatario mencionó la reciente detención en la isla de un estadounidense que repartía computadoras y teléfonos móviles a "agrupaciones de la sociedad civil" para subvertir el orden.

Pese a las denuncias, tendió una rama de olivo a su enemigo y ratificó "la sincera voluntad de Cuba de solucionar definitivamente el diferendo con EE UU, a partir de un diálogo respetuoso".

Antes de Castro, el ministro de Economía, Marino Murillo, documentó la gravedad de la crisis económica al presentar el informe sobre el plan de la economía nacional y los presupuestos de cara al año próximo.

El crecimiento del PIB en 2009, previsto al inicio del año en un 6%, finalmente fue del 1,4%. El funcionario admitió que uno de los problemas más asfixiantes para la economía es la "marcada desaceleración de los flujos de divisas", que ha llevado al país a incumplir compromisos financieros y a encontrar muchas "dificultades para acceder a fuentes de financiamiento".

Murillo no mencionó directamente la situación de medio centenar de empresarios extranjeros a quienes los bancos cubanos retienen sus depósitos. Cálculos extraoficiales cifran en más de 600 millones de dólares (420 millones de euros) los fondos extranjeros que no se pueden transferir debido a la falta de liquidez, y no se adivina una solución a medio plazo. "Los compromisos financieros existentes determinan que la situación sea muy tensa", admitió a los diputados. Castro dijo después que "se ha reducido en más de un tercio las retenciones de pagos acumuladas desde el exterior" y afirmó que se honrarán los compromisos adquiridos.

El ministro cubano de Economía trazó un panorama más negro que gris de la crisis: en relación a 2008, este año las inversiones disminuyeron un 16%, mientras que las exportaciones decrecieron un 22% y las importaciones un 37,4%, una cifra descomunal que trae a la memoria de los cubanos infaustos recuerdos. Otros datos reveladores son que el sector industrial decreció un 2% y que la productividad del trabajo, ya de por sí escasa en Cuba, cayó un 1,1%.

La situación se vio agravada en 2009 por varios factores: la crisis financiera internacional, el embargo estadounidense y las secuelas de los huracanes, que provocaron pérdidas por 10.000 millones de dólares, en primer lugar. Además, en el periodo bajaron los precios del níquel, principal producto cubano de exportación, y descendieron los ingresos por concepto de turismo y de servicios ofrecidos a Venezuela. En resumen, una ruina....

"Y se prevé que las condiciones externas continuarán siendo muy difíciles en 2010", dijo Murillo. El plan para hacer frente a la situación se basa en un severo plan de ajuste, que incluye un control exhaustivo de los gastos, "concentrar las inversiones en aquellas áreas que aportan divisas en el corto plazo y sustituyan importaciones", disminuir los inventarios y "dar prioridad" a las producciones que generan exportaciones, y finalmente "reducir los gastos sociales" hasta niveles compatibles con las posibilidades de la economía.

En un país como Cuba, hablar de que es imprescindible "reducir los gastos sociales" tiene una lectura muy clara. No se han especificado medidas concretas, pero se especula con la posibilidad del próximo anuncio de un paquete de restricciones que hará más difícil la vida de los cubanos. Por dónde irán los tiros, todo el mundo se lo imagina. Murillo afirmó que el problema de la baja productividad se debía esencialmente al "subempleo y las plantillas infladas" y que el Gobierno deberá tomar medidas.

Las reformas planearon desde la sombra en el discurso de clausura de Castro. El presidente cubano dijo ser consciente de la inquietud de la población sobre la insuficiente "velocidad y profundidad de los cambios" que hay que introducir en la economía. Cuba va a actualizar su modelo económico pero, enfatizó, sin "improvisación" ni "apresuramientos".

UNA SITUACIÓN COMPLICADA
-La economía echa el freno. En 2009, el Gobierno tuvo que reducir dos veces la meta de crecimiento de la economía: del 6% inicial, se rebajó al 2,5% y, antes de terminar el año, el pronóstico se redujo a alrededor del 1,7%. Finalmente, el ministro de Economía, Marino Murillo, dijo ayer que el crecimiento de la economía llegará sólo al 1,4%.

-Falta de liquidez. Este problema, que siempre ha sido la espada de Damocles de la economía cubana, es ahora asfixiante. Las exportaciones han caído un 22% y las importaciones se han reducido un 37,4% con relación a 2008. El desabastecimiento en las tiendas de divisas es general. Hay recortes en el consumo eléctrico para evitar los apagones. Algunas empresas han cerrado. Muchos empresarios extranjeros no pueden transferir el dinero que tienen depositado en sus cuentas en bancos cubanos porque no hay fondos.

-Medidas de ahorro. El Gobierno ha comenzado a eliminar subsidios y gratuidades sociales. Las restricciones en 2010 serán mayores y se pide a la gente que se apriete el cinturón. Entre otras medidas, el Gobierno ha empezado a eliminar los comedores obreros. Algunos alimentos han salido de la libreta de racionamiento. En las tiendas y centros laborales del Estado se prohíbe usar el aire acondicionado durante gran parte de la jornada, y las empresas que no aportan divisas a la economía han sido cerradas.

-Mal estado de la vivienda. De los 3,5 millones de viviendas que hay en Cuba, la mitad se encuentra en estado regular o malo. La situación empeoró notablemente el año pasado, cuando los tres huracanes que arrasaron la isla provocaron derrumbes y daños en cerca de 600.000 viviendas, un 15% de las existentes.