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domingo, 30 de mayo de 2010

Burning and Looting

How many rivers do we have to cross,
Before we can talk to the boss? Eh!
All that we got, it seems we have lost;
We must have really paid the cost
...

We gonna be burning and a-looting tonight;
Burning and a-looting tonight;
Burning all pollution tonight;
Burning all illusion tonight
(Lord-a, Lord-a, Lord-a, Lord!)


Burning and Looting

Robert (BOB) Nesta Marley


Christopher Coke, Dudus.-

El 'reggae' de Dudus, el narco pródigo

Amante del fútbol y la música jamaicana, Christopher Coke reparte dinero a manos llenas en su barrio de Kingston - La justicia de EE UU le reclama ahora

FERNANDO GUERETA - Kingston - 30/05/2010

Un día de 1993 Lester Coke, apodado Jim Brown, fallecía abrasado en su celda de la Penitenciaría General de Kingston. Pocos creen que fuera un siniestro fortuito. Al día siguiente, Coke iba a ser extraditado por Jamaica a Estados Unidos. La justicia norteamericana había decidido actuar contra la Shower Posse (la Banda de la Ducha), la organización criminal que desde la favela de Tivoli Gardens organiza un fluido tráfico de marihuana y cocaína. Se le imputan también 1.400 asesinatos.

En Tivoli Gardens la gente no va a la comisaría: habla con la gente del capo
Nacido y criado en Tivoli, de origen humilde, Lester Coke era el hombre fuerte, el don de Tivoli, una suerte de pequeña república independiente dentro de Jamaica. Tivoli es el bastión del Partido Laborista Jamaicano desde la independencia del país, en 1962, y el lugar desde el que Jim Brown -junto con su amigo Vivian Blake, Dave- organizaba durante los años ochenta pequeños negocios de tráfico de armas, marihuana y cocaína en Nueva York, Miami, Kansas City, Filadelfia, Los Ángeles... La empresa de la Shower Posse florecía. Coke nunca olvidó sus orígenes. Se plantaba con frecuencia en Tivoli para visitar a su familia, sus amigos, mujeres... El barrio se beneficiaba de los negocios de Coke y dispensaba al capo consideración y agradecimiento absolutos.

Tres semanas antes de morir carbonizado, uno de sus hijos y a la vez asistente fue abatido a balazos -otra hermana y otro hermano también morirán violentamente- mientras conducía una motocicleta. El joven Christopher Coke se convirtió así en heredero del próspero negocio familiar. La saga continuaba.

Christopher nació en Tivoli el 13 de marzo de 1969. Poco se conoce de él, y mucho se rumorea. A diferencia de otros dones, Christopher -alias Dudus, Shortman, President, Prezy...- es muy discreto.

De él se dice que es el don al que todos los dones se deben, le presentan sus respetos y le pagan, como señores feudales a su rey, los tributos de los frutos de los negocios ilegales de Kingston y de Spanish Town. Bajo su mando, la Shower Posse se extiende por las ciudades más importantes de EE UU donde viven yardies (emigrantes jamaicanos), así como de Canadá y Reino Unido.

Se dice que Dudus exporta drogas a cambio de dinero y armas que van a parar a Tivoli. También se dice que todos los comerciantes del mercado adyacente, Coronation Market, el más grande de Kingston, le pagan una pequeña cuota. Por su seguridad. Se dice que financia el equipo de fútbol de primera división Tivoli Gardens F. C. Y todos los centros sociales de la comunidad. Y se dicen más cosas.

Se dice que la razón por la que no hay delincuencia en Tivoli es porque Dudus asegura el Order, el orden absoluto en el barrio. Si alguien tiene un problema no va a la comisaría de policía, va a hablar con los hombres de Dudus.

Pero, ¿qué se sabe de él a ciencia cierta? Se sabe que es un empresario que dirige dos empresas: Incomparable Enterprise Limited, que se dedica a la construcción y que factura cifras importantes cada año al abrigo de contratos públicos, y Presidential Click, que compite en la industria del entretenimiento.

Para un aficionado al reggae, no hay mejor promotor que Dudus. Cada miércoles de madrugada se organiza un baile en las calles de Tivoli que se llama Passa Passa. Las normas sobre ruido a esas horas son incumplidas sistemáticamente. Varias avenidas vitales de la ciudad son cortadas para disfrute de los vecinos. La policía mira y calla.

Cada año, antes de empezar el curso escolar, los artistas de Jamaica actúan en el show The Dudus Champions in Action, el mejor espectáculo de musica jamaicana que existe. La recaudación del evento se emplea para pagar las escuelas y los libros de los niños de Kingston oeste. Algo similar sucede a fines de cada año con el West Kingston Jamboree y otros frecuentes espectáculos que dan mucha vida al barrio.

De Dudus también se sabe que financia muchas de las necesidades de los vecinos de Tivoli, que le adoran, y que vive en la zona más exclusiva de Kingston.

Y de algo no cabe duda. Dudus sigue los pasos de su padre. El fiscal del Estado de Nueva York remitió a Jamaica en agosto de 2009 una petición de extradición contra Dudus por presuntos delitos de tráfico de drogas y armas cometidos en 1995. La policía jamaicana se lanzó a su caza hace una semana y Tivoli ardió: más de 70 civiles y tres agentes han muerto en la refriega. Vecinos de Tivoli aseguran que algunos han sido asesinados a sangre fría. La sociedad jamaicana está traumatizada. Pero Dudus sigue en paradero desconocido.

Recordemos a Haiti

jueves, 27 de mayo de 2010

Una historia que nunca se conto en Cuba

Estas es una de las historias que nunca se han publicado en cuba, generalmente cuando se analiza la situacion de la isla muchos criticos en el extranjero califican a los cubanos de borregos, cobardes etc ,incapaces de enfrentarse a la dictadura, yo siempre he dicho que el pueblo alla siempre ha realizado acciones de resistencia, pero dado el aislamiento informativo a que el regimen tiene sometida a la poblacion es imposible que la informacion fluya como en otros paises, los cubanos jamas hemos sido cobardes, toda nuestra historia de luchas lo demuestra, simplemente hemos sido rehenes de la guerra fria y de los pactos interesados entre los poderes facticos de este mundo durante este ultimo medio siglo, el regimen ha sabido usar perfectamente sus posibilidades manipuladoras y contando con la complicidad de una gran parte de la mal llamada Izquierda ideologica internacional ha podido sobrevivir, pero parece que eso ya se esta acabando. Esta es la historia de un cubano que puso en ridiculo al regimen.

Un verdadero heroe cubano!!

El 20 de marzo de 1991 despegaba de suelo cubano el mayor Orestes Lorenzo en un caza MIG-23BN,el avión más moderno de la Fuerza Aérea Cubana. A toda velocidad y a baja altitud cruzó en menos de 10 minutos los 150 km que separan Cuba de los Estados Unidos. Como iba casi a ras de mar, ni los radares cubanos ni los norteamericanos advirtieron su presencia, por lo que pudo aterrizar sin problemas en la estación aeronaval de Boca Chica, en los Cayos de la Florida. Orestes solicitó asilo en Norteamérica, y una vez superados los interrogatorios a los que fue sometido, recibió el estatus de refugiado político.



La deserción de Orestes Lorenzo fue una bofetada en la cara del régimen Castrista. El mayor Lorenzo era uno de los pilotos de élite de la fuerza aérea. Veterano de la Guerra de Angola, había realizado dos estancias de entrenamiento en la Unión Soviética. Fue durante la última de ellas, ya con la perestroika de Gorbachov en marcha, cuando Orestes empezó a cuestionar el régimen comunista y su vida en Cuba. En la Unión Soviética se empezaba a destapar el colapso del sistema y soplaban vientos de libertad.

A su regreso empezó a planificar su deserción, con la esperanza de que una vez en Estados Unidos, su esposa Victoria y sus dos hijos pudieran reunirse con él.
Luego de fugarse en el avión y ya en calidad de refugiado, reclamó la salida de su familia de la isla, pero se topó con la negativa de Raúl Castro, en ese entonces Comandante de las Fuerzas Armadas. Castro de ninguna manera permitiría salir de Cuba a la familia de un militar de élite que había traicionado la confianza depositada en él y había puesto en ridículo al régimen.

Orestes entonces recurrió a la comisión de derechos humanos de la ONU, sin resultado alguno.Coincidiendo con la cumbre Iberoamericana celebrada en Madrid en 1992 con la presencia de Fidel Castro, realizó un acto de protesta encadenándose a las verjas del Parque del Retiro. La Reina Sofía que guardaba una buena relación personal con Castro, realizó gestiones personales para lograr la salida de su esposa y los dos niños de Cuba. Incluso el asunto llegó hasta el despacho de Mijaíl Gorbachov.

Todo aquello fue infructuoso. Raúl Castro, a través de su asistente personal le hizo llegar la respuesta a Victoria: Dígale a su marido, que si tuvo los cojones para llevarse un avión, que los tenga también para venir a buscarles personalmente...

Orestes Lorenzo llegó al punto de publicar una carta abierta a Fidel Castro en el Wall Street Journal en la que ofrecía presentarse a juicio en Cuba si se permitía a la esposa y los niños viajar a Estados Unidos. Tampoco hubo respuesta. Ante las escasas perspectivas de sus gestiones internacionales, la desesperación hizo presa en el ex militar cubano. Decidió entonces que si no tenía éxito de manera pública, iría él mismo a sacar a su familia.

Conocía los aviones rusos, pero tenía que entrenarse en modelos convencionales occidentales. Consiguió la licencia de piloto deportivo en poco tiempo y con $ 30.000 prestados por una organización humanitaria de exiliados cubanos adquirió una vieja avioneta bimotorCessna 310 en regla. A través de un par de amigas mexicanas que viajaron a Cuba, hizo llegar secretamente a su familia la fecha, el lugar y la hora exacta donde debían esperarlo para el rescate que había puesto en marcha.

El día elegido fue el 19 de Diciembre a las cinco de la tarde. Despegó desde un pequeño aeroclub cercano a Miami, advirtiendo de que si no regresaba en el plazo de un par de horas, lo diesen por muerto. Volando a muy baja altura (2 metros sobre el océano para evitar los radares), la nave se aproximó a la isla al atardecer, a la angosta carretera frente a la playa El Mamey, muy cerca de Varadero, a unos 150 kilómetros al este de La Habana. Mientras tanto su esposa y los niños que esperaban en la carretera según lo acordado, escucharon el ronroneo del motor y vieron el aparato. Lo que Lorenzo no había previsto en su minucioso plan fue que a esa hora la carretera estaba transitada. El escenario no podía ser peor, porque en el tramo previsto para el aterrizaje coincidieron un auto, una rastra, un autobús con turistas y una gigantesca piedra en medio de la vía. Balanceando las alas, el piloto casi rozó el techo del auto, tocó tierra y se detuvo a ocho metros del autobús con los turistas petrificados en sus asientos y los ojos a punto de salírseles de las órbitas.



Casi dos años después de la separación, Lorenzo vio aparecer a su familia corriendo frente al avión. En la carrera, Alejandro, el menor de los niños, perdió un zapato.
Para evitar una tragedia con las hélices y preparar el despegue, giró el aparato en U y abrió la portezuela de la cabina. Todo en menos de un minuto. Orestes logró despegar pero adentro del avión el miedo hacía su trabajo. Vicky tenía la vista fija en el cielo temiendo que aparecieran los cazas cubanos. Rezaba. En un momento rodeó con los brazos a sus dos hijos y les tapó los oídos para que no oyeran si ocurría lo peor. Los niños estaban asustados, confundidos, lloraban. Solamente cuando la aeronave traspasó el paralelo 24, límite del espacio aéreo de Cuba, la tensión aflojó un poco. Casi una hora más tarde, la nave aterrizaba de vuelta en la Florida.



El revuelo mediático que causó la hazaña de Orestes fue tremendo, ya que por segunda vez había hecho quedar en ridículo al régimen castrista. En la primera rueda de prensa dijo: "Díganle a Raúl Castro que le he tomado la palabra y he ido personalmente a recoger a mi familia"

En la actualidad Orestes es un próspero empresario que maneja su propia constructora en Miami, algo que en Cuba, jamás lo hubiera podido hacer y escribio un libro llamado Vuelo hacia el amanecer.

lunes, 24 de mayo de 2010

Operacion Barrio Adentro

Una doctora cubana atiende a un paciente en Caracas.- REUTERS

La penetración cubana en el exterior

Cientos de médicos cubanos han desertado desde Caracas

15.000 doctores de la isla trabajan en los barrios más pobres
M. P. - Caracas - 24/05/2010

Los médicos cubanos que trabajan en Venezuela viven en 30 metros cuadrados. Es lo que mide la segunda planta de los módulos de Barrio Adentro, donde duermen, cocinan y van al baño hasta cuatro cubanos a la vez (un médico, un fisioterapeuta, un optometrista y a veces un entrenador deportivo). Barrio Adentro es el programa de salud primaria ideado en 2003 por el ex presidente cubano Fidel Castro e implementado de inmediato por el Gobierno venezolano, como estrategia para levantar la popularidad de Hugo Chávez cuando la oposición planeaba convocar un referéndum revocatorio en su contra. Se trataba, en principio, de una ayuda temporal. Pero ha dado tan buenos resultados que la presencia de los cubanos ya es permanente.

Unos se vigilan a otros, y uno los vigila a todos. Cada cubano debe volver a "casa", si acaso salió de ella, antes de las seis de la tarde. Si un "compatriota" venezolano invita a alguno a dar una vuelta por el barrio, debe pedir permiso con semanas de antelación, a través de un acto motivado en el que, quien convida, debe explicar el propósito y la duración de la actividad. Hay una larga lista de venezolanos a los que los 30.000 cubanos que trabajan en Venezuela no deben frecuentar: la encabezan los escuálidos (el apodo con el que Hugo Chávez se refiere a los opositores) y los periodistas, que para el Gobierno vienen siendo lo mismo. Pero a pesar de los controles, cada tanto uno de ellos "desaparece".

La Sociedad Venezolana de Medicina Bolivariana, a la que están adscritos los pocos médicos venezolanos que trabajan en Barrio Adentro, lleva una cifra extraoficial de 1.500 médicos cubanos que han desertado de los 15.000 que prestan servicio en el país. "Cuando algún médico se fuga, el Gobierno inventa que fueron trasladados a otro lugar. Pero uno se da cuenta de que no es así porque desparecen de repente y no se sabe más de ellos", cuenta uno de los afiliados a la sociedad que ha pedido no ser identificado.

Venezuela representa para muchos de estos cubanos la posibilidad de desertar sin balsa hacia Colombia y, de ahí, a Estados Unidos. Por esos algunos esperan hasta un año después de apuntarse en listas de voluntarios para viajar a Caracas. Un informe publicado el 18 de abril por el diario El Tiempo de Bogotá da cuenta de que los huidos suelen llegar a la ciudad de Cúcuta desde la población venezolana de San Antonio del Táchira, ubicada en Los Andes, y a la población colombiana de Maicao, luego de atravesar Maracaibo, capital del Estado occidental de Zulia. Los cubanos emigrados a través de ambos pasos, señala el diario, hablan de 2.000 deserciones desde Venezuela.

Pero las únicas ausencias que admite el Gobierno venezolano son las irremediables. El 12 de abril de 2010, cuando se celebró el Día del Médico, el Ministerio del Poder Popular para la Salud desveló una placa en honor de los 68 médicos cubanos que han caído en Venezuela en casi siete años de servicio. "A los colaboradores de la salud fallecidos en tierras bolivarianas durante el cumplimiento de su deber", dice el bronce empotrado en el Centro de Diagnóstico Integral Salvador Allende de Caracas. Completan el tributo las imágenes de Simón Bolívar y José Martí, con una frase de cada uno: "Quien lo da todo por su patria no pierde nada, gana cuanto la consagra", "Deme Venezuela en qué servirla, ella tiene en mí un hijo". Solo que los médicos cubanos no han muerto en batalla: unos enfermaron, otros han fallecido en accidentes de tránsito y a la mayoría los ha asesinado el hampa, que sólo en Caracas elimina entre 30 y 50 vidas cada fin de semana.

viernes, 21 de mayo de 2010

La optica bloguera oficial cubana

Elizalde cree que es un cliché calificar a Cuba de dictadura.- SAMUEL SÁNCHEZ


ENTREVISTA: ALMUERZO CON... ROSA MIRIAM ELIZALDE

"En Cuba tardo seis horas en subir un vídeo en YouTube"

RAMÓN LOBO 21/05/2010

Las dictaduras navegan mal por Internet, donde circulan ideas, noticias e imágenes con rapidez y libertad. Rosa Miriam Elizalde, directora de Cubadebate -una web (http://www.cubadebate.cu/) que nació en 2003 y cuyo subtítulo es una declaración contra el terrorismo mediático-, tiene un trabajo imposible: vender un régimen que está perdiendo su halo de símbolo y empieza a ser blanco de críticas, también desde la izquierda. "Cuba no es el paraíso pero tampoco es como se pinta. Hay una campaña de satanización".

La periodista cubana lleva una web oficial, pero aquí no se libra del 'acompañante'

Durante la comida, en el Café de Oriente de Madrid, Elizalde desgrana las penurias tecnológi-cas con las que se enfrenta ("tardo seis horas en subir un vídeo a YouTube") y otras de la vida cotidiana de una madre de una hija de 16 años. "Se sorprendería de lo críticos que son los cubanos. Si va a una reunión y escucha lo que allí se dice pensaría: 'Este país se viene abajo', pero llega el 1 de mayo y un millón de personas marchan por la calle. Hay quien dice que son borregos, pero nadie va casa por casa golpeando la puerta. Si hay un elemento aglutinador es el rechazo a la injerencia de EE UU. (...) Decir que Cuba es una dictadura es un cliché".

A su lado, un hombre de traje oscuro y antiguo, que se presenta como presidente de una asociación local de escritores, devora una pizza de quesos del país. La directora de Cubadebate le deja hablar cuando la conversación se empina. Es cuando ella aprovecha para comer. Tenía capricho de algún plato vasco en honor de su abuelo, pero se conforma con una sepia a la plancha.

Cuando habla el hombre uno tiene la sensación de que es el encargado de que no surjan los grises, de que fluyan las palabras de siempre. "Sufrimos un embargo tecnológico. EE UU nos impide el acceso al cable submarino; dependemos de las conexiones por satélite en las que la velocidad es muy lenta", se queja la periodista. "El embargo no es una excusa, sino una realidad cotidiana. Cuba fue el último país de América Latina en acceder a Internet en 1996 debido a la Ley Torricelli y aún nos prohíbe el acceso al comercio electrónico. Tengo 43 años y he vivido toda mi vida bajo él. No podemos comprar software y si lo hacemos es en otros países y pagamos ocho veces más. Creamos la web con programas gratuitos en Internet". La mujer habla despacio, sin perder la sonrisa. "Cuando entro en la Red aquí, me quedo maravillada de la velocidad".

A Elizalde no le gusta la bloguera Yoani Sánchez (http://www.desdecuba.com/generaciony/), premio Ortega y Gasset de 2008, que considera un producto construido desde España: "Tiene detrás un aparato publicitario para dar rostro a una retórica anticubana. Su blog está en un servidor en Alemania y tiene 60 veces la conectividad de toda Cuba".

Ya en los cafés (nadie probó dulce ni alcohol), el periodista se anima y cuenta algunos chistes cubanos cargados de disidencia. Ella sonríe tímidamente pero el hombre del traje contraataca con otros oficialistas que carecen de gracia. Recuerda a un alumno en la URSS en plena perestroika. El profesor de historia animó a su clase a salirse del carril doctrinal del PCUS en los exámenes. Todos hicieron un esfuerzo excepto el alumno. El profesor molesto con él, dijo: "¿Acaso no tiene ideas propias?". El chico respondió: "Sí, pero no estoy de acuerdo con ellas".

jueves, 20 de mayo de 2010

La Iglesia en Cuba mueve fichas

Raúl Castro habla con el cardenal Jaime Ortega sobre la excarcelación de presos políticos en Cuba

El encuentro refuerza la idea del papel que puede ejercer la iglesia como posible mediadora para solucionar el tema de los reos y otros conflictos interno

MAURICIO VICENT - La Habana - 20/05/2010

El presidente de Cuba, Raúl Castro, saluda al cardenal cubano, Jaime Ortega, y al presidente de la Conferencia de Obispos Católicos, Dionisio García Ibáñez.- EFE

El Gobierno de Raúl Castro y la jerarquía de la Iglesia católica siguen dando pasos de acercamiento en momentos en que la excarcelación de los presos políticos enfermos y el tema de los derechos humanos está en el centro del ajedrez político cubano. Después de la mediación exitosa del cardenal Jaime Ortega para que las autoridades permitieran los desfiles dominicales de las Damas de Blanco sin "actos de repudio", hoy raúl Castro se ha reunido con Ortega y el presidente de la Conferencia de Obispos Católicos de Cuba, Dionisio García, en un nuevo gesto de aproximación. El encuentro, primero de estas características desde que Raúl sustituyó en el mando a Fidel Castro, ha levantado numerosas expectativas y refuerza, según analistas, el papel de la iglesia como posible mediadora para solucionar el tema de los presos y otros conflictos internos.

Ambas partes, eso sí, están actuando con suma discreción. El diario Granma publicaba ayer en primera página una foto de Raúl Castro con los dos altos dignatarios de la iglesia católica, sin embargo la información sobre el encuentro era medidísima: en la reunión, dijo el órgano del Partido Comunista, "se analizaron diversos temas de interés común, en particular el favorable desarrollo de las relaciones entre la Iglesia Católica y el Estado cubano, así como la actual situación nacional e internacional". La Iglesia fue un poco más explícita, y admitió que se abordó abiertamente el asunto de los presos políticos enfermos, cuya liberación reclaman las Damas de Blanco, la disidencia y también la jerarquía católica por razones humanitarias.

"Ese tema se tocó y creo que de ambas partes hay disposición...", ha afirmado García, arzobispo de Santiago de Cuba, después del encuentro. En declaraciones a varios medios de prensa desde Santiago, García ha añadido que todavía es pronto para hablar sobre un eventual acuerdo de excarcelación de presos, aunque, dijo, "será un proceso y ese proceso tiene que comenzar con pequeños pasos...". De cualquier modo, ha afirmado que encontró a Raúl Castro con voluntad y disposición de "resolver la situación y el problema" de los presos, que las autoridades consideran "mercenarios" al servicio de Estados Unidos.

Desde la muerte del preso de conciencia Orlando Zapata, el pasado mes de febrero, tras 85 días en huelga de hambre, el tema de los derechos humanos y de la situación de los presos políticos ha pasado a primer plano en Cuba. En protesta por su muerte y para demandar la excarcelación de 26 presos enfermos, el disidente Guillermo Fariñas comenzó una huelga de hambre el 25 de febrero, que es también foco de tensiones. Además de la mediación por las Damas de Blanco, la iglesia ha realizado gestiones para hallar una salida "humanitaria"a su caso.

miércoles, 19 de mayo de 2010

La puerta se abre hacia afuera

Esta es una interesante reflexion publicada en el blog penultimosdias con la que estoy totalmente de acuerdo, la catarata de criticas que ultimamente lanzan desde Cuba conocidos defensores del regimen, como minimo tiene que estar permitida por el gobierno de la isla, pensar otra cosa seria de ingenuos, esta claro que el sistema esta haciendo aguas y que muchos intentaran salvarse, pero tal cambio de casaca no sucede solamente en la isla, hace poco un grupo de intelectuales y artistas españoles firmo una declaracion por la democracia en Cuba, entre ellos muchos que hipocritamente ahora se preocupan por las violaciones de los derechos humanos en la isla despues de decadas de cerrar los ojos a la situacion real alla y de cantar alabanzas a las bondades de su regimen.

Preludios de “Tropistroika”
Mayo 18, 2010

Foto: Orlando Luis Pardo Lazo

Por estos días comentaba con un amigo cercano acerca de un reciente fenómeno: una especie de “epidemia crítica”, por parte de ciertos intelectuales y artistas de Cuba que han comenzado a cuestionarse —más o menos tímidamente— algunos de los muchos problemas de la actualidad de la Isla. Los criterios más audaces han llegado al punto de poner sobre el tapete el tema de la corrupción entre funcionarios del gobierno, citando casos con nombres y apellidos; un insólito acto de temeridad si no fuera porque, sin dudas, se trata de una encomienda oficial. Para expresarlo con más claridad, y parafraseando a un bienintencionado cineasta cubano, entre los intelectuales oficiales y oficialistas, aquí nadie nunca ha dicho nada tan atrevido sin previa autorización (o expreso encargo) de las más encumbradas vacas sagradas del tabernáculo so pena de ser severamente castigado.
De cualquier manera, como cabría esperarse en una sociedad donde todo lo relacionado con el gobierno y su numerosísima legión de funcionarios se ha caracterizado por el secretismo, no deja de resultar interesante que algunos miembros del siempre fiel team de ideócratas de apoyo se estén manifestando en contra de males que nos afectan desde mucho tiempo atrás y que, por demás, nadie ignoraba. Y aunque no creo que podamos declararnos satisfechos o desmedidamente optimistas ante estas nuevas insinuaciones de cambio, al menos hay que reconocer que hasta hace poco era impensable que estas turbias manchas del sistema se ventilaran más allá de los herméticos recintos sagrados.
Tampoco podemos pedir mucho. Por ejemplo, si vamos a ser comprensivos podríamos suponer que el discurso de Pablo Milanés no es más decidido y que el artista tiene una mirada algo oblicua sobre la realidad cubana porque es mayor el tiempo que permanece fuera de ella que dentro. Algo similar podríamos decir de Silvio Rodríguez, el pobre, interminablemente encerrado trabajando en su estudio de grabaciones… aunque, suponemos, él debería estar más enterado de lo que aquí se vive debido a su larga experiencia como parlamentario elegido por el pueblo. Es cierto que no han dicho nada que los disidentes no hayan denunciado antes pagando un alto precio por ello. Sin embargo, la fracción positiva en esta saga de cuestionamientos a la situación cubana es la capacidad de divulgación que tienen los artistas, ya que son ampliamente conocidos dentro y fuera de Cuba. En los momentos cruciales que vivimos acá, mientras más voces se unan al coro de reclamos, mejor.
Pero, a fin de cuentas, no les deberíamos exigir más. Pablo y Silvio no son políticos…. Ni siquiera son parte de la esfera ideocrática, sino meramente trovadores exitosos que han medrado a la sombra de la revolución que les dio cobijo y es obvio que ya no se sienten seguros bajo las desvencijadas yaguas. Como quedó claro, el reciente intercambio de Silvio con el intelectual Carlos Alberto Montaner evidenció cuán lejos de ser un hombre de pensamiento está el primero.
Otra cuestión es la referida al científico social Esteban Morales o al muy comprometido con el régimen, Alfredo Guevara, entre otros elementos de esta nueva hornada de críticos. Sus recién estrenadas diatribas merecerían un análisis aparte, más dilatado que las reflexiones que se propone hoy esta conflictiva blogger, toda vez que durante décadas la actividad de ambos se ha centrado en la producción permanente de un pensamiento acrítico encaminado fundamentalmente a complacer las demandas ideológicas del gobierno cubano. Ellos son representantes del sector más puro de la doctrina revolucionaria.
Mucho se especula entre los círculos de enterados*, que han tenido acceso a las declaraciones de artistas e intelectuales, casi nunca difundidas por los medios oficiales dentro de la Isla. La opinión general es que estas críticas son la manifestación externa y más visible de una cruenta lucha de intereses entre sectores de la cúpula gobernante, algo que en realidad se oculta a nuestros ojos de simples mortales. Hay quienes aseguran que se trata de la típica fuga de ratas del buque que naufraga, un clásico reacomodo de oportunistas. Quizás haya de todo esto un poco, y mucho más, que permanece fuera de nuestro plebeyo alcance. Pero, en todo caso, prefiero ser de las que aprueban el debate, venga de quienes venga, si el resultado fuera mover nuevas aguas y también —lo más difícil— edificar nuevos y mejores molinos.
Mi amigo, interlocutor de estas cuitas, queda pensativo por unos instantes y después me dice que probablemente estamos en el preludio de una tropistroika, es decir, una especie de perestroika tropical que nos llega sin el menor asomo de transparencia y con más de 20 años de retraso.

*”Enterados” es el término con que acuñara otro amigo, el periodista Reinaldo Escobar, a aquellos que de alguna manera —sea porque tienen instalada clandestinamente una antena, porque cuentan con algún tipo de acceso a Internet u otra vía alternativa de información— conocen lo que va aconteciendo en cada momento y suelen ser difusores de ello.

Miriam Celaya
La Habana

domingo, 16 de mayo de 2010

Salvese quien pueda en Cuba

El disidente cubano Oscar Espinoza Chepe, en su casa de La Habana.- JOSÉ GOITIA

ENTREVISTA: LA SITUACIÓN EN CUBA ÓSCAR ESPINOSA Economista y ex preso político

"El momento es de sálvese quien pueda"

MAURICIO VICENT 16/05/2010

Oscar Espinosa Chepe ha pasado dos veces por la cárcel en el último medio siglo. La primera, en 1957, por luchar contra el dictador Fulgencio Batista. Después del triunfo de la revolución fue diplomático y ocupó diversos cargos, hasta que rompió con el sistema en los años de la perestroika. En 2003 fue detenido junto a 75 opositores y condenado a 20 años de cárcel. Chepe, de 69 años, fue liberado un año después debido a sus padecimientos de salud y desde entonces publica artículos y análisis en diversos medios internacionales. Considera que la situación económica en la isla es más crítica que nunca. "El régimen está contra las cuerdas", dice. Está convencido de que en estas circunstancias el incremento de la corrupción es imparable: "El momento es de sálvese quien pueda".

Pregunta. ¿Cómo es de grave la situación económica?

Respuesta. El Gobierno está en una situación más delicada que nunca. Cuba atraviesa la crisis más profunda desde el llamado periodo especial, hace 21 años. Se han unido las catástrofes naturales y los efectos de la crisis mundial sobre una economía ya destruida, y no se ve voluntad política para reaccionar ante la compleja situación. Raúl Castro no ha ejecutado las reformas estructurales y de concepto que prometió hace tres años. Por otra parte, la Administración Obama ha mantenido una política más inteligente y con sus gestos ha puesto en evidencia la falta de interés de Cuba por procurar soluciones al diferendo en un marco respetuoso.

P. ¿Qué diferencia este momento de otros?

R. Hay muchos factores. Está la inminente desaparición de la generación histórica, la "desconexión" de la juventud del sistema... Pero lo fundamental es la dinámica de la crisis y su extraordinario impacto sobre el ya deteriorado nivel de vida de la población. Este momento se caracteriza por la progresiva descapitalización y quiebra económica, con sus implicaciones en el crecimiento de la corrupción, la pérdida de los valores humanos y hasta del sentido de identidad nacional y la autoestima. La causa es un sistema disfuncional que tiene bloqueado el desarrollo.

P. Algunas voces dentro del sistema dicen que la corrupción es hoy el mal principal...

R. Es uno de los peores, pero no el único. Está el mal de la ineficiencia, el del poco interés productivo, el de la frustración; también el mal de la corrupción, denunciada por académicos como Esteban Morales, que por años han estado muy cercanos al Gobierno. La corrupción está ligada a la desmoralización que hay en la sociedad, al hecho de que no se puede vivir honestamente porque los salarios no alcanzan. La revolución fracasó, y ahora el momento es de sálvese quien pueda.

P. ¿La corrupción es de abajo, para sobrevivir... o llega más arriba?

R. Ya es un fenómeno generalizado. Por muchos años se concentró en niveles bajos y medios, para subsistir, pero ahora alcanza a las altas esferas, porque está claro que la frustración no es solamente del pueblo, también existe en el Partido Comunista y en el Gobierno. Ayer mismo asistimos a la destitución de dos ministros. Para sustituirlos, el Gobierno recurrió a antiguos líderes, como el general Luzón, de 80 años. Eso refleja la desconfianza de las autoridades.

P. Desconfianza...

R. Hay gente que se está preparando para cuando caiga el Gobierno, como se hizo en la Unión Soviética. Está claro que estamos en una etapa terminal de un Gobierno que tuvo un capital político enorme y que lo ha perdido.

P. El Gobierno se enfrenta al reto de "reubicar" a un millón de trabajadores del Estado. ¿Qué hará? ¿Se abrirá a la iniciativa privada?

R. La única fórmula que hay para resolver el problema es una reforma radical, y el Gobierno está hablando de una actualización del modelo. No es suficiente. Hay que dar libertades para que la gente pueda trabajar. Ya no valen parches: no se puede resolver el problema de los trabajadores que "sobran" sin el desmantelamiento del sistema.

P. ¿Cómo ha cambiado las cosas el caso Zapata?

R. Pese a la desinformación, la muerte de Zapata ha impactado la conciencia nacional y ha brindado a la opinión pública internacional elementos sobre las violaciones de los derechos humanos en Cuba. La importancia de la disidencia ha crecido, y se han unido muchos jóvenes que con sus aportes han fortalecido el pacífico movimiento opositor. Muchos de los mejores intelectuales y artistas se pronuncian a favor de los cambios, y en la calle es usual escuchar opiniones críticas que hace un tiempo era muy difícil oír.

La Iglesia en la Cuba actual

La catedral ortodoxa Nuestra Señora de Kazan en La Habana

La Iglesia ejerce de árbitro en Cuba

En pleno esplendor de la fe y el pluralismo religioso en la isla, Raúl Castro otorga al cardenal Ortega un inédito papel de mediador ante la disidencia interna


FERNANDO GARCÍA

16/05/2010 Actualizada a las 03:31h Internacional

Mediodía de un domingo de mayo en La Habana. Un hombre de unos treinta años mal llevados se acerca tambaleante al punto donde conversamos con el pastor Raúl Suárez. Estamos ante la iglesia bautista Ebenezer, en el populoso barrio de Marianao, antes de que comience el culto dominical. "Reverendo: llevaba un año sin tomar (beber), pero anoche caí. Mi hermana me encerró aunque soy epiléptico. ¿Y si me da un ataque?", dice el hombre. El religioso le da una palmada en el hombro: "La próxima vez piénsatelo antes del primer buche (trago), ¿oká?".

El beodo entra en la capilla. Suárez, pastor desde hace 50 años y diputado desde hace 17, sigue ilustrándonos sobre la rápida expansión de religiones y creencias en Cuba. Templos y oratorios de todas clases, desde ostentosas iglesias hasta chiringuitos del rezo, surgen a diario aquí y allá, dice. El fenómeno viene propiciado por las "casas culto" que Fidel Castro permitió abrir casi en cualquier local para paliar la escasez de lugares de oración y los problemas de transporte. La fórmula se aprobó en 1990, precisamente a raíz de una carta firmada por Suárez como líder del Consejo de Iglesias de Cuba en aquel entonces. Hoy existen más de 3.000 de esas casas legalizadas y nadie sabe cuántas clandestinas.

A la misma hora en que Suárez nos habla de la evolución de las congregaciones religiosas y la feroz competencia entre ellas, el cardenal cubano y arzobispo de La Habana, Jaime Ortega, anuncia un hecho extraordinario durante la misa que él mismo ha decidido oficiar en la parroquia de Santa Rita, del barrio de Miramar: a petición suya, Raúl Castro ha autorizado a las Damas de Blanco - madres y esposas de presos políticos-a desfilar por las calles sin que brigadas de grupos oficialistas se lo impidan con sus "actos de repudio" y acoso. No es sólo una excelente noticia, sino un acontecimiento de gran calado.

La religión avanza con brío en la isla socialista. Crecen las expresiones de fe y la práctica de ritos espirituales. Crecen la predicación y el predicamento de las instituciones.

No es un crecimiento nuevo, pero la crisis y la situación política del país lo han intensificado en los últimos tiempos.

El cristianismo se lleva la palma. Católicos y protestantes se reparten un pastel cada día más suculento de influencia ante la sociedad y sus dirigentes. La Iglesia católica gana enteros en las opciones de un futuro que reclama conciliaciones y reconciliaciones.

El éxito del arzobispo en el conflicto de las Damas de Blanco se consideró en algunos medios diplomáticos "tan importante como la visita de Juan Pablo II a la isla" en 1998. Sin llegar a tanto, el sociólogo y estudioso del catolicismo en Cuba Aurelio Alonso opina que la bendita intervención del cardenal "abrió un espacio que trasciende las relaciones Iglesia-Estado". ¿Cómo? Sin pedir al Gobierno más que lo que cabía esperar de él, el arzobispado asumió en favor de las manifestantes "una entidad institucional que el Estado no podía reconocerles a ellas". Al aceptar el juego y el trato, el Ejecutivo otorgó a la Iglesia un papel de árbitro ante la disidencia que nadie había tenido; un papel que en este joven, nacionalista y orgulloso país resulta más incómodo conceder a otros actores diplomáticos. Como España, nación cercana pero también ex potencia colonial.

Cuatro días después del acuerdo con las Damas, el arzobispado hacía otro anuncio inesperado. El canciller del Vaticano, Dominique Mamberti, vendrá a La Habana en junio para presidir una Semana Social Católica sobre "el acontecer nacional" con intervención de ponentes no católicos. Mamberti inaugurará la reunión con una conferencia sobre Estado y laicidad en el aula magna de la universidad, reservada a los invitados mejor recibidos.

El resto de iglesias monoteístas también recibieron hace unas semanas un significativo espaldarazo, mediante la celebración, con asistencia de Raúl Castro, del vigésimo aniversario del histórico encuentro que Fidel mantuvo con los líderes protestantes, evangélicos y de la comunidad hebrea. La reunión conmemorada tuvo lugar al inicio de toda una revolución religiosa en los márgenes de la revolución castrista.

Dos decenios después, las iglesias tradicionales ya no tercian sólo con las creencias ancestrales, sino con una formidable proliferación de credos de muy diversa índole. Con tal de conquistar almas, algunos predicadores pueden adaptar su discurso u ofrecer incentivos materiales. Cuenta una especialista del Centro de Investigaciones Psicológicas y Sociológicas (CIPS), Ana Celia Perera, que hace unos años se detectó a varios "hombres del maletín" que, junto a su auxilio espiritual, andaban ofreciendo "desde jabones hasta frigoríficos" por la sierra del Escambray.

El Partido Comunista quiso saber qué estaba pasando y, en el 2006, encargó al CIPS un estudio que aún está en fase de cocina estadística. De momento, parece claro, según la socióloga, que muchos cubanos hallan en la religión respuestas y espacios alternativos a los que les ofrecen las instituciones del socialismo oficial. En plena época de crisis de afiliación al PC y la Juventud Comunista, preocupa la "ruptura de la cohesión social" que algunas vías religiosas pueden fomentar. Máxime cuando "la mayoría de los fieles ha transitado por dos o más prácticas religiosas".

Qué paradoja. En Cuba, la fe ya no es el opio del pueblo sino un arma de doble filo. Inquieta, pero brinda valiosos servicios.

Cuando el dogma del socialismo invencible se vino abajo

La caída de la URSS en 1991 representó para los cubanos el fin del dogma del socialismo invencible, al tiempo que ocasionó una crisis brutal en la isla. La gente buscó y encontró en la fe los referentes y asideros necesarios para reemplazar los paradigmas derrumbados. Un estudio elaborado en 1989 había demostrado que el 80% de los isleños tenía alguna creencia religiosa. El Gobierno se rindió a la evidencia y, en 1992, cambió la Constitución. El Estado dejó de ser ateo, se hizo laico y consagró la libertad religiosa. De repente, había que hacer cola para bautizarse o apuntarse a una congregación. Y aquel mismo año se legalizó la Asociación Cultural Yoruba, aglutinador oficial de los santeros.

En poco tiempo, el índice de bautizos católicos pasó del 18% al 47% de los nacidos. Y al comenzar el nuevo siglo alcanzó el actual 60% sobre la población total, si bien la Iglesia estima en un 5% la porción de practicantes. La feligresía protestante pasó del 1,5% a mediados de los 80 a más del 3% en los 90, aunque algunas iglesias pentecostales cuadruplicaron sus miembros. En la década que ahora termina el crecimiento se moderó. Pero las instituciones religiosas aumentaron su influencia y la pluralidad de sus propuestas.

La corrupcion en Cuba

REPORTAJE: LA SITUACIÓN EN CUBA

Corrupción al modo cubano

Max Marambio, empresario chileno vinculado a Castro que no regresa a Cuba, donde le acusan de distintas irregularidades.- GORKA LEJARCEGI

Los escándalos económicos salpican Cuba y alcanzan a históricos prohombres e íntimos de Fidel Castro como Max Marambio. El régimen castrista los investiga

MAURICIO VICENT 16/05/2010

Una legión de 4.000 auditores y policías económicos investigan en estos momentos las tripas de 750 empresas cubanas, aproximadamente el 20% de las que funcionan en la isla. Se trata de una descomunal ofensiva anticorrupción que no tiene precedentes en el país, pero sí justificación: en los últimos años, en la Cuba de Fidel y Raúl Castro se han multiplicado los delitos económicos y los casos de corruptelas, tráfico de influencias y malversación, y cada vez los protagonistas pican más alto.

En los años noventa, bajo el ala protectora de Fidel, Marambio pasó de guerrillero a próspero hombre de negocios
Entre las firmas investigadas hoy está International Network Group (ING), conglomerado de empresas creado y dirigido por Max Marambio, un hombre de negocios chileno que perteneció a los servicios de inteligencia cubanos y fue jefe de la escolta personal del presidente Salvador Allende. En una época Marambio fue una persona muy vinculada a Fidel Castro. Hasta el año pasado, sus empresas movían anualmente decenas de millones de dólares en negocios relacionados con Cuba, aunque hoy es el último protagonista de una larga y opaca lista de escándalos económicos que llega a altas esferas.

Pero... ¿cuál es el verdadero alcance y significado de la corrupción en Cuba?

Hace pocas semanas, un prestigioso académico cubano vinculado a un centro de estudios oficial daba la voz de alarma: "Hay gentes en posiciones de gobierno que se están apalancando financieramente para cuando la revolución se caiga, y otros que pueden tener casi todo preparado para producir el traspaso de los bienes a manos privadas, como tuvo lugar en la antigua URSS".

Esteban Morales, el autor de la reflexión, iba más allá: "Cuando observamos detenidamente la situación de Cuba hoy, no podemos tener duda de que la contrarrevolución, poco a poco, va tomando posiciones en ciertos niveles del Estado y del Gobierno". Y concluía: "La corrupción es mucho más peligrosa que la disidencia interna".

El investigador, director honorario del Centro de Estudios sobre Estados Unidos de la Universidad de La Habana, una institución que habitualmente hace análisis de inteligencia para las autoridades, se refirió abiertamente al caso de la reciente destitución del director del Instituto de Aeronaútica Civil de Cuba (IACC), el general de división Rogelio Acevedo, un histórico que durante la lucha de Sierra Maestra combatió a las órdenes del Che Guevara.

Sin condenarlo ni absolverlo, Morales pidió a las autoridades rigor y transparencia para esclarecer el caso Acevedo. Aludió de refilón a los rumores que circulan en la calle sobre millonarios desfalcos en la aviación: "A nivel de hipótesis, lo ocurrido con el IACC no es único, ya se ha descubierto en otros lugares (...) donde los jefes pueden estar recibiendo comisiones y abriéndose cuentas bancarias en otros países".

Resulta que la esposa de Acevedo, Ofelia Liptak, era directora comercial de una de las compañías de Marambio, la empresa mixta Alimentos Río Zaza, que cuenta con dos plantas de producción en la isla y comercializa zumos, leche y otros alimentos envasados, con una facturación anual de millones de dólares.

Max Marambio y su hermano Marcel son además socios del IACC en la agencia turística Sol y Son, que mueve cada año decenas de miles de visitantes hacia la isla. En esta empresa fueron detenidos varios directivos, y las auditorías parecen haber encontrado graves "irregularidades", incluidos pagos de sobornos, malversación de fondos y desvió de recursos al exterior. "Parece", porque las autoridades oficialmente no han dicho nada oficialmente hasta el momento.

Lucy Leal, directora de ING, fue arrestada y es investigada en estos momentos. No es un secreto que Liptak está en la mirilla. Hasta dónde llegará el caso y si habrá cortafuegos es una incógnita. La enrevesada trama se complicó más después de la muerte en extrañas circunstancias del empresario chileno Roberto Baudrand, hombre de Marambio en Cuba y gerente de Alimentos Río Zaza.

A Baudrand le fue retirado el pasaporte tras el comienzo de la investigación y había sido interrogado en varias ocasiones. Apareció muerto en su casa de La Habana el martes 13 de abril, y las causas fueron "una insuficiencia respiratoria combinada con el consumo de fármacos y alcohol", según la autopsia realizada en la isla, que los familiares del fallecido dieron por buena.

Marambio estuvo en Cuba por última vez el 8 de noviembre del año pasado. Después fue convocado por las autoridades para que viajara a La Habana a aclarar las presuntas "irregularidades" de sus negocios, pero prefirió no hacerlo. Tampoco su hermano Marcel ha querido regresar.

Sobran los recovecos y las zonas oscuras en esta historia de la caída en desgracia de Marambio, que en Cuba era de todo menos un cualquiera. Entrenado como guerrillero por el mítico Manuel Piñeiro, Barbarroja, trabajó después con Patricio y Tony Laguardia en las Tropas Especiales del Ministerio del Interior, y sobrevivió al escándalo político que acabó con el fusilamiento de Antonio Laguardia y del general Arnaldo Ochoa en 1989. Luego fue uno de los fundadores de CIMEX, una de las mayores corporaciones estatales cubanas, con un volumen de negocios que ha llegado a superar los mil millones de dólares anuales. En los años noventa, bajo el ala protectora de Fidel, pasó de guerrillero a próspero hombre de negocios, hasta el punto que hoy es dueño de un holding de empresas que mueve más de cien millones de dólares al año.

Las causas de su cambio de estatus, de amigo revolucionario a adversario, son varias. Según empresarios que lo conocen, como todos los hombres de negocios en la isla, Marambio sufrió el año pasado la retención del grueso de los fondos depositados en bancos cubanos. Debido a la gravísima falta de liquidez del país, las autoridades congelaron hace un año las transferencias de todos los empresarios extranjeros, y en este paquete cayó el famoso jefe del Grupo de Amigos del Presidente (GAP) de Salvador Allende, con un corralito que algunas fuentes calculan de más de veinte millones de dólares. Al parecer, Marambio habría reclamado su capital de forma poco delicada. Otros de sus allegados aseguran que la auditoría responde a una "persecución política", por haber apostado en las últimas elecciones chilenas a una baza que no era la de Cuba.

En cualquier caso, y más en estos momentos, para el Gobierno cubano la palabra traición se conjuga con corrupción. "El problema hoy", resume el economista opositor Óscar Espinosa Chepe, "es que donde busques encuentras". La corrupción se da a todos los niveles, desde el más bajo, cuando un empleado se roba una bobería en una tienda estatal y la vende en el mercado negro, hasta el más alto, con el tráfico de influencias y los desfalcos millonarios perpetrados desde despachos con aire acondicionado, dice Chepe. A su juicio, la causa última es la "disfuncionalidad del sistema", y hasta tanto este factor esté presente, "la corrupción no podrá ser extirpada".

El Gobierno de Raúl Castro se ha tomado en serio el problema de la corrupción. "Somos conscientes de que el asunto es ante todo político y que la revolución se puede ir por ese agujero negro", afirma un funcionario de nivel intermedio. Pone como ejemplo de esta "preocupación" la macroauditoría ordenada por la recién creada Contraloría de la República.

Para apoyar la cruzada anticorrupción, el pasado 16 de abril el presidente cubano asistió a la toma de posesión del nuevo fiscal general, Darío Delgado, un militar de alto rango. Raúl Castro insistió en la necesidad de fortalecer "la legalidad" y la "institucionalidad" como "tareas de vital importancia", y días después se anunció que, durante un mes, un cuerpo de 3.895 auditores, técnicos y estudiantes de economía fiscalizarían las cuentas de una de cada cinco empresas cubanas.

Es todo un récord. Estamos hablando de 750 empresas a la vez, incluido el holding de Marambio, fábricas estatales de tamaño mediano y pequeños centros laborales en los que probablemente los trabajadores harán negocio con los clavos o con la merienda para subsistir.

jueves, 13 de mayo de 2010

Reflexion desde Cuba


TRIBUNA: ARTURO ARANGO

Cuba: los responsables del futuro

¿Qué piensan, con qué sueñan los jóvenes que viven en la isla? A tenor de sus expresiones, muchos no quieren que su país pierda su independencia pero lo desean más democrático y menos burocrático

ARTURO ARANGO 13/05/2010

Damas de Blanco, ministros destituidos, huelga de hambre de Guillermo Fariñas, el millón de trabajadores subempleados en el sector estatal... cada noticia que sobre Cuba circula en la prensa internacional, no importa el país o la tendencia, parece estar interrogando a un futuro que una y otra vez escapa a las predicciones. Sin embargo, a pesar de las miles de páginas escritas en los últimos años sobre la realidad política de la isla, ese porvenir se contrae o se expande, se oculta o asoma la cabeza para burlarse de sus perseguidores, de espaldas a cualquier vaticinio.

El Estado debe establecer un diálogo real, no paternalista, con la totalidad de los cubanos

Tengo la certeza de que ello ocurre porque casi siempre se le busca donde no está, o porque se va formando allí donde apenas se le busca. La vida cotidiana del ciudadano de a pie poco tiene que ver con esos acontecimientos que, en otras latitudes, dibujan un rostro irreal de Cuba (y ese ciudadano común tampoco se relaciona mejor, salvo excepciones, con las informaciones que ocupan la escuálida prensa cubana).

Estoy convencido de que, en el complejo periodo de cambios por el que Cuba atraviesa, se confrontan y articulan muchas más fuerzas de las que suelen considerarse públicamente. Es casi obvio que esas fuerzas pueden concentrarse en dos grandes grupos: los que aspiran a reestablecer el capitalismo y los que preferiríamos reencaminar o reformar el sistema actual. Mucho más difícil es identificar las múltiples tendencias en que cada uno podría subdividirse, y la posición que, eventualmente, ocupan sus actores, dentro y fuera de Cuba. Pero aún más arduo es detectar la manera como se mueven, se transforman.

Tal vez dos de los grandes errores que se cometen al tratar de interpretar la realidad cubana (en verdad, cualquier realidad que se suponga viva) son el de pensar al Gobierno como un monolito que actúa sobre una masa de ciudadanos a los que no nos queda más opción que la obediencia, y el de creer que todo permanece tan inmutable como hacen pensar algunas de aquellas imágenes tergiversadas de las que hablé al inicio.

Aun suponiendo que toda persona con cierto rango de poder político prefiera la vía socialista, las maneras de pensar ese modelo oscilarían entre los que quieren sostener (conscientemente o por pura inercia) un Estado burocrático y centralizado y los que creemos que el socialismo sólo es sostenible si logra ser democrático. En otra zona del espectro, como lo hacen evidente algunas medidas del actual Gobierno, habría un pragmatismo economicista que tiene en su base la modernidad instrumental (versiones cubanizadas tanto de la antigua manera soviética, como del actual modo asiático).

Pero abajo, en la calle, ese ciudadano común que a fin de cuentas podemos ser todos, también piensa, actúa, tiene aspiraciones, necesidades, temores. Y se mueve de lugar, inevitablemente se transforma. Más que en decisiones gubernamentales que pueden acelerar, estimular, paralizar el curso de procesos que a veces parecen haber echado a andar, el futuro de Cuba está tomando forma ahora mismo en las expectativas de ese conjunto humano mucho más heterogéneo aún, más inasible de lo que suele reflejarse. Ese futuro se está constituyendo con los materiales que ofrece hoy mismo la realidad, y de acuerdo con los horizontes que son posibles distinguir desde el aquí y el ahora en que vivimos.

Obviamente, el futuro no nos va a complacer a todos, pero lo deseable sería que satisficiera a la mayoría. Es una verdad de perogrullo afirmar que unas fuerzas terminarán imponiéndose sobre otras, ya sea provisoriamente, y que incluso las ganadoras pudieran ser aquellas a las que les importa un comino que Cuba pierda las cotas de independencia alcanzadas con el precio de tantísimos sacrificios.

Si en algún grupo social ese futuro estaría tomando forma, tiene que ser, necesariamente, entre los jóvenes. A ellos les pertenecen como a nadie los años por venir, aunque no siempre tengan conciencia de tal necesidad. Y también se habla de ellos en un confuso plural que los alcanza a todos de igual forma, como si estuvieran ajenos a esa variedad de tendencias o expectativas que he tratado de describir someramente.

Es verdad que buena parte de los jóvenes cubanos, como los de casi todo el planeta, están ganados por el escepticismo, por el desinterés en las cuestiones políticas. Es cierto también que la principal aspiración de muchísimos de ellos es emigrar, abrirse caminos en otras latitudes, principalmente en países desarrollados, y que esa aspiración es reflejo de un desasimiento, de un dar la espaldas a los destinos de la nación cubana. Es verdad pero no es toda la verdad.

Por deformación profesional, suelo atender lo que escriben, lo que pintan, lo que filman los jóvenes, porque en esas obras, a veces por pura negación, incluso por ausencia, pueden estarse respondiendo las preguntas sobre el futuro que a tantos y de tan distintas maneras nos inquietan.

Me llama la atención, por ejemplo, la reiterada presencia de sujetos marginales en numerosos documentales realizados por jóvenes, y que pueden identificarse con los protagonistas de otras piezas teatrales, lienzos, instalaciones, performances.

Hay, en todas esas obras, la intención innegable de dar testimonio de un estado de cosas que tiene que ver con la crisis económica, con las estrategias de sobrevivencia y hasta con la imposibilidad, en algunos casos, de lograrlo con dignidad. Pero también, en esas miradas, incluso siendo diversas entre sí, hay una elección: la de quienes no desean una sociedad de exclusiones, de marginación, de intolerancia, o, lo que es lo mismo, dominada por desigualdades profundas.

El pasado 1 de mayo, entre la multitud que desfilaba por la Plaza de la Revolución, aparecieron carteles que nada tenían que ver con la propaganda oficial. "Socialismo es democracia" y "Abajo la burocracia", decían dos de esos carteles.

Los portaban los miembros de la Red Observatorio Crítico, conformada por jóvenes investigadores, críticos, profesores, artistas, promotores culturales, activistas comunitarios, comunicadores..., quienes reivindican alternativas culturales liberadoras frente a alienaciones capitalistas, autoritarias y coloniales, al tiempo que reconocen que para ellos es imprescindible el compromiso crítico en la defensa de la revolución cubana, proceso al que pretenden despojar de todo lastre conformista.

Al leer sobre los objetivos de esta agrupación, he recordado una anécdota: a inicios de la década de los noventa del pasado siglo, el entonces ministro de Cultura Armando Hart se reunió con un grupo de quienes eran jóvenes intelectuales cubanos. En un diálogo intenso, sus interlocutores reclamaron a Hart una renovación radical de la revolución. El viejo combatiente respondió: "Ya nosotros hicimos nuestra revolución; hagan ustedes la que les corresponde".

Para que ese futuro en construcción complazca a la mayoría de los cubanos, sería desde ya imprescindible ir avanzando hacia un consenso lo más inclusivo posible. Pero ello podrá realizarse, a mi juicio, si se cumplen algunas condiciones de base.

Entre ellas, mencionaré dos. Una es que desaparecen las presiones externas que, lejos de favorecer, entorpecen, paralizan las transformaciones tan deseadas que deben realizarse en la isla, no sólo porque representan acciones inaceptables de injerencia, sino, sobre todo, porque desconocen los verdaderos intereses de los cubanos.

La segunda: que el Estado cubano pueda establecer un diálogo real, no paternalista, en el que participe la totalidad de los cubanos y en el que los jóvenes puedan ejercer el protagonismo que ellos y nosotros necesitamos.

Arturo Arango es escritor y guionista cubano.

Reflexion sobre Cuba


Grandeza

ROSA MONTERO 11/05/2010

Mañana se presentará en Madrid una plataforma de españoles en defensa de la democratización de Cuba. Lo sé porque la he suscrito, junto con más de 60 personajes públicos, pensadores, artistas plásticos, académicos, escritores, directores de cine, actores, músicos, muchos de ellos primerísimas figuras dentro de su campo y además, y esto es quizá lo que más me gusta, pertenecientes a un amplio espectro de opinión.

Y digo que esa diversidad me gusta porque me recuerda los últimos años del franquismo, cuando el obvio derrumbe de la dictadura propició la creación de plataformas ciudadanas en apoyo del proceso de normalización política. Porque en los instantes finales es cuando más se necesita un empujón de toda la gente de bien, un acuerdo de mínimos que permita abrir la puerta de la libertad. Y, en la Cuba de hoy, ese acuerdo pasa por una elección fundamental entre democracia y totalitarismo. Algo tan sencillo y tan enorme como eso.

No cabe la menor duda de que la dictadura castrista va a caer. El problema es saber cuánto sufrimiento causará, cuántos sacrificios más exigirá, como un tótem bárbaro, antes de acabarse. Se acerca para los cubanos el momento de la grandeza, uno de esos críticos umbrales de la Historia que hay que saber cruzar para ganarse el futuro. Nosotros, en nuestra Transición, supimos hacerlo: la sociedad entera supo ser generosa y escoger la convivencia. Ahora hay que apoyar a los cubanos, hay que ayudarlos a desembarazarse cuanto antes de las ensangrentadas telarañas de un régimen inmoral y tan escandalosamente ineficaz en el que, por ejemplo, la zafra azucarera de este año ha sido peor que la de 1905. Y después, una vez derrumbadas las rejas de esa gran prisión que es la isla de Cuba, tendrán que aprender a entenderse y respetarse. Es un momento crucial. No los dejemos solos.

jueves, 6 de mayo de 2010

Voluntarismo en Cuba?, de quien?

Los cubanos estemos donde estemos estamos acostumbrados al ejercicio de cinismo permanente del gobierno de la isla, pero esta noticia ademas de ser un retrato de la situacion economica de la isla, es ademas una muestra de cinismo en estado puro y duro, porque los unicos responsables de la debacle economica de la isla son los que la gobiernan desde hace mas de medio siglo aunque busquen todas las justificaciones posibles para intentar ocultar su incapacidad, es realmente una verguenza.

Un granjero cubano conduce un carro tirado por bueyes en Campo Florido, a 40 kilómetros de La Habana.- REUTERS

La producción azucarera cubana se desploma a niveles de 1905

Desde que se inició la zafra a finales del año pasado, sólo han cumplido el plan asignado 10 de las 44 fábricas azucareras

MAURICIO VICENT - La Habana - 05/05/2010

La industria azucarera cubana hace aguas por donde uno mire. Dos días después de que el Gobierno de Raúl Castro destituyera al ministro del ramo, Luis Manuel Ávila, por "deficiencias en su trabajo", el diario Granma ha salido a escena con datos demoledores: este año la zafra será la peor desde hace 105 años, cuando Cuba apenas produjo 1,2 millones de toneladas de azúcar. Según el órgano oficial del Partido Comunista, la actual cosecha ha sido "pésima en producción y eficiencia". "Desde 1905 el país no registraba una campaña azucarera tan pobre", afirma, señalando entre las causas de esta debacle la ineficiencia crónica y "un elevado grado de imprecisiones y voluntarismo".

No hay datos oficiales sobre cuál era el estimado de producción en la zafra 2009-2010, pero diversos analistas lo sitúan en torno a 1,4 millones de toneladas, similar al del año anterior. Según Granma, "al cierre de mayo" el atraso "rebasaba las 230.000 toneladas", y falta poco más de un mes para concluir la temporada.

Según analistas, el resultado final de la cosecha pudiera estar entorno a 1,1 millones de toneladas, "o ser incluso menor". Como datos de referencia valgan tres: en 1924, la zafra fue de 4,2 millones de toneladas; en 1958, de 5.6 millones; en 1990, último año de la hermandad con la URSS, la producción superó los 7,8 millones de toneladas.

La catástrofe es evidente. Desde que se inició la zafra a finales del año pasado, sólo han cumplido el plan asignado 10 de las 44 fábricas azucareras que activaron su maquinaria esta temporada; y si hablamos de territorios, solo dos de las 14 provincias cubanas lograron cumplir sus compromisos. Según Granma, al Ministerio del Azúcar le faltó "control y exigencia".

La realidad es que llueve sobre mojado. Desde que la isla acometió un proceso de reconversión salvaje, el sector no ha levantado cabeza. Entre 2002 y 2004, Cuba reestructuró el sector azucarero, lo que supuso el cierre de casi un centenar de centrales (fábricas): de las 156 que existían quedaron 61, y se eliminaron más de 100.000 puestos de trabajo. Además, la superficie de cultivo disminuyó de dos millones de hectáreas a unas 750.000, según datos oficiales.

En la temporada 2008-2009, la isla produjo 1,4 millones de toneladas de azúcar y facturó más de 600 millones de dólares. Muy lejos de los 4.000 millones de dólares que obtenía cuando el azúcar era la principal fuente de ingreso de divisas y su producto de exportación más importante.

miércoles, 5 de mayo de 2010

Declaraciones en Miami de Carlos Varela

El cantautor cubano Carlos Varela de gira por los Estados Unidos hace declaraciones que seguramente no gustaran al regimen de La Habana, de todas maneras a mi no me convence el cantante, no hace mucho tiempo se declaro un defensor convencido de la dictadura caribeña, pero bueno..., como dicen los dichos populares, al Cesar lo que es del Cesar y es mejor tarde que nunca

martes, 4 de mayo de 2010

La desconfianza institucional en Cuba


Raúl Castro cesa de modo fulminante a dos ministros, uno de ellos con rango de vicepresidente

Las autoridades no han dado más explicaciones que los "errores cometidos", mientras continúan ascendiendo militares a posiciones clave
MAURICIO VICENT - La Habana - 04/05/2010

El mar esta revuelto en las alturas políticas de Cuba. Dos meses después de la destitución de un peso pesado como el general Rogelio Acevedo, que durante 20 años fue jefe del Instituto de Aeronáutica Civil, otros dos ministros del Gobierno de Raúl Castro han sido cesados de modo fulminante. Uno de ellos, el titular de Transporte, Jorge Luis Sierra, era también vicepresidente del Consejo de Ministros y miembro del poderoso Buró Político del Partido Comunista. Sierra, de 49 años, tenía un perfil discreto y era considerado uno de los cuadros de la generación intermedia que contaba con el respaldo del presidente cubano para ser parte del relevo de la dirigencia histórica.

Pero nada. Con la opacidad propia del sistema, una nota oficial se limitó a informar el lunes que, "a propuesta" de Raúl Castro, el Consejo de Estado había decidido "liberar" a Sierra de sus "responsabilidades" como vicepresidente y ministro debido a "errores cometidos en el desempeño de sus funciones". Nada más. No se aclaró que ocurrirá con su cargo en la cúpula del Partido Comunista. Es muy probable que nunca se sepan cuales fueron en concreto sus "errores", pues el Gobierno cubano no suele dar explicaciones sobre estos temas ni la prensa reclamar aclaraciones.

Como es común desde que Raúl Castro llegó al poder, el cesado fue sustituido por un miembro del Ejército. En este caso por dos, ya que en su cargo de vicepresidente fue relevado por el octogenario general Antonio Enrique Luzón - un histórico, comandante desde los tiempos de la Sierra Maestra y en la actualidad responsable de la rehabilitación del sistema ferroviario -, mientras que como nuevo ministro de Transporte fue designado Cesar Ignacio Arocha, de 51 años, también miembro de las Fuerzas Armadas y "por mas de tres décadas" director de una empresa de transporte de alimentos, según la nota oficial.

El otro alto cargo destituido es Luís Manuel Ávila González, desde noviembre de 2008 ministro del Azúcar. Este es uno de los sectores más golpeados por la crisis de los noventa, que hace una década hizo una drástica reconversión y cerró más de la mitad de las fábricas azucareras del país, pero sin resultados. El comunicado del Gobierno emplea términos más suaves para anunciar el cese de Ávila: el compañero "solicitó su liberación al reconocer las deficiencias de su trabajo que le fueron señaladas". Para sustituirle fue elegido Orlando Celso García, actual vicejefe del mismo ministerio.

Desde que en julio de 2006 Raúl Castro sustituyó a su hermano Fidel, debido a una grave enfermedad del líder comunista, más de una docena de altos cargos y decenas de dirigentes intermedios y directivos de importantes empresas estatales han sido cesados y en muchos casos relevados en sus funciones por militares. Los sacrificados más famosos, sin duda, fueron el ex vicepresidente Carlos Lage y el ex ministro de Relaciones exteriores, Felipe Pérez Roque, de quien se dijo que alimentaban ambiciones de poder.

Hace dos meses fue destituido Rogelio Acevedo, un importante general de división que combatió en la columna del Che Guevara y que llevaba dos décadas al frente de la aviación civil. Aunque las explicaciones sobre su cese tampoco existieron, diversas fuentes dijeron que su caso tenía que ver con un escándalo de corrupción en el que estaba implicada su esposa y diversos directivos de la red de empresas de la aviación. Pero sin confirmación oficial. La destitución ahora de Sierra, a quien muchos veían como uno de los valores revolucionarios de futuro, por su condición de bisagra con la generación histórica, pone de relieve lo complicado del relevo dentro del sistema cubano.

domingo, 2 de mayo de 2010

Mediacion eclesiastica en La Habana

Un grupo de las Damas de Blanco camina pacíficamente por la Quinta Avenida de la Habana- REUTERS

El Gobierno cubano se compromete con la Iglesia católica a permitir las marchas de las Damas de Blanco

Es el resultado de un acuerdo entre las autoridades de la isla y la jerarquía de la Iglesia católica cubana, tras semanas de acoso e insultos a las mujeres y familiares de los presos de conciencia

MAURICIO VICENT - La Habana - 02/05/20

Las Damas de Blanco podrán desfilar por la Quinta Avenida de La Habana sin temor a ser víctimas de más actos de repudio. Es el resultado de un acuerdo entre las autoridades de la isla y la jerarquía de la Iglesia católica cubana, a petición del cardenal Jaime Ortega, después de semanas de acoso e insultos a las mujeres y familiares de los presos de conciencia pertenecientes al Grupo de los 75. Hoy, una docena de Damas de Blanco encabezadas por su líder, Laura Pollán, han desfilado con normalidad por la Quinta Avenida de La Habana luego de de asistir a una misa en la iglesia de Santa Rita, que en un hecho inusual fue oficiada por el propio Ortega.

Las mujeres han marchado pacíficamente por espacio de unos 500 metros y han lanzado algunos gritos de libertad frente al templo. No han aparecido los consabidos espontáneos progubernamentales, ni se han registrado incidentes. "Es una pequeña victoria", ha dicho Pollán, la líder del movimiento, que considera un gesto positivo aunque incompleto la decisión del Gobierno de permitirles marchar sin pedir permiso. "Nos han dicho que así será durante el mes de mayo, luego vamos a ver; nosotras, desde luego, seguiremos en la lucha por lograr la excarcelación de los presos", ha afirmado.

Tras la ceremonia religiosa, Ortega se ha reunido con un grupo de periodistas a los que ha explicado que, después del acto de repudio del domingo pasado, que duró más de seis horas en el parque aledaño a la iglesia, hizo una gestión ante las autoridades en favor de las Damas de Blanco. A los dos o tres días el Gobierno respondió, comprometiéndose a evitar los incidentes. "Las autoridades me comunicaron que les dijera que podrían hacer su caminata por donde ellas lo creyeran conveniente y sin tener que pedir permiso", ha afirmado el cardenal, que dijo estar en Santa Rita como "garante" del cumplimiento de lo acordado.

Ortega ha considerado positivamente el compromiso de las autoridades de mantener esta política hacia las Damas de Blanco durante "al menos" el mes de mayo, y ha constatado el "paso distinto" que supone la reacción oficial a las gestiones de la Iglesia. "En otros momentos se había respondido con el silencio - no es la primera vez que se hacen este tipo de gestiones - ; pero ahora hubo una respuesta (...) y un cierto camino de solución a estas personas que han sufrido [los actos de repudio] los dos domingos anteriores". En 2003, después de ser encarcelados sus familiares, las Damas de Blanco comenzaron a desfilar por la Quinta Avenida. Durante siete años no hubo incidentes graves, hasta que, a raíz de la muerte del preso de conciencia Orlando Zapata, se incrementaron las tensiones. Ahora se trataría de regresar a la "normalidad", aunque, según Pollán, esta no será completa hasta que sean excarcelados los presos.

sábado, 1 de mayo de 2010

Reivindicacion historica de unos abakuas

Espero que este sea un aporte mas esclarecedor ante la ignorancia reinante sobre la mas desconocida de las religiones afrocubanas.

El lado oculto del 27 de noviembre

En recuerdo de los cinco afrocubanos que perdieron la vida intentando liberar del paredón de fusilamiento a los ocho estudiantes de Medicina.

María I. Faguaga Iglesias, La Habana 21/12/2009

Graffiti y ofrenda floral (2006).

Veintisiete de noviembre del 2008, en la tarde. Hemos peregrinado hasta la esquina de Morro y Colón, en los límites de los municipios Centro Habana y Habana Vieja. Se supone que nos encontramos en una zona socialmente mala, de "alta peligrosidad" o "diferentemente beneficiada", según categorías policíaca o sociológica… Varían las clasificaciones, los contenidos son complementarios. El imaginario continúa percibiendo a los barrios de negros y mestizos como lugares de cuidado a los que es mejor no acercarse, en los que no es prudente entrar, a los que no está bien visto pertenecer.

Esta vez, hay hombres que percuten tambores y toman ron, en la calle, a los pies de una ceiba. Jóvenes que retocan un graffiti para que no se nos desdibuje la memoria. Parece fiesta, pero hay dolor… ¡Cuánto!... Sedimentado… Hay pasión, entrega, regocijo y conciencia. Generaciones de ayer y de hoy, obreros y profesionales, jubilados o no, estudiantes. Casi todos son hombres. Las mujeres, quizás, ante ojos extraños, parecemos intrusas o imprudentes, pero, aunque pocas, estamos por voluntad. Somos mayoritariamente negros y negras[1], aunque entre los protagonistas hay personas blancas, y están no por solidaridad sino por derecho. Los presentes conmemoramos y rememoramos… por fin, a puertas abiertas, todavía a plena luz del sol aunque, finalmente, nos envuelve la noche.

Llegamos hasta allí para recordar, públicamente, a los cinco afrocubanos que perdieron la vida intentando liberar del paredón de fusilamiento a ocho cubanos, blancos, estudiantes de Medicina, víctimas de los antagonismos entre la España colonial y el nacionalismo que despertaba en su colonia cubana. Los estudiantes fueron asesinados el 27 de noviembre de 1871, luego de ser encontrados culpables de mancillar la tumba de un militar español, aunque se sabía que únicamente habían estado en el cementerio haciéndose juveniles bromas entre ellos.

Es el tercer año en que nos encontramos, un día como hoy, en esa esquina. La primera fue en 2006, cuando no más de tres docenas de personas, mayoritariamente estudiosos y artistas, concurrimos a la cita, desconocida para la mayoría en tanto los medios de difusión —que no suelen cubrir actividades religiosas— ayer, como hoy, ignoraron el suceso.

En ese lugar, a escasos metros del memorial al yate Granma —que trajera desde México al entonces joven abogado Fidel Castro y a otros 81 expedicionarios hasta las costas cubanas, para dar inicio a uno de los últimos períodos insurreccionales en la Isla— y del Museo de Bellas Artes, entre un edificio que ocupa el Ministerio del Interior, una antigua tabaquería y el Hotel Sevilla, en el popular barrio de Colón —residencia tradicional de afrocubanos— quedó en 2006, como constancia del suceso, un graffiti en el cual, junto a simbólicas firmas diseñadas como pictogramas, propias de la Sociedad Abakuá[2], puede leerse en lengua efik[3]: "Bongo ita ekue juracatinde", es decir, "Todos los jurados en ekue[4] somos hijos de la misma madre", muestra del sentido unitario y solidario que sustenta esta institución.

Esa expresión de solidaridad pudiera considerarse la justificación para que —según el imaginario popular, nutrido de la memoria oral— fueran estimados como miembros de la Sociedad Abakuá los cinco afrocubanos que perdieron la vida en la operación suicida con la que pretendían librar de la muerte a los ocho estudiantes.

No pasa inadvertido el hecho de que las otras palabras incluidas en el graffiti —"Para limpiar la costra tenaz del coloniaje"— pertenezcan a Rubén Martínez Villena, líder político comunista asesinado, de quien no se conocen vínculos directos con el mundo afro. Queda la duda del por qué no ocupan ese espacio palabras pronunciadas por alguna personalidad cubana del mundo afrocubano, incluidos los abakuá, que han tenido representantes connotados en su Sociedad y en la esfera pública —destacados artistas, como el sonero Ignacio Piñeiro; Chano Pozo, internacionalizador de las tumbadoras en el jazz, y Francisco Scull (El Chori), fundador del grupo de rumba Yoruba Andabo—, o por alguien cuyas relaciones con esas culturas fueran tan explícitas que, en ocasiones —como sucede con el líder sindical igualmente asesinado, Aracelio Iglesias—, se asevera que han pertenecido a la Sociedad Abakuá sin que sea cierto.

Una de las hipótesis manejadas en las investigaciones históricas sobre el caso plantea que el acto se justificaba porque entre los estudiantes que serían fusilados se encontraban algunos que habían sido criados con los afrocubanos implicados. "Hermanos de leche" llamaban a los que eran amamantados por una misma nodriza —casi siempre negras esclavas recién paridas— con independencia del color de los vástagos y de su condición social, elementos que, no obstante, marcaban las diferencias entre estos desde el nacimiento, y que les deparaba futuros radicalmente opuestos en la adultez. Para unos era el estigma del color negro de su piel y el grillete que significaba su condición de esclavos o, incluso, de negros libres; para otros, la herencia del poder legada por la elite esclavista a la que pertenecían. Estigmas que se reproducen, todavía, entre sus descendientes.

"Hoy es día luctuoso para la nación", me dice un anciano que, prudentemente, esperó a que finalizara mi conversación y pidió permiso para abordarme. Yo asiento. "Entonces" —interroga— "¿por qué ustedes tocan, toman y festejan? ¿No deberían guardar luto por los otros?". Ha sido suficiente un momento para que este hombre, blanco, que es mi coterráneo y, luego lo supe, ha sido mi vecino, y cuyo aspecto me dice que tiene edad para ser mi padre, me ratifique cuán distantes podemos estar… Apenas once millones, que carnavaleamos juntos y seguimos desconociéndonos… ¿Hasta cuándo? ¿Cómo explicar que la historiografía insista en ignorar la mitad de uno de los hechos de mayor y ya más tradicional recordación en nuestra historia, es decir, los acontecidos el 27 de noviembre de 1871? ¿Por qué oculta la única expresión de cubanidad conocida que afloró en ese difícil momento, cuando el Ejército Mambí combatía contra el poder colonial por la independencia de Cuba? ¿Por qué la Oficina del Historiador de la Ciudad, del Dr. Eusebio Leal, tan preocupada por dispersar estatuas de personalidades del mundo por toda la capital, no ha colocado una identificación en este sitio?

Nos han enseñado a llorar por aquellos a quienes arrancaron sus vidas injustamente y que, comprensiblemente, murieron clamando inocencia y pidiendo clemencia. Hasta hoy, nos niegan el reconocimiento de quienes, en acto de probada valentía, entregaron sus vidas intentando salvar la de aquellos. Los estudiantes eran blancos. Sus posibles salvadores eran negros. Unos y otros eran cubanos. El sistema colonial nos separó en blancos y negros, ricos y pobres… lo que desde entonces marca históricamente la nación cubana. Estructura de poder que nació atrofiada y sobre esa base funcionó, para beneficio de quienes la impusieron y de quienes la heredaron… ¿Se intenta, certeramente, corregirla?

Es tal la densidad de las culturas afro en la conformación de la nación cubana y en su sustentación actual y posibilidades futuras, que pretender silenciarlas es absurdo, además de imposible. Relegar o mantener a sus protagonistas en el rol del subalterno, patentiza una posición de sostenida iniquidad y de ausencia de justicia histórica que no se corresponde con la realización ciudadana plena. El señor que me interpelaba reproducía el esquema falso, endeble e injustificable, de la nación criolla, blanca, católico-romana, masculina, homofóbica… la nación irreal que escenográficamente continuó visibilizando el poder, que mostró lo negro únicamente en sus perspectivas artísticas —de ser posible, folklorizándolas— y deportivas, mientras ha mantenido tras las bambalinas todo aporte al pensamiento político, filosófico, ético y al accionar histórico correspondiente. Todavía nos llega desde fuentes oficiales una imagen distorsionada de lo no blanco que afecta a toda la población cubana, imagen que permanece como consecuencia del racismo y que actúa a manera de fundamento de su reproducción.

En octubre de 2005, como parte de la política de legalización de determinadas instituciones que en los últimos años pone en práctica el gobierno cubano, la Sociedad Abakuá fue inscrita como fraternidad religiosa en el Registro Nacional de Asociaciones del Ministerio de Justicia de Cuba. Esta es la misma institución que el mestizo Andrés Petit abrió a los blancos en el siglo XIX (Petit fundó el primer juego o potencia abakuá para blancos el 24 de diciembre de 1863) y uno de cuyos integrantes, conocido como Chuchú, "se aventuró durante la República a emitir pasquines políticos en lengua efík"[5], una institución presente en todas las luchas emancipadoras de la Isla y que ha trascendido en la cultura artística y en el habla popular. Es una institución que nos revela el camino transcurrido en el transitar del ser africano hacia el ser cubano.

Hasta hoy, no obstante, muchos, incluso estudiosos, la consideran parte de la contracultura y le conceden el calificativo de "secta", contradicción insostenible dado el contenido etimológico del término, que significa "cortar, rechazar". Los especialistas afirman que una secta es "un grupo que viene de un tronco mayor"[6], entonces: ¿a qué se refieren los que califican como tal a la Sociedad Abakuá? Esta, desde sus orígenes, tuvo vida propia, no es la derivación de ninguna agrupación religiosa. En su utilización no hay que pasar por alto la connotación peyorativa de ese calificativo.

Como en la década de los sesenta, cuando el Maestro Walterio Carbonell alertaba sobre la necesidad de una reinterpretación de nuestra historia, muchos siguen sin entender "cómo se formó la Nación y la cultura nacional, y… qué es auténticamente nacional y qué no lo es"[7]. Se ha pretendido desconocer la movilidad de las identidades culturales, las cuales, "justamente por resultar de formaciones históricas específicas, de historias y repertorios culturales de enunciación muy específicos", pueden "constituir un 'posicionamiento', al cual nosotros podemos llamar provisionalmente como identidad" y que "cada una de esas historias de identidad está inscrita en las posiciones que asumimos y con las cuales nos identificamos"[8].

Toque de tambor en homenaje a los afrocubanos asesinados el 27 de noviembre. Ermenegildo Pérez Cardona (centro), abakuá octogenario, y el médico Orlando Gutiérrez (dcha.), también abakuá (2006).

En 2006, la evocación del hecho conmemorado continuó en una tertulia efectuada en la librería Centro Cultural de La Habana —antes conocida como Vietnam Heroico—, ubicada en el bulevar de San Rafael, también en Centro Habana, territorio ocupado por personas de ascendencia humilde y cuyo fondo habitacional es de los más depauperados de la capital. Vídeos, música y literatura fueron los medios de expresión en la segunda parte del homenaje, al que asistimos en su mayoría personas negras.

Este último 27 de noviembre, comenzamos el recordatorio en el mezanine de la (controversial) Sociedad Cultural Yoruba de Cuba, con la presencia de más de cien personas y un panel en el cual participaron abakuás y estudiosos, algunos de estos con la doble condición, como Gregorio Hernández (El Goyo), profesor del Instituto Superior de Arte, director del Conjunto Folklórico Nacional de Cuba, músico y abakuá, y Ramón Torres, periodista y antropólogo. No se han hecho presentes las instancias partidistas ni de gobierno en ninguna de las tres ocasiones.

Lo novedoso de la cita más reciente sería la presencia de tantas cámaras de vídeo sin que pudiéramos identificar a sus portadores ni los destinos de sus imágenes, así como la presencia de un patrullero de la Policía Nacional Revolucionaria, llegado al lugar al llamado del señor que al inicio me abordara. Tras explicar a los dos policías lo que hacíamos allí, permanecieron a la expectativa (¿cuidándonos?), en una esquina, sin que nos interrumpieran. Esta vez tuvimos tiempo suficiente para que los jóvenes estudiantes universitarios, fundamentalmente de la especialidad de medicina, que cada año se dan cita en el lugar en que se cometiera el asesinato en 1871, se acercaran interrogadores a nuestro grupo y escucharan expectantes la explicación del hecho sin el cual no conocen, realmente, lo acontecido aquel día, hace 129 años, como ignoramos tantos otros capítulos de nuestra historia.

Quizás la clave para la comprensión de lo acontecido en los últimos tres 27 de noviembre nos la ofrecieron, en 2006, dos jóvenes poetas afrocubanos. Utilizando recursos estéticos que pudieran identificarse con los de la cultura del hip hop, Wilay Méndez Páez y Amílcar Tressold aclararon que su discurso es "amplio y no tiene nada que ver con el de elite"; es el discurso de "la marginalidad". Se trata, puntualizaron, de "nuestra voz", esgrimida en "respuesta a una clase social"[9].

Tal vez, la actual conmemoración pública a los afrocubanos asesinados el 27 de noviembre de 1871 funcione como parte de los intentos de articulación y amplificación de uno de los discursos de los sectores sociales que pugnamos por el reconocimiento como protagonistas constitutivos y esenciales de la nacionalidad cubana. De aquellos que, forzados a vivir en la marginalidad y a expresarse desde la cultura de resistencia, buscan nuevos caminos en el tránsito hacia la unidad, para continuar deshaciéndonos del sometimiento.

[1] Siempre que se mencione negro se incluye, a partir de este momento del texto, a los mestizos, llamados en Cuba mulatos.

[2] Abakuá: Nombre con que se designa a una sociedad masculina, de ayuda mutua y de fundamento religioso, con origen en el Kalabar y, fuera de África, sólo reproducida en Cuba, específicamente en Ciudad de La Habana, Matanzas y Cárdenas. Sobre los abakua recayó todo el peso de la discriminación —racial, económica, religiosa— y de los recelos del poder judicial y policíaco. Desde la época colonial se le concedió un carácter delincuencial que perdura en el imaginario nacional.

[3] Lengua procedente del Kalabar. Conservada en Cuba con carácter ritual.

[4] El tambor sagrado o bongó.

[5] Torres Zayas, Ramón; Iconos y cultura abakuá (tesis doctoral en preparación), capítulo VIII, La Habana.

[6] Bosh Navarro, Juan; Dicionario de ecumenismo; Sao Paulo, 2002.

[7] Carbonell, Walterio; Crítica: Cómo surgió la cultura nacional; Ediciones Yaka, La Habana, 1961.

[8] Hall, Stuart; Da diáspora. Identidades e Mediações Culturais; Belo Horizonte, 2003.

[9] Entrevista de la autora, 27 de noviembre de 2006.

** Un anticipo del dossier sobre el racismo que aparecerá en el próximo número de la revista Encuentro de la Cultura Cubana.

El payaso vuelve a la carga

El mundo anda mal en general, anda mal cuando a semejantes sujetos como este, con su pasado de apoyo al terrorismo internacional y las manos manchadas de sangre, un despota con miles de crimenes en la conciencia cometidos contra su propio pueblo, es recibido como estadista en las democracias occidentales y se abroga el derecho de hacer tales declaraciones ofensivas permanentemente en contra de una pacifica nacion como Suiza sin que ninguno de los poderes reales de este mundo lo llame al orden y lo ponga publicamente en su lugar, muy mal anda el mundo cuando las denominadas democracias anteponen los negocios a los derechos humanos.

Gadafi pide disolver Suiza

El presidente de Libia, Muamar Gadafi. Efe

El líder libio acusa al país eruropeo de 'lavar dinero a gran escala'

Califica a la confederación de 'banda al margen de la comunidad internacional'

dpa Hamburgo (Alemania)

Actualizado sábado 01/05/2010 13:40

Muamar Gadafi ha lanzado un nuevo ataque verbal contra Suiza, calificando al país europeo de "banda al margen de la comunidad internacional". El presidente de Libia asegura que la Confederación Helvética tiene que desaparecer como nación.

Gadafi descalifica a Suiza a nivel político, ético y económico en una entrevista que divulgó este sábado el semanario alemán 'Der Spiegel'. Según el líder libio, la Confederación Helvética no sólo es responsable de "un lavado de dinero a gran escala", sino que la práctica de la muerte asistida que se lleva a cabo en el país alpino no es otra cosa que "un encumbrimiento del suicidio". Después de las premisas, la conclusión: "Por lo tanto, hago un llamamiento para que Suiza sea disuelta como estructura estatal".

Las relaciones entre Libia y Suiza están deterioradas desde 2008, cuando uno de los hijos de Gadafi, Aníbal, y su esposa fueron detenidos en Ginebra bajo la acusación de maltratar a sus empleados domésticos. En represalia, Libia encarceló a dos empresarios helvéticos por un supuesto delito relacionado con su visado. Uno de los dos aún se encuentra en prisión.

En el marco del conflicto diplomático, Libia llegó a impedir la entrada al país africano de todos los ciudadanos del espacio Schengen. Luego Gadafi dio marcha atrás, pero eso no le impidió declarar la "guerra santa" contra Suiza, calificando a la Confederación Helvética de "apóstata" por su decisión de prohibir la construcción de minaretes.

1 de Mayo medio siglo despues en Cuba

Hoy 1 de Mayo del 2010 es mas evidente que nunca el fracaso del regimen cubano, a pesar de su habitual palabreria revolucionaria y de la tipica parafernalia para celebrar el Dia de los Trabajadores, medio siglo despues de su llegada al poder prometiendo un futuro de bienestar e igualdad social al pueblo cubano ahora estan abocados al desastre, porque la realidad es solo eso y no admite que ninguna sociedad sobreviva si se pisotean las mas minimas reglas economicas aunque presuma de estar regida por la ideologia perfecta. Cuba desciende al abismo y ni si quiera contara con el consuelo de un paracaidas economico como Grecia, la economia es una ciencia sin milagros, fisicamente la isla no se hundira pero la minoria aferrada al poder si esta tocando fondo y sabe muy bien que tendra que rendir cuentas mas temprano que tarde, es mejor que recuerden aquella frase leninista de que de la chispa ardera la llama, porque en la situacion actual que vive la isla en cualquier momento alguna saltara y no la podran sofocar reprimiendo y encarcelando a gentes como hasta ahora, simplemente porque el virus esta entre ellos mismos, los de siempre.


Cuba debe despedir a un millón de empleados estatales

Las plantillas infladas pasan factura al Gobierno, incapaz de pagar los sueldos

MAURICIO VICENT - La Habana - 01/05/2010

Un trabajador cubano dormita sobre una carretilla... Otro, sentado en un pedrusco, se limpia las uñas con un alambre. Sólo un tercero da unos golpes de cincel en un murete, tampoco demasiados. La escena es de ayer mismo, y esta brigada estatal que trabaja a las afueras de La Habana es representativa de lo que sucede en todo el país; en la Cuba socialista uno puede comer en una cafetería de 10 mesas atendida por 20 empleados, hay empresas con tantos inspectores y vigilantes como obreros y la plantilla nacional de dirigentes supera las 380.000 personas, casi un 9% de los trabajadores estatales.

La actividad privada, abolida en 1968, emerge ahora como la solución

Raúl Castro lo admitió hace tiempo: los salarios no alcanzan. Obviamente, ganar el equivalente a 15 euros al mes no estimula la productividad, pero el problema de las plantillas infladas no es menos grave. El 4 de abril, el presidente cubano reconoció que en el sector estatal sobran un millón de puestos de trabajo. Una barbaridad; esto representa uno de cada cuatro cubanos que trabaja para el Estado.

Si durante medio siglo el pleno empleo ficticio fue un emblema de la revolución, como la educación y la salud, hoy lastra la economía y entrampa la salida de la crisis. Con 11,2 millones de habitantes y una fuerza laboral de 4,9 millones de personas -de las que más de cuatro millones trabajan en el sector estatal-, Cuba se encuentra en una encrucijada. Un millón de trabajadores sobrantes es un grave problema político, pero hacer esta reconversión es de necesidad imperiosa, advierten los economistas.

El Gobierno ha adelantado que las soluciones del pasado no son una opción. Antes, a los trabajadores cesantes se les enviaba a casa con una prolongada garantía salarial o se les ofrecía la posibilidad de estudiar, cobrando el sueldo completo. Eso se acabó.

Salvador Mesa, el secretario general de la Central de Trabajadores de Cuba, el sindicato único, afirmó que la "reubicación" se hará "con orden" y que "nadie quedará abandonado". El país, dijo, "no dispondrá de fórmulas mágicas, los puestos de trabajo tenemos que crearlos en los municipios, como en la agricultura y la construcción". Precisamente, este es uno de los problemas. "Mucha gente no quiere reconvertirse de oficinista en campesino o albañil. ¿Qué van a hacer?", expone un sociólogo.

"Si se quiere desinflar esas plantillas en las que casi todo el aire lo ha puesto la política paternalista del Estado, habrá que permitir que los que pierdan sus improductivos puestos laborales puedan hacer cualquier actividad que no sea delictiva", opinó recientemente el escritor Guillermo Rodríguez Rivera. "Hacerlos abandonar sus empleos para echarles encima el mar de prohibiciones que existen para realizar cualquier trabajo, mandaría directamente a esa masa a delinquir", afirmó, en un artículo publicado en la página web de la Unión Nacional de Escritores y Artistas de Cuba.

La salida, según la mayoría de los analistas, es de cajón: el Gobierno debe extender la iniciativa privada y fomentar cooperativas y pymes en los sectores que el Estado es incapaz de administrar con eficiencia. Para Rivera, las "nuevas empresas empezarían a ser una alternativa laboral, a cuyos empleos podrían aspirar muchos cubanos".

Mordido por la realidad, el Gobierno realiza algunos tímidos experimentos en esta línea. En varios municipios de La Habana se ha entregado la gestión de las peluquerías a los trabajadores, que han de pagar un impuesto mensual de unos 34 euros al mes. También, a modo de experiencia piloto, se ha permitido a un pequeño grupo de taxistas que exploten por cuenta propia el vehículo del Estado a cambio de un impuesto, ocupándose ellos del mantenimiento.

"El reordenamiento laboral" de un millón de trabajadores es un reto descomunal, y "lo hecho hasta ahora es irrisorio", asegura un economista. Además, dice, está "la desconfianza".

"El primer objetivo es el resurgir de estas formas de producción y no crearle obstáculos que más bien parecen pretender su fracaso", afirma Rivera, que pide "confiar en la probada diligencia del cubano para llevar adelante una empresa que de veras le importe". Han pasado cuatro décadas desde que, en 1968, Fidel Castro acabó por decreto con la mayoría de los negocios privados. Ahora, en este 51º Primero de Mayo de la Revolución, son vistos por muchos como la salvación.