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domingo, 4 de abril de 2010

La otra hija de Fidel Castro

Miami: WLTV Francisca Pupo es hija del líder cubano Fidel Castro, producto de una relación que éste tuvo en 1951 con Micaela Cardoso

Francisca, la otra hija de Fidel

Juanita Castro presentó a su sobrina
Univisión - USA

MIAMI, Florida - Cuando se habla sobre "la hija de Fidel Castro en el exilio", el primer nombre que de inmediato salta a la mente es el de Alina Fernández Revuelta. Pocos, sin embargo, conocen de la existencia de Francisca Pupo, una hija que el ex gobernante cubano Fidel Castro tuvo fuera del matrimonio y que en la actualidad también vive exiliada en el sur de Florida.

Una vida entre Mitos y Realidades

Juanita Castro esta semana ha protagonizado los medios de comunicación luego de revelar en exclusiva a Noticias Univision 23 que mientras vivía en la isla, trabajó como colaboradora para la Agencia Central de Inteligencia (CIA).

Su revelación, que coincidió con el lanzamiento de un libro que cuenta sus memorias, ha sido complementada con detalles de cómo fue reclutada por la CIA, quienes trabajaron con ella como cómplices en la decodificación de mensajes secretos, y cómo logró huir de Cuba antes de ser descubierta por sus hermanos en el gobierno.

"Mi sobrina Francisca"

En la sexta parte de "La Historia Secreta", Juanita Castro habló de una persona que pocos conocen, Francisca Pupo, una hija que el ex gobernante tuvo y que también vive en el exilio en el sur de Florida.

En el cerrado círculo de Juanita Castro, hay pocas personas. Sus amigas de la infancia Carmita e Hilda Morgade, así como otras dos personas de confianza, Ana Ely Esteva y Tito Rodríguez. Pero hay alguien más que conoce desde Cuba, y que especial, conoció a su madre: Su sobrina Francisca Pupo.

"Recuerdo que era pequeña cuando conocí a mi abuelita, era una ancianita muy bonita, muy dulce", expresó Francisca Pupo, quien tenía 9 años cuando su abuela Lina Ruz, acompañada de sus tías Juanita y Angelita Castro, fueron a conocerla en 1962.

"Mi abuela cuando me vio de pequeña estaba arrebatada conmigo", agregó.

Y es que como sucedió en otras ocasiones, Fidel Castro le pidió a su madre que viajara, esta vez a la ciudad de Santa Clara, provincia de Las Villas, a conocer una niña que nació de una breve relación que tuvo con Micaela Cardoso entre 1951 y 1952.

"Cuando mi abuela [Lina Ruz] me veía me decía: 'Ay mi niña, si tu eres igualita, igualita a tu abuelo' ", comentó Francisca Pupo.

Juanita recuerda que su madre de inmediato supo que Francisca era su nieta, y que como tal seria tratada por ellos.

"[Lina Ruz] inclusive me decía: 'Vamos para que conozcas donde nació tu padre, en Oriente, en Birán-Marcané', y entonces, bueno. Allá fui con ella y vi donde nacieron ellos, donde vivía mi abuela. Yo no conocí a mi abuelo porque claro, murió mucho antes, pero a ella sí", subrayó Francisca Pupo.

Fidel quizo darle su apellido

Fidel Castro a través de su madre Lina ofreció registrar a Francisca con el apellido Castro, pero la madre de la niña Micaela Cardoso declinó, pues al nacer había sido inscrita con el apellido Pupo, de su padrastro.

Durante su niñez, Francisca Pupo vivió un tiempo con Angelita Castro, la mayor de los siete hermanos Castro. Estuvo en la localidad de Guajay, donde quedaba la casa de ésta, en una especie de finca.

Según Francisca Pupo, ella sí tuvo un acercamiento familiar con su tío Ramón Castro, así como con todas sus tías, Angelita, Agustinita, Juanita y Enma. Con el que menos tuvo relación fue con Raúl Castro, el actual presidente de Cuba, ni tampoco con su padre, Fidel.

Francisca Pupo aseguró que nunca ha hablado con su padre. Nunca tuvo un trato directo con Fidel Castro. Sin embargo, aclaró, ella creció con la pequeña mensualidad que éste le enviaba puntualmente a través de José Abrahantes, el Ministro del Interior, lo que duró hasta el día de su boda.

Abrahantes le hizo saber que su padre Fidel no aprobaba que se casara en una Iglesia Bautista, la religión que practicaba su novio. Pero Francisca no cambió sus planes y se casó. Fidel no asistió al matrimonio, aunque sí le envió como regalo de bodas una la luna de miel en un hotel de La Habana.

En este momento, Francisca Pupo asegura no tener ninguna motivación de hablar con su padre: "Ahora voy a cumplir 11 años aquí [en el exilio]. Ni para bien ni para mal, no quiero hablar nada".

Su decisión de no querer conversar con su padre, Fidel Castro, radica en su deseo de honrar lo que su madre le pidió antes de salir de Cuba y exiliarse. Su madre siempre le recordó que a pesar de que nunca tuvieron contacto con Fidel Castro, ni mucho menos gozaran de privilegios, él era su padre.

"Es muy duro ver, descifrar ese sentimiento, entonces mejor me mantengo al margen de eso y no quiero saber nada", expresó Francisca Pupo.

Sufre cuando ofenden a sus abuelos

De lo que sí ha tenido que saber en carne propia es que el dolor y la tragedia de muchos causados por el régimen cubano, lo manifiestan atacando a sus abuelos, por ser los padres de Fidel Castro.

"Mi abuela tuvo ese hijo, su hijo, ella lo quería, fue lo que fue, hizo lo que ha hecho, pero no tiene nada que ver con los sentimientos de mi abuela", manifestó.

Es un hecho que en centenares de artículos y en libros basados en fuentes anónimas, a su abuelo Angel Castro le llaman asesino, cuatrero y ladrón de tierras; y a su abuela Lina Ruz, bruja y hasta adúltera.

Entre esos autores, su propia media-hermana Alina Fernández Revuelta, quien reclama ser hija de Fidel Castro y en sus memorias asegura eso de sus supuestos abuelos.

"No he visto nada igual. Porque está bien que aquí se hable mal de Fidel y de Raúl, con toda razón, como lo hago yo también, pero no tienen que meterse con los padres de ellos. Aquí no respetan ni a los muertos", enfatizó Francisca Pupo.

Lina Ruz no es culpable de nada

Durante años, la amiga de Juanita Castro, Ana Ely Esteva convivió diariamente con Lina Ruz: "¿Qué culpa tiene Lina de que sus hijos hayan implantado ese sistema? Si ella era la principal víctima de la Revolución, ¡Fue Lina!", afirmó.

Francisca Pupo comentó que para ella fue muy duro cuando escuchó hablar de forma negativa de sus abuelos. "Son calumnias, infamias", reiteró.

"No sé cómo personas pueden hablar esas barbaridades, esas mentiras y más acerca de una persona que no existe, que no puede defenderse, que está muerta ya", dijo Francisca Pupo. "Porque por lo menos, si a ti te dicen algo y tu estás viva, tu te defiendes; pero eso es una calumnia muy dura lo que se ha hecho con mi abuela".

Lo cierto es que de tanto repetir rumores en medio siglo, algunos de estos se han tomado como verídicos, y Juanita Castro tampoco se ha salvado, como lo explicó Tito Rodríguez, su amigo de toda la vida.

"Hay quienes se han fajado conmigo y me dicen que conocen al hijo de Juanita", comentó Rodríguez. El problema radica, en que Juanita jamás tuvo un hijo.