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jueves, 4 de agosto de 2011

Festival de Cine en Locarno

Público del Festival de Locarno convocado en la Piazza Grande de la localidad suiza- FIORENZO MAFFI (REUTERS)

Hollywood vuelve a Locarno

El histórico festival de cine suizo inauguró anoche su 64 edición con 'Super 8', de J. J. Abrams.- Una lluvia de estrellas, entre las que destacan Harrison Ford y Daniel Craig, se espera a orillas del Lago Maggiore hasta el día 13

RODRIGO CARRIZO COUTO - Locarno - 04/08/2011

Una Piazza Grande que vivió bajo la amenaza de tormenta hasta el último minuto dio ayer el disparo de largada del Festival Internacional de Cine de Locarno. Una edición de especial relevancia pues marca de forma definitiva la nueva era iniciada el año pasado bajo la dirección artística del francés Olivier Père.

Para sorpresa del público reunido en la inmensa plaza, con capacidad para 8.000 espectadores sentados, las palabras de bienvenida correspondieron nada menos que a Kirk Douglas, quien saludó a los presentes desde Los Ángeles. El legendario actor americano, casi irreconocible y con serias dificultades para hablar, se sumó así al homenaje especial que Locarno realiza este año al director Vincente Minelli con la proyección de gran parte de su obra, desde Un americano en París o Gigi hasta Los Cuatro Jinetes del Apocalipsis.

Tras las presentaciones llegó el turno de un blockbuster americano producido por Steven Spielberg. Super 8 fue presentada por Olivier Père como una película que hará soñar a la gente que hoy tiene alrededor de 40 años, en obvia referencia a éxitos de la década de los 70 como E.T. o cintas de aventuras infantiles como Los Goonies.

De hecho, en la película de Abrams un grupo de niños, entre los que destaca de forma especial la talentosa joven Elle Fanning, se enfrentan a un misterio llegado de las estrellas que transformará para siempre la vida de una apacible ciudad americana de provincias cuando un tren militar descarrila y su carga es liberada.

El retorno de Hollywood

Pero el momento más esperado de esta edición del festival suizo será cuando el sábado dos mitos de la cultura popular suban juntos al escenario de la Piazza Grande. Se trata de Indiana Jones y James Bond, también conocidos como Harrison Ford y Daniel Craig. Ambas estrellas presentan en Locarno la película Cowboys & Aliens.

Ambientada en Nuevo México en 1875, la película narra las aventuras de un pueblo del desierto llamado Absolución enfrentado a extraños invasores llegados, una vez más, desde el espacio. Definitivamente, 2011 parece ser el año de los extraterrestres en Locarno.

La presencia de divos de este calibre es analizada por los observadores y especialistas como una señal inequívoca de la reconciliación entre el Festival de Locarno y Hollywood. Una relación difícil y no siempre evidente dada la conocida querencia de los suizos por cinematografías áridas y periféricas.

Pero no solo Ford y Craig se acercarán hasta el Lago Maggiore. En esta ocasión casi sin precedentes, vendrán a Suiza estrellas internacionales del calibre de Gérard Dépardieu, la también francesa Isabelle Huppert, la mítica Leslie Caron, Claudia Cardinale, el realizador Abel Ferrara o el único actor suizo conocido en todo el planeta: Bruno Ganz.

Este significativo cambio estratégico en un festival que parecía alérgico al glamour y el cine popular con tirón comercial se explica por la llegada de Olivier Père, un hombre cuya carrera pasó por dirigir La Quinzaine des Réalisateurs del Festival de Cannes. Una posición privilegiada que le dejó contactos al más alto nivel con la industria del cine internacional. La prensa suiza no duda en definir este renacimiento inesperado como el milagro de Locarno.

Con un presupuesto cercano a los 10 millones de euros, el festival del Cantón Tesino presentará 20 películas en competición internacional. Ninguna película española concursa este año, pero la que sí está representada es América Latina con la coproducción suizo argentina Abrir puertas y ventanas, de Milagros Mumenthaler, o la chilena El año del Tigre de Sebastián Leilo.

Aparte de estas dos obras, destaca la película Vuelo Especial, del realizador suizo español Fernand Melgar. Este hijo de emigrantes andaluces, considerado de forma unánime como uno de los mejores documentalistas de Suiza, logra penetrar con su cámara en un centro de detención para inmigrantes clandestinos destinados a la deportación por avión. El sábado 13 se sabrá quién de estos 20 realizadores se alza con el prestigioso Leopardo de Oro 2011.