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domingo, 8 de agosto de 2010

Meñique

Imágen de preproducción de 'Meñique'-

Cuba produce su primera película de animación en 3D

'Meñique' está basada en la adaptación de un cuento publicado por José Martí en la revista La Edad de Oro

MANUEL CUÉLLAR - Madrid - 08/08/2010

"En un país muy extraño vivió hace mucho tiempo un campesino que tenía tres hijos: Pedro, Pablo y Juancito. Pedro era gordo y grande, de cara colorada, y de pocas entendederas; Pablo era canijo y paliducho, lleno de envidias y de celos; Juancito era lindo como una mujer, y más ligero que un resorte, pero tan chiquitín que se podía esconder en una bota de su padre. Nadie le decía Juan, sino Meñique". Así comienza la adaptación que el escritor cubano José Martí (La Habana 1853, Dos Ríos 1895) realizó de un cuento popular en el que se traslada a los más pequeños la moraleja de que "más vale maña que fuerza".

La historia del pequeño Juancito se ha convertido en el guión de la que será la primera película de animación en 3D que realiza por la industria cinematográfica Cubana. La revista Juventud rebelde realiza una entrevista en profundidad a Ernesto Padrón, el director del proyecto, en el que se diseccionan las dificultades y los logros para conseguir el reto de llevar a la pantalla el cuento del creador del Partido Revolucionario Cubano.

"Resulta curioso que esta película no se concibió en sus inicios para ser el primer filme 3D cubano. Fue previsto como un largometraje que íbamos a emprender utilizando las técnicas más clásicas. La culpable de todo fue la Polvera mágica, un personaje nuevo que introduzco en la historia, y que diseñé como un mecanismo muy complicado compuesto por muchos aditamentos, entre ellos un proyector que lanza una imagen holográfica, por el cual Meñique descubre a quién estaba destinada a ser el amor de su vida", asegura Padrón.

Por otra parte, en el blog de la diseñadora, modeladora y animadora de los Estudios de Animación del ICAIC, Heidy Curbelo, se pueden ver las primeras imágenes, todavía en desarrollo de los personajes principales de la película y de algunos de los fondos utilizados para llevar a cabo la película

Meñique "es la historia de un pequeño joven campesino que quiere sacar a su familia de la pobreza y se lanza a la ciudad junto a sus hermanos. Se enteran de que un enorme roble encantado tiene al palacio del rey en las tinieblas y sin agua; y que el soberano ha prometido otorgar el título de marqués y dar a su hija, la princesa Denise, en matrimonio, a quien logre cortar el árbol y abrir un pozo", según la sinópsis publicada por el ICAIC

Padrón también cuenta en la entrevista los particulares problemas a los que se ha enfrentado a la hora de ponerse manos a la obra con Meñique: "Ninguno de los grandes estudios dice cómo hacen sus películas. Existen, por supuesto, programas que te ayudan, pero nadie te da sus secretos. El reto mayor que tuvimos que vencer no fue modelar el personaje en 3D, sino construir el sistema de huesos que luego, por medio de unos manipuladores, permitirían accionar los movimientos del cuerpo o los gestos de la cara. Esto era algo que nunca se había hecho en Cuba y para lo cual empleamos el programa que utilizan estudios de renombre como la Pixar"

El cantautor cubano Silvio Rodríguez será el encargado de poner banda sonora a esta película que el día de su estreno será un hito de la cinematografía de la isla caribeña. "Es un proyecto complejo desde el punto de vista técnico, porque por primera vez se van a hacer en Cuba cosas en tercera dimensión utilizando de base al dibujo (...). Será una maravilla, estoy seguro", dijo Rodríguez según declaraciones publicadas en el sitio en Internet del ICAIC

De La Habana a Barcelona


VIDEO - HELENA BELMONTE - 04-08-2010 En Boadas, la coctelería más antigua de Barcelona, se puede degustar esta bebida frozen, es decir, en su versión sorbete

De La Habana a Barcelona

Ron, zumo de limón natural, azúcar líquido y Maraschino. El daiquiri, el cóctel favorito de Ernest Hemingway, preparado en la coctelería más antigua de la ciudad

HELENA BELMONTE - Barcelona - 04/08/2010

Miguel Boadas nació en La Habana en 1895, hijo de emigrantes catalanes de Lloret de Mar. Aprendió a hacer daiquiris en la famosa coctelería La Floridita y en 1933 abrió el mítico Boadas, en el número 1 de la calle Tallers, esquina con La Rambla. La coctelería más antigua de Barcelona es un local pequeño, con barra de madera y taburetes a juego que conserva la decoración original. Fuera, el sol de las seis de la tarde calienta a los turistas en pantalón corto y chanclas de colores. Dentro, estamos en los años 40 y los daiquiris tienen el mismo sabor que en Cuba.

El daiquiri, cuyo nombre viene de una playa de Cuba, lleva tres partes de ron, una de zumo de limón natural, un chorrito de azúcar líquido y dos o tres golpes de Maraschino, que se sirve con tintero. Jerónimo Vaquero tiene 54 años lleva 39 años tras la barra del Boadas. "Como dice la canción de Machín, toda una vida", bromea sin olvidarse de recordar, que le sirvió un whisky en el local al rey del bolero. Llena un vaso de cóctel con hielo picado y una cereza al marrasquino. "El error más frecuente es pasarse con el limón", explica mientras agita la mezcla enérgicamente en la coctelera. Diez segundos y listo: el exótico daiquiri -o el Hemingway, como también se le llama por ser el que bebía el escritor norteamericano cuando vivía en La Habana- está servido.

"Ahora vamos a por el que se hace en La Floridita, el daiquiri frozen [en sorbete]", explica. Tiene los mismos ingredientes pero se mezclan -unos treinta segundos- en la una batidora y es mucho más refrescante. Cuchara en mano, Jerónimo vierte la mezcla cremosa y consistente sobre la copa. "¡Cuidado que está muy frío!", advierte.

Por la puerta, bastón en mano, entra Maria Dolors, de 75 años, hija del fundador y actual propietaria. "Mi padre vino a Cataluña para conocer sus raíces y se enamoró de mi madre", explica señalando una fotografía en blanco y negro enmarcada en la pared en la que aparece Miguel Boadas. Y dejó en herencia a Barcelona el daiquiri perfecto.