Páginas vistas en total

jueves, 7 de octubre de 2010

Aires de reforma neoliberal en la sanidad cubana?

Hospital Hermanos Amejeiras en La Habana

Tijeretazo a la sanidad cubana

Los planes de racionalización de Raúl Castro no excluirán ningún sector por emblemático que sea para la revolución El Estado cubano ya no puede ni está dispuesto a mantener clínicas con 20 empleados para sólo tres o cinco paciente

Fernando García La Habana. Corresponsal 07/10/2010

Nada es ya intocable en Cuba, salvo la proclamación misma del socialismo. Los planes de racionalización, ahorro y ataque al despilfarro de Raúl Castro no salvarán a sector alguno de la actividad y los servicios sociales por muy emblemáticos que sean. Las nuevas políticas incluirán un severo reajuste del gasto en Sanidad y algunos retoques en la Educación.

El director provincial de Salud en La Habana, Armando Andrés Marrero, fue el encargado de explicar el inminente tijeretazo en el sector sanitario. Para justificar la posibilidad y necesidad de "eliminar gastos irracionales en esta esfera", Marrero destacó el caso de 25 hogares materno-infantiles de la región que mantienen plantillas de veinte trabajadores cada uno para tan solo tres o como mucho cinco camas. Además de médicos, enfermeras/os, personal de limpieza y cocinero, cada centro cuenta con empleados de "recursos humanos y economía, custodios o serenos, ayudantes de alimentación y un almacenero". Algunas de esas clínicas están además muy cerca de unidades asistenciales que pueden garantizar la atención a las gestantes sin ningún problema, añadió Marrero.

La tendencia al sobrecargo de personal en los centros de trabajo ofrece márgenes claros por los que empezar a meter la tijera dentro del llamado proceso de "reorganización, compactación y regionalización de los servicios de salud" que se acaba de lanzar en Cuba. Otro ejemplo clamoroso es el de las bases de ambulancia de la capital. La mayoría cuenta con uno o a lo sumo dos vehículos. Pero cada plantilla tiene 30 o más efectivos... Hasta dentro de poco, cuando el plan se aplique.

La eliminación de puestos sobrantes en Sanidad, siempre bajo la premisa de mantener intacto el nivel de atención, forma parte del masivo recorte de empleos en el hipertrofiado sector público, que de aquí a marzo amortizará 500.000 puestos de trabajo: el 10% de la población activa.

La reconversión sanitaria implica asimismo el cierre total o parcial de hospitales, centros de salud y consultorios construidos en áreas cuya población actual no justifica su pervivencia.

Tanto o más peliaguda que estas medidas de ahorro en Sanidad puede ser la paralela "revisión de prestaciones de la asistencia social". Según la jefa del departamento en el ministerio de Trabajo y Seguridad Social, Yusimí Campos, el Estado cortará la prestación a familias que la venían percibiendo pero cuyos miembros disponen de ingresos suficientes para afrontar los gastos correspondientes. En muchos casos, y siempre en función de las posibilidades, el núcleo familiar deberá asumir el pago total o parcial de los servicios que recibe la persona asistida (asilo, medicamentos, dietas, prótesis...) "Es necesario rectificar la política de brindar esos beneficios por igual a todas las personas", dijo la funcionaria. Todo un cambio.

En un artículo sobre el déficit público cubano, publicado en Granma pero que bien podría haber aparecido en el Financial Times, se advertía: "Prueba elocuente del problema que afrentamos es que sólo en Educación y Salud Pública se emplea el 46,7% de los gastos corrientes del Estado". El diario añadía que "aún es pesada la carga que soporta el Estado en materia de subsidios", con alusión a los alimentos de la libreta y los medicamentos.