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domingo, 24 de enero de 2010

Ciberespionaje

Cuando leo noticias como esta siempre me vienen a la mente las novelas y peliculas de ciencia ficcion leidas y vistas, la tecnologia avanza a un ritmo vertiginoso y sigue estando concentrada en las manos de unos pocos, en solo unas decadas las armas convencionales seran como lanzas en manos de indigenas, los paises de avanzada saben que las guerras del futuro seran ciberneticas y por eso ya se estan rearmando tecnologicamente.

Códigos binarios en la pantalla de un ordenador.- Joan Sánchez


REPORTAJE: LA GUERRA DE LOS CIBERESPÍAS

Un informe secreto del FBI indica que China dispone de 180.000 ciberespías

GERALD POSNER 24/01/2010

Un informe secreto del FBI indica que China ha desarrollado un ejército de 180.000 ciberespías que "representa la mayor amenaza de ciberterrorismo contra Estados Unidos y tiene la posible capacidad de destruir infraestructuras vitales, interrumpir la actividad bancaria y el comercio y poner en peligro delicadas bases de datos del ejército y la defensa". Estos espías están lanzando ya 90.000 ataques al año sólo contra los ordenadores del Ministerio de Defensa estadounidense, según un analista del FBI que conoce el contenido del informe. Al lado de eso, la noticia reciente de que el Gobierno chino puede haber entrado en las cuentas de correo de diversos activistas de derechos humanos -que han hecho que Google piense en retirarse del país- parece un juego de niños.

El informe del FBI calcula que el Ejército chino ha desarrollado una red de más de 30.000 ciberespías militares, además de 150.000 expertos informáticos del sector privado, cuya misión es robar secretos militares y tecnológicos estadounidenses.

La guerra cibernética forma parte del arsenal de cualquier país desarrollado en el siglo XXI. Aunque ningún alto cargo estadounidense lo reconozca, el Pentágono, la CIA y la Agencia de Seguridad Nacional llevan a cabo intentos habituales de entrar en las redes informáticas militares e industriales de China para obtener una información que hace años adquirían a través de los James Bond de los servicios de espionaje. Estados Unidos y muchos de sus aliados europeos tratan de encontrar formas de causar el caos en la red informática china en caso de conflicto. La diferencia es que los chinos lo hacen mejor que nadie y llevan la delantera.

El informe del FBI llega a la conclusión de que un ataque informático masivo de los chinos podría "alcanzar la magnitud de un arma de destrucción masiva", dice el analista, que pide el anonimato. Y añade que el ataque haría un daño considerable a la economía, las telecomunicaciones, la red eléctrica y la preparación militar de Estados Unidos. El objetivo de China, según el informe, es disponer de las mejores "fuerzas armadas informatizadas" del mundo de aquí a 2020.

Según la información secreta del FBI, los piratas chinos son expertos en implantar códigos informáticos maliciosos, y en 2009, empresas de sectores como el petróleo y el gas, la banca, la aeronáutica y las telecomunicaciones se encontraron con problemas importantes. Una de las armas más eficaces de China, según el informe, es una continuación de la que los investigadores de seguridad del Pentágono llamaron inicialmente la Lluvia de Titán. Se trata de un programa de escaneo que explora redes informáticas industriales y de defensa nacional miles de veces por minuto en busca de puntos vulnerables. Los piratas militares chinos, dice el analista del FBI, entran sin cometer ningún error de teclado, no dejan huella digital y salen limpiamente por la puerta de atrás en menos de 20 minutos.

Los ataques están proliferando. El informe del FBI muestra los ataques identificables iniciados en China contra ordenadores del Ministerio de Defensa estadounidense; han aumentado de 44.000 en 2007 a 55.000 en 2008. Y 90.000 el año pasado.

"Examinan el terreno, ponen a prueba nuestras respuestas", dice el analista. "Por más prisa que nos demos en hacer cambios y arreglar los puntos vulnerables, ellos van un paso por delante".

Los piratas chinos no andan a la caza de números de tarjetas de crédito ni cuentas bancarias, ni pretenden robar identidades privadas. Lo que buscan es información. Aunque el aluvión de ataques a veces puede parecer aleatorio, el informe del FBI llega a la conclusión de que forma parte de una estrategia para identificar las telecomunicaciones militares estadounidenses y comprender mejor e intentar interceptar las informaciones recogidas por los servicios de espionaje norteamericanos, en especial de la Agencia de Seguridad Nacional.

"La gran ironía de la era de la información es que las mismas tecnologías que nos dan el poder de crear también dan poder a quienes quieren destruir", dijo el presidente Obama en mayo, cuando anunció una nueva oficina de la Casa Blanca dedicada a proteger los sistemas informáticos del país. Poco después, el Pentágono creó un nuevo mando militar para el ciberespacio. En su discurso, Obama dijo que, "en el mundo actual, los actos terroristas pueden venir no sólo de un puñado de extremistas con chalecos suicidas, sino de unas teclas en un ordenador".

El Ministerio de Seguridad Pública de China tiene miles de Unidades de Milicia para la Guerra de la Información que vigilan todo el tráfico nacional de Internet, es decir, a 140 millones de usuarios. Ese programa interno es el que quizá ha afectado a Google. Los problemas del sector privado afectan a la seguridad gubernamental. Hace años, como requisito para operar en China, el Gobierno de aquel país exigió a Microsoft que le proporcionara los códigos fuente del software de Office creado por la compañía. La Comisión de Planificación Estatal china alegó que el sistema operativo Windows era un arma secreta del Gobierno estadounidense y exigió a Microsoft que enseñara a los ingenieros informáticos chinos a introducir sus propios programas en las aplicaciones de Windows. Así, el departamento de guerra cibernética del ejército chino obtuvo lo que los piratas informáticos llaman una "llave esqueleto", que les permite acceso a casi cualquier red de empresas privadas, oficinas militares y oficinas del Gobierno en EE UU.

© RTST inc. Distribuido por The New York Times Syndicate. Traducción de M. L. Rodríguez Tapia.

La Sociedad Secreta Abakua III

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Finalmente para cerrar este tema dejo aqui la digamos vision oficial cubana sobre la Sociedad Secreta Abakua

Para ser Abakuá se necesita…

LUIS ÚBEDA

Máscara abakuá utilizada en los rituales.

Allá por la década de los cincuenta, un destacado plaza (jerarca) de la Sociedad Secreta Abakuá, expresó a un colega: "los ñáñigos son los masones de África, y nosotros, los cubanos, sus descendientes".

Todo apunta a que la primera Efik Butón (juego, partido, potencia o nación) surgió en Regla, margen oriental de la bahía habanera, alrededor de 1836, compuesta por negros carabalíes esclavos y libres de la rama appapá. A lo largo de ese siglo XIX y la mitad del siguiente, en el Código Penal se sancionaba el ejercicio del ñañiguismo por sus "manifestaciones de violencia, exhibicionismo prepotente, intolerancia, inclinación a tomarse la justicia por cuenta propia…", entre otras tipificaciones.

En Los Ñáñigos, Premio Casa de las Américas 1982, el investigador Enrique Sosa sintetiza: "Abakuá, sociedad secreta exclusiva para hombres, autofinanciada mediante cuotas y colectas recaudadas entre sus miembros, con una compleja organización jerárquica de dignatarios (plazas) y asistentes, la presencia de seres ultramundanos, un ritual oscuro cuyo secreto –celosamente guardado- se materializa en un tambor llamado ekwé, con ceremonias de iniciación, renovación, purificación y muerte, beneficios temporales y eternos, leyes y castigos internos de obligatoria ejecución y aceptación, un lenguaje hermético, esotérico, y un lenguaje gráfico, complementario, de firmas, sellos y trazos sacros constituye, hasta nuestros días, un fenómeno cultural sin paralelo en Cuba y en América (…) De él provienen fonemas, inflexiones del lenguaje y formas sintácticas de uso habitual, así como rasgos psicosociales que sirvieron en el pasado para calificar a los ñáñigos de jaques petulantes, camorristas naturales proclives a la delincuencia hasta por lombrosianas causas natas (…) Desde la segunda mitad del siglo XIX y hasta muy entrado el XX, los ñáñigos fueron acusados de criminales –lo cual, en casos particulares, fue cierto- y brujeros, temidos, vituperados y envueltos en una atmósfera sensacionalista que lucró con el temor, producto de la ignorancia con respecto a la naturaleza de sus creencias y ritos, así como de intereses clasistas, alarmitas, oportunistas y desvergonzadamente falsos, anticientíficos".

Ante todo, para pertenecer a la secta hay que ser hombre de verdad. Pero también buen padre, buen hijo y buen esposo, y desde hace años, según me han comentado ekobios (miembros de una Sociedad) conocidos, "no tener antecedentes penales…" Otro investigador del tema, Jesús Guanche, amplía: "en la medida en que fue avanzando el siglo XX, muchos ñáñigos ocuparon puestos como dirigentes sindicales en los muelles de La Habana y Matanzas. El movimiento obrero se hacía cada vez más fuerte y realmente lo que se produjo fue una asimilación de los abakuá por parte del sindicato marítimo portuario".

Y agrega el intelectual cubano: "Con el triunfo de la Revolución, los integrantes de las sociedades abakuá conservaron sus creencias y prácticas rituales, pero a su vez, se vieron inmersos en el proceso de cambio general que abarcó a toda la sociedad cubana…"

Para reafirmar lo anterior, extraigo este testimonio aparecido dos décadas atrás en la revista Cuba, bajo la firma del colega Jesús Abascal López:

"Y como somos amantes del progreso y nuestra religión no está reñida con los cambios que se han producido en la sociedad cubana, los ñáñigos matanceros van también al trabajo voluntario cuando hay movilizaciones en todo el país. Y tenemos ekobios que son miembros de las MTT y otros fueron combatientes en Playa Girón y en el Escambray, y otros también son internacionalistas, como colaboradores civiles o soldados (…) En una comunidad como la nuestra, la cubana, el poder está en manos de los trabajadores. Y nosotros, los ñáñigos, como trabajadores, nos sentimos parte de ese poder. Así interpretamos nosotros la libertad de cultos, la libertad de reunión, la libertad de creencias…" (Rafael Torriente, por entonces presidente de Ekori Abakuá, unión fraternal de potencias, juegos o tierras de Matanzas).

Ese entorno socioeconómico que hizo brotar este tipo de secta de profundas raíces africanas, fue desterrado a partir de enero de 1959. Antes del triunfo de un combate liberador que duró más de 90 años, múltiples y muy complejas situaciones económicas, familiares, fraternales o personales, incluyeron en el ingreso a la ya centenaria sociedad secreta.

El telúrico empuje de la Revolución cubana, transformó la estructura económica, política y social imperante, eliminó la discriminación racial, aunque aclaro que los blancos también pueden ser abakuá; el desempleo, el analfabetismo, trayendo consigo la enseñanza y la asistencia médica gratuitas, una asistencia social justa y abriendo las puertas al deporte y la cultura a toda la población.

Justo es reconocer que la Sociedad Secreta Abakuá sobre todo ha influenciado en la danza, el habla popular, la literatura, las artes plásticas y en los instrumentos musicales incorporados a las orquestas. Y durante mucho tiempo, seguirá aportando la riqueza de sus mitos y rituales a las formas de expresión y comunicación autóctonas.

LA INICIACIÓN

El patio donde se celebra el plante (ceremonia) está colmado de ekobios y algunos makri (blancos) invitados. La jícara de mimba (aguardiente de caña) navega entre numerosas manos. Los ibonos (músicos) extraen de los cueros los sonidos rituales. Da inicio el desfile de los plazas, los indísime (iniciados) y los ekobios en dirección al fambá (cuarto secreto), lugar en el cual se producirá la consagración de los indísime. En el fambá está el iriongo (archisecreto rincón oculto), donde el Iyamba (dignidad abakuá) alimenta y percute el ekwé, el tambor más importante del ritual, encargado de trasmitir "la voz", el secreto del sagrado pez Tanze, núcleo solar de la mitología ñáñiga originada en la nigeriana región de Calibar.

Entre tanto, en el isaroko (ceremonia pública) la gente baila, bebe y come en abundancia. Los iremes (diablitos) gesticulan y danzan al compás de los tambores, el cencerro y las sonajas, para conjurar a los espíritus que rondan el fambá y tratan de interferir la ceremonia. Adentro, los futuros obonekues (hermanos de religión) permanecen de rodillas, descalzos y sin camisa, a la espera de ser "rayados" con las mágicas virtudes del ngomo (yeso amarillo) y recibir los efluvios del incienso, una vez hayan sido bautizados con umon Abasi (agua bendita). Después el indísime bebe la mokuba (licor para el juramento) que lo consagra abakuá y degusta el iriampo (comida sagrada). Pero a este ritual los yénicas (amigos) que no están jurados, obviamente no tienen acceso.

Eso sí: en el isaroko todo el mundo disfruta con el folclore de la ceremonia, en unión de estos hombres abrazados a sus firmes creencias religiosas, a su sorprendente liturgia y esotérico lenguaje, al hermetismo de sus tradiciones, pero que no permanecen ajenos a la coyuntura histórica en que viven y laboran. Porque al cabo de 170 años de instaurado en Cuba, el ñañiguismo continua siendo cantera para el estudio de nuestras raíces y de su cultura nacional. Que nadie lo dude.

La Sociedad Secreta Abakua II

A pesar de algunas inexactitudes, publico esta vision europea sobre la religion Abakua en Cuba como continuacion de lo publicado anteriormente aqui.


Por Manuel Carballal

Santeros, paleros, babalaos, espiritistas, y demás personajes que engloban la sincrética religión afrocubana coinciden en su respeto y temor hacia una sociedad secreta que, originada en los esclavos negros arrancados de Africa durante el siglo XV, ha persistido hasta nuestros días. Un culto más temido que el vodú, más rígido que el Palo Mayombe, más sangriento que el Candomblé, más estricto que la Santería... el culto Abakua. Mundo Misterioso ha viajado hasta el corazón de Cuba para informar en primicia sobre esta inquietante sociedad secreta.

"No debéis meteros en ese tema, si os interesa la religión hay muchas menos peligrosas para conocer. Los abakua son muy estrictos, y no tienen reparos en matar a quien los ofende". Quien esto nos advertía era Esteban, un respetado babalao de Guanabacoa.

"Los abakua son hombres muy hombres, y a veces tienen que demostrar su hombría matando. Además no les gustan los blancos, y menos españoles". Esta nueva advertencia nos la hacía Rosa, una veterana santera de Trinidad.

"Aquí siempre se ha dicho que los abakua sacrificaban niños en algunos de sus rituales. Y la verdad es que, cuando se acercaban las fechas de sus celebraciones, aquí desaparecían muchos niños...". Tan grabe acusación nos llegaba de Gonzalo, un aséptico anticuario de un pueblo a 300 kilómetros de La Habana.

"Yo soy abakua, y se que si alguien me ofende o me hiere tendré que matarlo. Solo así los abakuas limpiamos nuestro honor". Esta afirmación nos la hacía León, un joven negro de 2 metros, amigo y "hermano" cuya ayuda fue inestimable en nuestra investigación.

De todos los cultos y credos de origen africano que conviven en el Caribe; Santería, Vodú, Candomblé, Regla de Ocha, Palo Monte, etc, ninguno permanece tan secreto e inescrutable como la Sociedad Secreta Abakua o Ñañiguismo. Y ningún hechicero, brujo o chamán es tan temido y respetado como el abakua o ñáñigo.

Natalia Bolivar, prestigiosa investigadora cubana, autora del famoso estudio "Los Orishas en Cuba" escribía recientemente: "No pocos etnólogos y folkloristas cubanos y de otras latitudes han sentido alguna vez la compulsión de adentrarse en las prácticas y concepciones sacromágicas de la hermética y excluyente Sociedad Secreta Abakua, atípica respecto a otros exponentes de la religiosidad popular afrocubana en más de un sentido". Y dice bien, ya que son muchas las diferencias entre el enigmático ñañiguismo y las demás religiones afrocaribeñas. Diferencias que se remontan al mismo origen histórico de los abakuas.


UN MISTERIO QUE LLEGÓ DE AFRICA

Hacia 1501 Portugal se convirtió en el primer importador de esclavos negros arrancados de sus países de origen en Africa, y vendidos como animales en el Nuevo Continente. Hombres, mujeres y niños de Nigeria, Costa de Marfil, la Cuenca del Congo, Senegal, Guinea Francesa, Dahomey, etc, fueron capturados y conducidos a países como Cuba, para ser vendidos como mano de obra a los civilizados hombres blancos.

Componentes de tribus tan diferentes como los ashanti, fanti, mina, mondongo, bangueda, mucaya, bisongo, motembo, mayombe, mani, kono, bámbara o mandinga, entre otras muchas, eran entremezclados y desnacionalizados, pasando a convertirse simplemente en "negros", sin importar su rango social, tribu o nación de origen en Africa. Lacayos bámbara, guerreros congos, princesas lucumís... todos "disfrutaban" de un "socialismo" que los igualaba como individuos con las mismas obligaciones, todas, e idénticos derechos... ninguno.

Sin embargo todas esas tribus se llevaron consigo sus cultos y religiones ancestrales en las bodegas de los barcos negreros. Una vez llegados a su nuevo y triste destino, los esclavos se vieron obligados a sincretizar los dioses de sus panteones africanos con los personajes del santoral católico, para así, disfrazando a los orishas con identidades cristianas poder adorarlos. Así, Changó se sincretizó con Santa Bárbara, Yemanya con la Virgen de Regla , Ochun con la Virgen de la Caridad, Aggayú Solá con San Cristobal, Eleggua con el Niño de Atocha, etc. Y poco a poco el sincretismo católico fue fagozitando las originales tradiciones africanas. Sin embargo un grupo de esclavos, provenientes de la región de Calabar (entre Camerún y el margen oriental del río Níger), especialmente indómitos y valerosos, portaban una religión especialmente estricta y radical; el ñañiguismo. Un ejemplo bastante elocuente de la crudeza de sus ritos iniciáticos en Africa era la costumbre de afilarse y partirse los dientes usando limas, martillos y cinceles. El rito de afilarse los incisivos en forma de V, usando limas triangulares o simplemente a golpe de martillo producía un dolor insufrible que, no obstante, los guerreros abakuas soportaban sin un solo lamento. Lo mismo ocurría con los "rayamientos" (heridas que se hacían durante la iniciación en distintas partes del cuerpo), así como la mutilación de otras partes como seña de identidad tribal. Como apunta sabiamente el historiador cubano Enrique Sosa "Estas costumbres -cicatrización y mutilación- no supervivieron en Cuba, y otras, como la antropofágia practicada por algunos grupos étnicos, solo se conservaron bajo la custodia del recuerdo". Los sacrificios humanos, y la antropofágia ritual, practicada en muchas tribus africanas incluidas tribus carabalíes, influyó sin duda en el terror y respeto que han inspirado e inspiran las sociedades abakua en Cuba.

Pero el origen exacto del credo ñáñigo hay que buscarlo en la leyenda mística que originó el misterio más celosamente guardado por los abakuas, llamada "Sikanekue". La Sikanekue relata la historia de la bella princesa Sikán, hija del rey del pueblo Efor, quien cierto día se acercó al río para buscar agua en su calabacín. Cuando lo llenaba, accidentalmente atrapó y dio muerte al pez sagrado Tanze, voz de Abasí (la Deidad Suprema), y portador del Gran Misterio. Como castigo por su profanación, Sikán fue sacrificada ritualmente, y con su piel se cubrió el primer tambor sagrado (Ekwé), que solo podían ver unos pocos escogidos. A través del toque del sagrado Ekwé habla el mismísimo Abasí para trasmitir a los iniciados Abakua el Gran Misterio. A partir de entonces el Ekwé habría de ser periódicamente "alimentado", regándolo con sangre humana (generalmente de guerreros congos) sacrificados por los temibles y legendarios "hombres-leopardo" africanos en sus escalofriantes ritos abakua.

Por su dureza y fiereza, no es de extrañar que los guerreros abakua capturados como esclavos y vendidos en Cuba con frecuencia escapasen de las plantacioes huyendo a los montes para vivir como en las selvas de Africa, llegando a veces a asesinar a sus amos blancos. Eran los cimarrones, negros rebeldes ocultos en las selvas y montes cubanos, que mantuvieron intactos los ritos y mitos ñáñigos traídos desde las tierras africanas, sin intoxicaciones católicas.

Sin embargo otros muchos abakua, que continuaban como esclavos, tampoco renunciaron a su milenaria religión, y estructuraron las bases de la sociedad secreta ñáñiga que mantenían en el más sepulcral secreto, oculta al hombre blanco.

El odio, la frustración y la rabia contenidas entre los grilletes de esclavo, canalizaban la energía de los negros abakua en pruebas iniciáticas de gran crueldad y dureza. Y no es de extrañar que los cronistas de la época atribuyesen a los ñáñigos todo tipo de crímenes y pruebas sangrientas. En una noticia publicada el 10 de marzo de 1812 en el periódico El Popular se afirmaba que la iniciación ñáñiga consistía en demostrar el valor matando a un semejante. Popularmente se suponía que ese asesinato tenía más valor si era el de un blanco, y mejor aún si era un español -copartícipe de la esclavitud en Cuba-. En otro artículo de prensa, esta vez publicado en 1898 en El Figaro, se aseguraba que ningún negro o mulato podía ingresar en el ñañiguismo sin prestar el juramento de odio a la raza blanca. Y si algún blanco intentaba ingresar en Abakua, antes debería renegar de su raza jurando odiarla a muerte...


UNA HERMANDAD SECRETA EN EL CARIBE

A pesar de que la esclavitud no se abolió oficialmente en Cuba hasta la vergonzosamente tardía fecha de 1880 (aunque nunca debió haber existido), hacia 1812 y siguiendo una práctica de uso en Sevilla el gobierno español autorizó la creación de una original institución en Cuba; el cabildo negro. Como detalla el profesor Enrique Sosa, el cabildo negro preservó y difundió creencias, costrumbres, ritos, ritmos musicales, lenguas de varias etnias africanas, etc. Al amparo de esas asociaciones y "sindicatos" de negros se crearon también ordenes y sociedades secretas, como los Abakua.

A partir de 1830 comenzaron a instituirse en la legalidad los primeros cabildos y sociedades Abakua, que se ocupaban de luchar contra la esclavitud recaudando fondos para liberar a los hermanos aún esclavizados, protegiendo a las familias y viudas de los compañeros, ayudando a los enfermos, etc. Matanzas y La Habana fueron los primeros lugares donde se asentaron los templos abakua legales. El número de "potencias" (asociaciones abakua) creció rápidamente. Entre 1830 y 1836 se constituyeron 40 "potencias", que en 1881 ya llegaron a 83.

Lo que había nacido como una hermandad mística de negros esclavos fue socializándose y abriéndose poco a poco. Y en 1855 se constituía la primera hermandad abakua de blancos. En su inmensa mayoría los componentes de estas potencias eran de las clases sociales más humildes que, sin embargo, demostraban el valor y la audacia más temerarios para poder ingresar en esta restringida hermandad.

Como apunta Natalia Bolivar, el orden colonial, temeroso del potencial de rebeldía de los abakua, parece haber perseguido a los mienbros de esta sociedad en la seudorrepública, en cuyo contexto fueron aún más vilipendiados y perseguidos que en la época colonial. A medida que crecía el poder de esta hermandad secreta, todo tipo de feroces crítica caían sobre ella, acusando a los abakua de antropofágia, sacrificios humanos, beber sangre de cristiano en sus rituales, etc. Sin embargo, y a pesar de que muchas de las afirmaciones vertidas sobre los abakua fueron calumnias y exageraciones, cuando el río suena...

En un escalofriante Oficio del Gobernador General de Cuba, redactado por el Jefe de la Policía -D. Manuel Asensio- redactado en 1876 se afirmaba, entre otras cosas: "El ñáñigo al presentarse en el lugar del sacrificio jura vendado beber la sangre del que no sea su hermano, siempre que se lo ordene su jefe, y para probar su valor ese día tienen que asestar por la espalda una o dos heridas al primer blanco que encuentre descuidado...".

A pesar de lo aterrador de estas afirmaciones, probablemente exageradas, uno de los abakua que conocimos, a quien nos une una gran amistad, nos relataba que hace muchos años, en su iniciación, había tenido que herir a una persona tal y como afirma el oficio de 1876. Este joven abakua, un imponente prieto (negro) de más de 2 metros de altura, nos aseguró que su hermano murió cuando, a los 14 años, intentaba apuñalar a otro cubano durante su iniciación abakua, siendo correspondido en la agresión y perdiendo la vida en ella... (?)

A mediados del siglo XIX, en vista del temor que los antiesclavistas abakua despertaban en el gobierno español de Cuba, se prohibió oficialmente este culto a través de leyes como la del 14 de noviembre de 1842, la del 2 de agosto de 1872 o la del 8 de enero de 1877, sin embargo la asociación, más secreta que nunca, continuó existiendo en la clandestinidad. A pesar de que fueron detenidos y procesados cientos de ñáñigos, sus templos profanados por la policía y sus objetos rituales confiscados, el culto abakua continuó y continua perviviendo.

Su lucha contra la esclavitud, mayormente enfocada en la ayuda a los hermanos abakua y sus familias, realizó alguna tímida incursión en el terreno político, siempre tras el más sepulcral secreto. Pero la extraordinaria dureza de sus ritos iniciáticos limitaba el acceso a los abakua a una élite de varones especialmente duros, inflexibles e intolerantes.

Para los ñáñigos, la hermandad está por encima de todo. Sus secretos jamás pueden ser rebelados y la traición a ese pacto de silencio puede pagarse con la vida. Los ñáñigos honestos buscaban en abakua una realización personal que la sociedad les negaba, sin embargo el secretismo que rodeaba la orden atrajo hacia el ñañiguismo a numerosos delincuentes que encontraban en la radical discrección abakua cobijo a sus huidas de la justicia. No es de extrañar que a principios de los años 70, según el investigador Arístides Sotonavarro, "más del 90% de los jóvenes que han acogido la secta (Abakua) poseen antecedentes penales o son buscados por las autoridades. Estos son quienes resuelven los problemas "de hombre a hombre" y buscan la ocasión de tener "historia" (hechos de sangre) y después "jurarse". Porque mientras no pisan "el talero" (la cárcel) no se consideran hombres "ranqueados" (probados)...".

En este sentido Esteban, babalao y palero de Guanabacoa, gran amigo y "Padrino" nos confesaba que hace muchos años se preparó para iniciarse en el ñañiguismo, pero precisamente la crueldad e intolerancia abakua fueron las que le hicieron cambiar de opinión y enfocar su inquietúd religiosa por la Regla de Ocha y el Palo Mayombe.

Con consternación los abakuas más veteranos ven con desagrado como individuos pendencieros y violentos se han afiliado a las nuevas generaciones ñáñigas, a pesar de la meticulosa investigación que preceda cada iniciación.

En su obra más importante, "El Monte", Lidia Cabrera cita el testimonio de un ñáñigo iniciado en 1897 que comentaba con satisfacción: "El miedo que nos tenían. Nombrar un ñáñigo era nombrar al diablo. ¡Ah, era muy grande ser abakua!". En este sentido las cosas no han cambiado mucho. Un joven abakua de Alamar nos comentaba el inmenso respeto y temor que todavía hoy los cubanos sienten por los abakua. "Cualquier chica -decía a MAS ALLA- está encantada de ser la novia de un abakua, porque saben que así todo el mundo la respetará y nadie se atreverá a faltarla al respeto. Nadie se mete con la mujer de un abakua porque sabe que eso podría costarle la vida...".


HOMBRES DE HIERRO, MORAL DE ACERO

Los escasos conocimientos que se tiene sobre el culto abakua ha disparado la imaginación de muchos autores en todo el mundo. Durante los años setenta varios actores norteamericanos fallecieron en Cuba mientras intentaban interpretar personajes inspirados en los abakuas. Nosotros mismos recibimos varias amenazas al respecto de nuestra investigación.

Otro ejemplo, en la película "Señalado por la Muerte" de Steven Seagal se narra la historia de un grupo de narcotraficantes jamaicanos pertenecientes a la sociedad abakua, que no dudan en hacer sacrificios humanos en sus ritos. La historia de ese film está calcada de un lamentable caso real, el de un grupo de narcotraficantes que en 1989 asesinaron a más de una docena de personas en Matamoros (México) en ritos de magia negra. El líder era un joven cubano iniciado en la santería y el Palo Monte (probablemente abakua) por su madre, Adolfo de Jesús Costazgo.

No es de extrañar que tan extraordinarios personajes desaten la imaginación popular, ya que quien supera una iniciación ñáñiga es una especie de superhombre respetado y admirado por toda la comunidad.

En Trinidad, una hermosa villa colonial de centroCuba, nos entrevistábamos con Rosa, una veterana santera que siendo una joven había podido presenciar, a escondidas, una iniciación abakua. Según nos narraba Rosa, había sabido que aquella noche se ordenaba un nuevo Ndisime (de "ndisi" arrebato, y "me" ser paciente: ser paciente en el arrebato o soportar pacientemente los duros castigos de la iniciación), así que decidió esperar a la noche y esconderse entre unos arbustos para presenciar iniciación abakua. Hacia la media noche hizo su aparición la comitiva abakua, y Rosa siguió la espectacular procesión hasta las mismísimas puertas del cementerio (ver recuadro "La Iniciación"). Este valiosos testimonio nos permite comprender mejor la leyenda del abakua. Como Rosa repetía varias veces durante nuestra entrevista: "hay que ser hombre muy hombre para ser abakua...".

El iniciado debe soportar seis, ocho, diez horas de rodillas sin moverse, debe "rayarse" infringiéndose heridas sangrantes en el cuerpo, debe beber la pócima ritual, y todo ello sin mostrar el mínimo temor.

Su juramento de fidelidad a la sociedad secreta es de por vida. En caso de traición el castigo podría ser la muerte en vida, siendo ignorado por toda la comunidad, o podría sucumbir ante los efectivos venenos preparados por los hechicero. Uno de los más crueles, afortunadamente apenas utilizado en la actualidad, tiene su ingrediente fundamental en la semilla del hermoso árbol framboyan (Delonix Regia), produciendo un auténtico destrozo del intestino. Al igual que los hungan y bokor del vodú o los chamanes soviéticos, los hechiceros de los "hombres-leopardo" africanos eran grandes conocedores de los venenos y secretos de las plantas.

Los secretos de la sociedad jamás pueden ser revelados al profano, y menos si es blanco. "Los secretos no se dicen ni a la madre de uno" -nos espetaba Sixto Contreras, abakua de 72 años iniciado hace 50. La "extraña jerga tomada del dialecto africano carabali" que utilizan para que nadie les entienda (según el Jefe de Policía Manuel Asensio) y que poco tiene que ver con el dialecto yoruba utilizado en las demás religiones afrocubanas; el extraño código de grafismos, firmas y señales con que se marcan los templos, rituales o nombres de espíritus (similar a los ve-ves vodú) o sobretodo el Gran Secreto de Ekwé, los tambores sagrados a través de los que se comunica el divino Abasí, jamás deben ser profanados por los no iniciados.

Otra cosa son las procesiones públicas que, en fechas señaladas, las cofradías abakua de Cardenas, Matanzas, Guanabacoa, La Habana, etc, celebran. En Guanabacoa, principal enclave de la magia cubana, visitábamos el templo abakua de Gamaroró Efo. Esta "potencia" ñáñiga ha protagonizado espectaculares procesiones encabezadas por su "Diablo" o "Ireme", recorriendo calles y plazas al ritmo de los tambores hasta llegar a la costa, donde se sacrifican carneros, pollos y palomas en una espectacular orgía de sangre.

Sin embargo, bajo ningún concepto los tambores secretos, y los símbolos sagrados serán mostrados al profano. No obstante, en templo abakua de Uriabon Edi, en Matanzas, pudimos aprobechar un despiste del custodio (vigilante), para franquear una puerta y observar por unos instantes -lo que tardaron en descubrirnos- algunos de esos objetos sagrados, como los imponentes tambores rituales, los gráficos y firmas escritos en las alfombrillas del templo, o la cabeza de un macho cabrío negro entronada en una vitrina, y flanqueada por sendos muñecos de hechicería y un pequeño Irime o Diablito.

Sin embargo, y pese a poder atisbar a hurtadillas -con un cierto nerviosismo- algunos objetos sagrados, el Gran Misterio de Ekwé continua siendo el secreto mejor guardado de los ñáñigos. El secreto de la comunicación de Dios (Abasí) con los hombres a través del tambor sagrado. Un tambor que al principio de la historia fue cubierto con la piel de la princesa Sikán, sacrificada por haber dado muerte al sagrado Tanze, el enviado de la Divinidad.

La esencia del secretismo abakua para con esos grandes misterios la encontramos en un cuadro que presidía el templo de Uriabón Efí y que rezaba: "Lo que usted vea aquí / lo que usted haga aquí / lo que usted oiga aquí / cuando usted se vaya de aquí / déjelo que se quede aquí."

Por MundoMisterioso.com
Publicado Martes, Junio 12, 2001