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jueves, 6 de octubre de 2011

El querido Nieto

El chico identificado como el nieto de Kim Jong-Il en su perfil de Facebook. / Tomada de Facebook

Mi abuelo, el ‘querido líder’

Un nieto del dictador norcoreano Kim Jong-il mantenía una intensa actividad en redes sociales hasta que lo descubrieron

Verónica Calderón Madrid 5 OCT 2011 - 13:14 CET

Como muchos chicos de 16 años, buena parte de la vida de Kim Han-sol transcurría en la red. El adolescente, residente de Macao (China), mantenía un perfil en Facebook, dos en Twitter, otro más en YouTube, un blog, una cuenta en Qik —una web para compartir imágenes y vídeos captados con el móvil — y hasta un canal de streaming. Se trataría de la actividad en internet de cualquier joven 2.0, si no fuera por un detalle: se trata de Kim Han-sol, uno de los nietos del dictador norcoreano Kim Jong-il, y en cuanto sus perfiles fueron descubiertos (este domingo) los medios de todo el mundo se dieron un festín.

Kim Han-sol es el hijo del primogénito del líder norcoreano, Kim Jong-nam, que estaba destinado a suceder a su padre hasta 2001. Algunos medios sudcoreanos aseguran que Kim Jong-nam, de 40 años, dijo a finales de los años noventa que implementaría reformas cuando sucediera a su padre. Craso error. Perdió finalmente el favor del querido líder cuando fue descubierto en 2001 intentando entrar a Japón con un pasaporte dominicano falso. Desde entonces vive exiliado con su hijo en Macao (China). Por cierto, Kim Jong-nam tampoco se resistió a la fiebre Facebook. En su muro llegó a colgar insultos contra su medio hermano, Kim Jong-un, actual heredero del régimen, y hasta viñetas satíricas en contra de su padre (como una imagen del cartel de la película Kung fu Panda con el rostro de su padre). El propio Kim Han-sol, cuando tenía solo 13 años, emitió un mensaje por Internet donde se disculpaba con sus compatriotas por la hambruna que afecta su país desde 1990. El Programa Mundial de Alimentos (PMA), estimó en 2008 que un 40% de la población norcoreana (unos 8,7 millones de personas). “En realidad, como como cualquier persona normal, pero no puedo comer si tengo buena comida porque me compadezco de mi pueblo”, aseguraba en las imágenes.

Para gestionar su presencia en la red, Kim Han-sol mantenía dos cuentas: khsol616 y kimhs616. Todos los accesos han sido restringidos desde el domingo, cuando los medios sudcoreanos difundieron su identidad, pero aún es posible acceder a ciertos contenidos. El joven está por ingresar al United World College en Mostar (Bosnia-Herzegovina). El diario sudcoreano Chosun Ilbo reportó que una persona, identificada como Kim Han-sol, se unió al grupo de Facebook de la universidad y colgó un mensaje: “Allá va un norcoreano”.

Al nieto del líder de Corea del Norte le gusta la fotografía, viajar, el vino y la película 'Love Actually'

Un chico moderno

No deja de ser irónico que el nieto del Querido Líder de un país con solamente tres servidores de Internet (España tiene más de 3,8 millones) y una página web que parece diseñada en los años noventa aparezca en un activo perfil de Facebook como un chico el pelo teñido, pendientes y un especial gusto por la moda occidental. Su ahora extinto perfil en Blogger (lo borró el lunes) lista entre sus intereses la fotografía, los viajes, el vino y los “spa” (¿?). Se declara fan de Coldplay y Katy Perry y entre sus películas favoritas están Love Actually y Remember the Titans.

Aunque no todos sus gustos son occidentales. Kim Han-sol es un orgulloso norcoreano. Colgó más de 10 comentarios en el vídeo Himno de Corea del Norte, difundido en diciembre de 2007 por el usuario Gliango. “Bien, déjame dejarte las cosas claras. Soy un norcoreano que reside en Macao, ¿ok? Y, por cierto, sí hay Internet en NK [Corea del Norte]. Hemos creado un sistema de comunicación vía satélite allí. Larga vida a la DPRK [República Democrática Popular de Corea, en inglés]”, decía uno de los comentarios.

Aunque una cosa es el patriotismo y otra su respaldo al régimen de su abuelo. El adolescente publicó en su muro una encuesta donde preguntaba a sus amigos si preferían la democracia o el comunismo. Él mismo respondió que prefería la democracia, aunque no éxplico si en el sentido occidental o en el que se da a la palabra en Corea del Norte. En Pyongyang un apoyo a elecciones libres puede acarrear una condena a los temidos campos de trabajo norcoreanos.