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domingo, 17 de abril de 2011

Las raices africanas de la Sociedad Secreta Abakua

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Vicente Sánchez y Román Díaz en Calabar

La Sociedad Abakuá es tan fuerte en Cuba como en África, dice investigador Norteamericano
POR LAURA MENDOZA, WORLD DATA SERVICE
LA HABANA, 13 DE AGOSTO (WORLD DATA SERVICE).-

Desde la fundación de su primera logia en Cuba en la década de 1830, la exclusiva sociedad religiosa masculina Abakuá se ha mantenido tan fuerte aquí como en las regiones de África de donde proviene pese a la ausencia de contactos entre practicantes de ambos lados del Atlántico,afirmó el investigador norteamericano Ivor Miller, del Centro de Estudios Africanos de la Universidad de Boston, Massachussets Miller, en entrevista, contó a la emisora radial KUNM, de Nuevo Mexico, que mientras se documentaba sobre la historia de los Abakuá en Cuba para incluirla en su libro Voice of the Leopard, constató en viajes a la zona de Cross River (Calabar), en Nigeria y Camerún, asentamiento de la sociedad Epke, de la que derivó la hermandad Abakuá en la Isla, que los africanos reconocieron en los ritos y cultura de los iniciados cubanos la pureza de esa tradición ancestral.

De acuerdo con el estudioso, los cubanos practicantes hablan el idioma de Calabar en las sesiones religiosas y entre ellos pese a que no han tenido contacto con esa región, única junto con las provincias cubanas de Matanzas y La Habana donde florecieron los descendientes de los Epke. "En el caso de los Yoruba (culto de origen africano con fuertes raíces en Cuba y Brasil) sí hubo relaciones entre latierra de los Yoruba y Brasil, pero nada de esto sucedió entre Cross River y Cuba por lo que resulta extraordinario que los Epke en Calabar puedan escuchar a los Abakuá, su música y cantos, y entender y reconocer el ritmo y muchas de las palabras". Miller estuvo en varias ocasiones en Cuba entre 1991 y el 2000 recopilando datos para su libro como las fechas de fundación de cada logia Abakuá y los nombres de las mismas en el idioma original. "Me dí cuenta de que es una historia increíble y que no ha sido contada".

El historiador viajó a Calabar en el 2004 para dar una charla en el Museo Nacional sobre los Abakuá cubanos. Mientras impartía la conferencia, mostró videos de las ceremonias y reprodujo grabaciones musicales de los Abakuá. "Los Epke estaban impresionados. Cuando puse Criolla Carabalí (un tema de la agrupación Septeto Habanero de 1928) enloquecieron. Se pusieron de pie, comenzaron a bailar y decían: así solían tocar nuestros padres"

En esa ocasión, Miller fue iniciado en los ritos secretos de los Epke en la logia Calabar de Ekoritonkó, homónima de una de las logias habaneras, con el objetivo de que los miembros de los asentamientos de la hermandad le abrieran las puertas y lo ayudaran en la investigación. "Reconocieron la importancia de esa conexión con Cuba".

A fines del 2004, el investigador norteamericano volvió a Calabar con dos Abakuá cubanos residentes en New Jersey, iniciados en la logia Ekoritonkó de La Habana. Identificados como Vicente Sánchez y Román Díaz, ambos músicos, los cubanos hicieron una demostración en vivo de un plante Abakuá (ceremonia sagrada) ante unas tres mil personas durante el Tercer Festival Internacional Epke, en Nigeria. Sánchez y Díaz tocaron los tambores de los Epke al modo Abakuá, los cuales están hechos de los mismos materiales que los que utilizan los Abakuá cubanos. "La multitud enloqueció y todos los presentes confirmaron que la sociedad Abakuá es una extensión de su propia cultura".

Miller dijo que el principal objetivo de su proyecto, como historiador, es facilitar el contacto entre los Abakuá y los Epke. "El pueblo de Calabar está muy contento con esto porque de repente se enteran que su cultura tiene una dimensión internacional, algo de lo que están muy orgullosos. Creo que este encuentro está fortaleciendo la conciencia histórica de ambos grupos y sus prácticas".

A lo largo de su historia en Cuba, los Abakuá no han sido vistos con buenos ojos por las autoridades. Durante la colonia, la hermandad, que según Miller, se basa en la ayuda mutua y la obediencia a estrictas reglas de comportamiento que velan por la moral e integridad de sus miembros, se dedicó a juntar dinero para comprar la libertad de los negros esclavos traídos de África y sus descendientes. Muchos de ellos combatieron además en el Ejército independentista.

Debido a la discriminación contra las prácticas de origen africano que no terminaron con la independencia cubana de España en los albores del siglo XX, los Abakuá se vieron obligados a hacerse más invisibles a los ojos de las autoridades de la llamada seudo república. Actualmente, aunque se desconoce casi todo lo relativo a la hermandad debido a su carácter secreto y exclusivo, sus miembros gozan de los mismos derechos a nivel social que otros practicantes de los diferentes cultos y religiones asentados en la Isla.

La música ha sido el vehículo fundamental a través del cual los iniciados han compartido algo de su cultura con el resto de la población cubana. Miller asegura que sobran los ejemplos en la música popular de la Isla en la que abundanv referencias a los Abakuá ya sea en las letras o en los ritmos."Han incluido palabras Abakuá porque la gente no entiende lo que dicen", asegura el investigador.

Entre los músicos Abakuá o simplemente amantes de esa cultura que han adoptado términos de la sociedad y su manera de hacer sonar los instrumentos percutivos, Miller menciona a la agrupación folclórica Muñequitos de Matanzas, al percusionista Chano Pozo y a los soneros Benny Moré, Arsenio Rodríguez e Ignacio Piñeiro.Miller anunció en su conversación con el musicólogo, escritor y ex productor de la KUNM Ned Sublette, quien lo entrevistó, que Voice of the Leopard estará en las librerías estadounidenses a mediados del 2008. Sobre el título del libro explicó que la voz del leopardo es el símbolo principal de la sociedad Ekpe. El signo, explicó, quiere decir "somos independientes".

Por su parte el entrevistador Ned Sublette es autor del libro "Cuba y su música:Desde los primeros tambores hasta el mambo" y tiene en producción "The World that Made New Orleans: From Spanish Silver to Congo Square."

La ceguera politica de los Estados Unidos

Francisco González (tercero por la izquierda), en Wall Street en 2009.- EFE

Washington pide explicaciones al BBVA por tener un empleado en Cuba

El supervisor bursátil presiona al banco español a causa de su actividad con países que considera enemigos - EE UU ya logró que Santander y Sabadell dejasen Irán

MIGUEL JIMÉNEZ - Madrid - 17/04/2011

Estados Unidos mantiene su presión sobre las empresas extranjeras que operan en países que considera enemigos. Sus presiones lograron que entidades como el Santander, el Sabadell o el propio BBVA cerrasen sus oficinas en Irán y que numerosas empresas dejasen de hacer negocios con el país. Washington, además, ha hecho un marcaje permanente sobre las empresas españolas presentes en Cuba, un acoso que los documentos obtenidos por Wikileaks dejaron al descubierto. Pero EE UU no baja la guardia. El último episodio es una petición de explicaciones al BBVA en tono inquisitorial por parte de la Comisión del Mercado de Valores (la SEC). El detonante que hizo saltar las alarmas del supervisor ha sido simplemente que el BBVA declaraba en su informe anual que tenía uno de sus más de 100.000 empleados en Cuba.

El grupo contesta que su presencia en los países proscritos es insignificante

A las presiones y peticiones de aclaraciones por parte de los organismos supervisores se están sumando leyes aprobadas por algunos Estados y municipios del país que prohíben invertir en empresas que tengan lazos con los países a los que EE UU ha colgado la etiqueta de "patrocinadores del terrorismo", entre los que se incluyen Irán, Cuba, Sudán y Siria.

El Santander cerró su oficina en Irán como contrapartida para no tener que dar explicaciones en su informe anual sobre su presencia en el país, lo que podría proscribirle a los ojos de inversores institucionales estadounidenses. Repsol acabó renunciando a un importante proyecto en Irán tras recibir múltiples presiones por parte de la Embajada de EE UU en Madrid. La petrolera ya tuvo que dar cuenta a la SEC de sus intereses en Irán y Cuba a requerimiento del supervisor. Tras las continuas peticiones de explicaciones, Repsol ha decidido finalmente dejar de cotizar en la Bolsa de Nueva York. El Santander y el BBVA, sin embargo, no solo siguen en Wall Street sino que además son importantes inversores en Estados Unidos, donde poseen el Sovereign Bank y Compass, respectivamente, por lo que pueden estar sometidos a una mayor presión de las autoridades.

Ahora es el BBVA el que ha tenido que retratarse tras un requerimiento enviado por responsables de la SEC al director financiero del BBVA, Javier Malagón.

"Observamos la declaración de las páginas 118, 119 y 120 [de su informe anual] según la cual ustedes tienen un empleado en Cuba y la de la página 25 según la cual tienen clientes en Oriente Medio, una región que generalmente se entiende que incluye Irán, Sudán (sic) y Siria", dice el supervisor estadounidense en una carta dentro del proceso de revisión del informe anual del BBVA correspondiente al ejercicio 2009.

Tras esa introducción, la SEC exige al banco información sobre el alcance y naturaleza de sus actividades "pasadas, presentes y previstas" en los cuatro países citados, a los que Estados Unidos considera "patrocinadores del terrorismo" y son objeto de sanciones. EE UU también pide al banco español que identifique cualquier contacto con las autoridades de esos países o con entidades controladas por el Gobierno.

El BBVA dedica varias páginas a relatar con todo detalle sus contactos y negocios en relación con esos cuatro países. La entidad presidida por Francisco González empieza señalando que la presencia no es significativa y que no constituye un riesgo apreciable para los accionistas del banco. El banco subraya que conoce las restricciones a las operaciones con esos países y que aplica estrictos controles contra el blanqueo de dinero y otras operaciones financieras ilegales.

Acto seguido, el BBVA confiesa que el grupo tiene una oficina de representación en La Habana abierta en 1995 y que cuenta con un empleado. El banco señala que la oficina le sirve como contacto para clientes no cubanos con negocios en la isla, como enlace con su participada Aurea y para recuperar un crédito con el Banco Nacional de Cuba. Aurea es la operadora de un centro comercial en la que el BBVA es socio con un 49% del Estado cubano, que tiene el 51% a través de la Oficina del Historiador de la Ciudad de la Habana. Argentaria invirtió en 1997 en esa sociedad, que tiene activos por 8,3 millones. El BBVA relata además toda la actividad bancaria relacionada con Cuba que efectúa, principalmente, a través de su oficina en París.

Con respecto a Sudán, el grupo accedió el año pasado a pagar 607.500 dólares para lograr que se archive una investigación sobre operaciones realizadas por Compass, su filial en EE UU. Aunque ese pago no supuso admisión de culpabilidad, el banco subraya que las operaciones investigadas se realizaron en 2006, cuando Compass ni siquiera pertenecía aún al BBVA.

En cuanto a Irán, el banco recuerda que cerró en 2008 su oficina en Teherán y que ha ido cortando los lazos con el país. Más aún, el banco relata que tiene fuera del país cuatro cuentas de empresas iraníes, una de la Embajada de Irán y un pequeño número de cuentas de ciudadanos iraníes que vigila con lupa y que intenta cerrar en cuanto sea posible. Con respecto a Siria, los lazos son mínimos.

Pero además de pedir explicaciones sobre sus actividades en esos países, la SEC reclama al BBVA que indique en qué medida esas actividades pueden ahuyentar a inversores y afectar a su reputación y al precio de sus acciones en Bolsa. El banco contesta que su presencia es insignificante y que tanto desde el punto de vista cualitativo como cuantitativo no debe influir en las decisiones de un "inversor razonable", que debe ver lógico que una entidad global como el BBVA pueda tener una mínima relación con esos países.

El banco subraya que los ingresos relacionados con Cuba, Irán, Sudán y Siria sumaron 1,3 millones en el primer semestre de 2010 (el equivalente al 0,05% del beneficio neto de ese periodo). Y los activos asociados con esos cuatro países sumaban solo 69,7 millones de euros a 30 de junio de 2010, menos del 0,01% del total de los activos a esa fecha.

"No creemos que nuestros negocios u otros contactos con Cuba, Irán, Sudán o Siria sean relevantes o constituyan un riesgo de inversión relevante para nuestros accionistas", concluye el banco español en su respuesta.

La carta de la SEC fue enviada el pasado 29 de septiembre de 2010 y la contestación, el 18 de octubre, pero no ha sido desvelada hasta ahora, cuando el examen de esa y otras cuestiones sobre el informe anual del BBVA ha concluido y el organismo se ha dado por satisfecho con las explicaciones.