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miércoles, 22 de septiembre de 2010

Los Juegos de la Commonwealth y la mierda

Juegos de la Commonwealth

Dengue y excrementos para recibir a los atletas

'Commonwealth', la riqueza común en La India. Ap

ELMUNDO.es Reuters Madrid Nueva Delhi Actualizado miércoles 22/09/2010 12:26

Algunos aseguran haber encontrado excrementos humanos esparcidos por la Villa Olímpica. Pudieran ser de perro, porque los hay a miles, sin amo, y no existen barreras para ellos. Pero lo peor es el agua estancada en las piscinas y en las zonas aún en obras, un 'Spa' para los mosquitos, la fiesta del dengue, capaz de cobrarse ya 2.450 vidas esta temporada en todo el país. Los operarios trabajan sin descanso porque la fecha límite, 3 de octubre, se echa encima. Tanta prisa ya ha provocado el hundimiento de un puente peatonal de acceso al estadio principal. 27 trabajadores resultaron heridos. Esto es Nueva Delhi, La India, y aquí arrancan en menos de dos semanas los Juegos de la Commonwealth. Si quedan atletas, porque algunos ya se han marchado a casa. [Álbum]

"Vergüenza nacional", tituló un diario local tras el colapso del puente. Vergüenza, porque a menos de dos semanas para el inicio de la competición, al menos cuatro de los bloques donde deben alojarse los deportistas carecen aún de conexión a Internet y los aseos ni siquiera están terminados. Restos de ladrillos, tuberías desnudas, fugas de agua... Agua, mucha agua acumulada en lo que se intuye un suntuoso jardín pero muy lejos aún de merecer este adjetivo. Y a más agua, más mosquitos, más dengue.

El campeón mundial de lanzamiento de disco, el australiano Dani Samuels, fue uno de los primeros en darse la vuelta. Pronto le siguió otro campeón del mundo, el saltador inglés de triple Phillips Idowu. "Lo siento, pero tengo hijos en los que pensar", se despidió desde su Twitter. No sólo ha comenzado un éxodo de atletas. Muchos residentes en la capital india buscan un refugio hasta el final de los Juegos preocupados por cuestiones de seguridad y caos en el tráfico. Dos días después de que dos turistas recibieran disparos de asaltantes sin identificar, un reportero de un canal australiano de televisión se hizo con unos cuantos explosivos, los introdujo en una maleta de viaje y sorteó sin apuros distintos puntos de seguridad en el recinto olímpico. La policía de Delhi considera una farsa esta información y asegura que el periodista nunca atravesó control alguno.

El Gobierno del primer ministro, Manmohan Singh, permanece en silencio, trabajando en la sombra. De momento ha conseguido que Australia e Inglaterra manifiesten públicamente su apoyo incondicional a los Juegos, incluida su obra principal, el estadio Jawaharlal Nehru, del que destacan su "clase mundial". Nueva Zelanda ha enviado a un grupo de oficiales de su comité olímpico para inspeccionar las instalaciones. "Creo que si estos Juegos no se disputaran, el futuro de esta competición se complicaría, y no queremos que eso suceda", declaró su primer ministro, John Key.

"Por favor, traten de comprender. Ustedes exigen unos niveles mínimos de higiene, de limpieza, que pueden diferir de los míos", se explica Lalit Bhanot, portavoz del comité organizador. Y es que en esta mancomunidad, lo que para unos es un asco, para otros es una patena, un contraste tan exagerado como el de la distribución de la riqueza existente entre sus miembros. Bienvenidos a la Commonwealth.