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domingo, 29 de mayo de 2011

El final de un gallego espabilado

jorge dorribo gude gerente de nupel

Un crecimiento meteórico apoyado por los políticos y una caída de campeonato
Fecha de publicación: 27/5/2011

Jorge Dorribo Gude es el prototipo de empresario de ascenso tan meteórico como inexplicable. Hijo de una familia humilde de un barrio de Lugo, inició con un socio un pequeño comercio de pieles, sobre todo cazadoras que traía de Marruecos. Al mismo tiempo montó un pequeño discopub, que simultaneó con el otro negocio, más por afición que por beneficio. Luego trabajó incluso como cartero en la ciudad de Lugo, con contratos de tiempo limitado, y más tarde comenzó a comercializar una crema de manos de efectos cuasi milagrosos que alguien había puesto en su camino por alguna casualidad.

Esta crema estaba especialmente indicada para la nutrición de la piel de las cazadoras y de ahí sale el nombre (nu-pel) que ahora ocupa páginas en los periódicos. Parece que la crema se vendía bien, y de ella pasó a las toallitas de manos, y luego a pequeños artículos de parafarmacia. La cosa comenzó a funcionar y Jorge Dorribo aprendió pronto que el suculento negocio lo controlaban los políticos. Por arte de no se sabe quién, pero con el apoyo de su entonces todopoderoso amigo Francisco Cacharro, Dorribo consiguió un aval de la Xunta que le permitía vender su todavía corto pack de productos Nupel en Cuba. Y allí estalló el big bang, el principio del universo Nupel.

En la Cuba de los noventa, Dorribo era el gallego más conocido después de Fraga. Vendía al sistema sanitario cubano de todo, y al mismo tiempo compraba muebles, santos y hasta coches antiguos, mientras los hombres del comandante le cerraban playas para celebrar allí sus fiestas privadas con decenas de amigos. Después de Cuba, Dorribo aterrizó en los países árabes, cuyos jeques firmaron varios convenios con él y con Cacharro en la Diputación de Lugo. Esa fue la segunda explosión. Y luego vinieron los países africanos y Sudamérica... Y ya Jorge Dorribo, Nupel para muchos, era un fajo de billetes andante. Viajes con sus amigos de fin de semana al Mediterráneo en jet alquilado (algunos se creían que el avión era propio), o a comer a un restaurante de París de 600 euros por barba porque era su cumpleaños, con avión y noche incluida para todos, o a navegar en el barco de 16 metros que tenía atracado en Carril con capitán incluido.

En Lugo, todos los que supieron acercarse a Jorge Dorribo se llevaron suculentos pellizcos, para patrocinar equipos deportivos, y los políticos para financiar eventos y otros actos. Pero la marea comenzó a bajar hace un año. Los bancos restringieron el crédito, las deudas apretaron, las ahora famosas subvenciones debieron retrasarse, y Jorge Dorribo cayó con todo el equipo en manos de una jueza de Lugo cuando pretendía dar el paso definitivo y trasladar su emporio a Andorra.

viernes, 27 de mayo de 2011

Cambios reales en Cuba?



TRIBUNA: CARMELO MESA-LAGO
El Congreso del PCC y la economía cubana

Las reformas y los acuerdos alcanzados pueden lograr modestas mejoras, pero, a menos que se profundicen los cambios, no conseguirán resolver los problemas económicos y sociales fundamentales

CARMELO MESA-LAGO 26/05/2011

El pasado abril, bajo la presidencia de Raúl Castro, se efectuó el VI Congreso del Partido Comunista de Cuba (PCC), tras 14 años sin celebrar dicho evento. La crisis económica que comenzó en 2008 y se agravó por la crisis global, ha sido una causa de las reformas modestas hacia el mercado introducidas en años recientes y de su ratificación por el Congreso. La pregunta clave es si los acuerdos de este serán capaces de resolver los problemas económicos y sociales del país.

Con el modelo de socialismo de mercado chino las probabilidades de éxito serían mayores

Cuba afronta una crisis severa aunque aún no llega al extremo de la de 1993-1994, tras el colapso de la URSS. En 2010 la economía subió un 2%, un tercio del promedio regional y una cifra dudosa: el 65% fue generado por servicios, los cuales están sobrevaluados y crecieron un 7%, mientras que solo el 19% fue la producción que cayó un 7%, y el 16% fueron electricidad, gas y agua, que declinaron un 1%. La formación bruta de capital disminuyó por segundo año consecutivo al 10%, menos de la mitad del promedio regional y del nivel cubano en 1989, antes de la primera crisis. La liquidez monetaria aumentó al 42%, el doble que en 1989. Aunque mejoró algo la balanza de pagos, los términos de intercambio se deterioraron por tercer año consecutivo (por el incremento de precios del petróleo y los alimentos), la deuda externa ascendió a 14.300 millones de euros (el triple de 1989) y creció la dependencia cubana de Venezuela. La construcción de viviendas bajó a la mitad de la tasa por 1.000 habitantes en 1989. El desempleo abierto se mantuvo en un 1,6%, pero en realidad era un 11,6% debido al excedente de mano de obra estatal.

Para afrontar el deterioro económico, Raúl anunció en 2007 "reformas estructurales" del sistema, seguidas del debate más amplio y profundo bajo la revolución. Después de una espera aprobó varias reformas orientadas hacia el mercado, la gran mayoría modestas y solo dos profundas. Una es la entrega en usufructo de la mitad de las tierras estatales ociosas, que tiene serios obstáculos: el Estado se reserva la propiedad y concede contratos a personas por solo 10 años, con obligación al usufructuario de venderle parte de la cosecha a precios fijados inferiores al precio de mercado; los contratos pueden ser rescindidos o no renovados, el usufructuario no puede construir una casa en el terreno y debe pagar tres tipos de impuestos. Debido a estas trabas y desincentivos, después de casi dos años de entrega de tierras, la producción agrícola cayó un 3% en 2010.

Otra reforma importante es el despido de entre 500.000 y 1,8 millones de trabajadores estatales innecesarios (del 10% al 39% de la fuerza laboral) que se ocuparían en nuevos trabajos por cuenta propia y otros privados, pero también con barreras muy fuertes. Algunas de las 178 ocupaciones aprobadas tienen cierta importancia (electricista, productor y vendedor de bienes, transportista de carga y pasajeros), pero la gran mayoría son artesanales (aguador, limpiabotas, pelador de frutas, payaso, carretillero). Siguen excluidos de realizar trabajo por cuenta propia los profesionales, muchos de los cuales serán despedidos y tendrán que desempeñar ocupaciones privadas no calificadas. Hay numerosos y pesados tributos: entre 10% y 40% sobre el ingreso, 25% por utilización de la fuerza de trabajo y seguridad social, 10% por ventas y 10% por uso de servicios públicos. Según la ministra de Finanzas y Precios, la carga tributaria promedio es de 30-35%, pero también se ha estimado una carga que puede exceder el 100% del ingreso neto. La ministra declaró a fines de 2010 que el impuesto por utilización de fuerza de trabajo crecerá proporcionalmente según se contraten más trabajadores a fin de que el negocio rinda menos utilidades e impedir así la concentración de la riqueza. Con los impuestos, el Gobierno esperaba incrementar en un 300% el ingreso fiscal este año, pero mató a la gallina antes de que pusiera los huevos de oro. En febrero de 2011, Raúl reconoció que el plan de despidos no funcionaba y que solo se habían creado la mitad de los trabajos privados planeados, aplazando el proceso.

El proyecto de Lineamientos (un 92% económicos y solo un 8% sociales) fue publicado en noviembre de 2010 y, tras amplio debate nacional, sometido en abril al VI Congreso del PCC; este modificó o agregó el 68% de las 291 cláusulas originales, pero la mayoría fueron fusiones y correcciones estilísticas, con pocos cambios sustanciales. Los acuerdos y reformas son positivos pero restringidos, con trabas y desincentivos que restringen su efectividad para resolver la situación.

El modelo económico socialista no se cambia sustancialmente, sino que se "actualiza". Persiste la planificación central como herramienta esencial, si bien transformándose y teniendo en cuenta el mercado y la gestión "no estatal" (privada), pero sometidos al plan, estricta regulación y controles financiero-administrativos. La empresa estatal sigue siendo la principal y se ratifican formas de gestión privada antiguas o introducidas por las reformas sin agregar nuevas. Se prescribe una mayor descentralización en la gestión de las empresas estatales que habrán de ser autofinanciadas, sin subsidios fiscales; aquellas que incumplan sus obligaciones y arrojen pérdidas serán liquidadas o transferidas a la gestión privada.

Como las reformas, los acuerdos están lastrados por serias limitaciones. Realmente no definen un "modelo", ya que no determinan el grado de participación del plan y del mercado, a más que hay contradicciones y vacíos importantes. La descentralización, el autofinanciamiento y el cierre de empresas improductivas fueron intentados varias veces antes sin éxito. En la esfera privada "no se permitirá la concentración de la propiedad", tampoco la propiedad cooperativa puede ser vendida o arrendada. Por otra parte, se autoriza la compraventa de viviendas, prohibida desde 1960, aunque sin especificar las normas. Se mantiene la determinación centralizada de precios en las áreas que "interese regular", "descentralizando las restantes", sin especificar unas y otras. Los lineamientos concedían "flexibilidad" a las empresas para fijar precios, pero los acuerdos suprimieron esta cláusula; se estipula "revisar integralmente el sistema de precios" sin pautas de cómo hacerlo. A pesar de la severa necesidad de transferencia de capital y tecnología foráneas en toda la economía, la inversión extranjera continúa circunscrita a "aquellas actividades de interés para el país", lo que ha llevado a la caída en las empresas con capital extranjero. Abundan las metas idealistas: eliminación de la dualidad monetaria (peso convertible y nacional); recuperación de la capacidad exportadora en azúcar, tabaco y pesca, así como la de níquel; reducción de la dependencia en las importaciones y erradicación de los subsidios a las exportaciones. Pero ni siquiera se esbozan estrategias para alcanzar esos objetivos teniendo en cuenta la crisis actual.

La "actualización del modelo" no se ha implementado pero la experiencia histórica y las limitaciones citadas crean serias dudas sobre si se logrará. Si se hubiese seguido -adaptándolo a las características cubanas- el modelo de socialismo de mercado chino o vietnamita (con un rol mayor del mercado y del sector privado), que ha dado excelentes resultados por decenios, las probabilidades de éxito serían mucho mayores.

Las explicadas fallas de las reformas no fueron corregidas por los acuerdos y hay que preguntarse por qué no se hizo esto durante meses de debates en que participaron nueve millones de cubanos, así como en la Asamblea Nacional, el Comité Central del PCC y su Buró Político, el Comité Ejecutivo del Consejo de Ministros y entre los delegados en el Congreso. Raúl había anunciado una Conferencia Nacional del PCC en la segunda mitad de 2011 y la pospuso para fines de enero de 2012, pero estará encaminada a determinar el papel del partido y sus relaciones con el Gobierno, no a corregir las fallas.

La efectividad de las reformas y acuerdos está lastrada por objetivos excluyentes o contradictorios. Por una parte se reconoce la necesidad de aumentar la producción, eliminar el empleo estatal excedente y el papel creciente que debe jugar el mercado y el sector privado. Por otra parte, se pone énfasis en el plan central, el control, la regulación, la empresa estatal y la fuerte tributación al sector privado que impide su desarrollo. Esto sugiere un conflicto en la dirección, unos en favor de los cambios y otros renuentes o temerosos de los mismos, por lo que el resultado es un compromiso ineficaz.

En conclusión, las reformas y los acuerdos pueden lograr modestas mejoras, pero, a menos que se resuelvan las contradicciones existentes en la dirección y se profundicen los cambios, no conseguirán resolver los problemas económicos y sociales fundamentales. En ese caso, podría ocurrir una lucha en la dirección para expandir las reformas. Por el contrario, si prevalece la inercia ocurriría una erosión económica-social mayor y el consiguiente descontento de la población.

Carmelo Mesa-Lago es catedrático de Economía y Estudios Latinoamericanos en la Universidad de Pittsburgh (Estados Unidos).

Amnistia Internacional muestra pruebas sobre la represion en Siria

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domingo, 15 de mayo de 2011

Tamara, Laura, Tania

La guerrillera Tania dispara una foto en 1967, en Ñancahuazú, Bolivia; a la izquierda, el Comandante Guevara.- AFP

REPORTAJE: UNA MUJER JUNTO AL CHE

La misteriosa guerrillera que acompañó al Che

No fueron amantes. Ella no disparó un solo tiro. El historiador Gustavo Rodríguez Ostria desmonta mitos de la legendaria Tania

El 31 de agosto de 1967, en la confluencia del río Masicurí con el río Grande, Bolivia, un pelotón de militares aguarda escondido entre la maleza a que un grupo de guerrilleros cubanos cruce el torrente. Son las 17.20, llevan diez horas esperando, el calor les abrasa, los mosquitos se los comen a picotazos. Por medio de un campesino han tendido una trampa al pelotón de combatientes revolucionarios que se apresta a cruzar el río.

El llamado grupo de Joaquín cruza en fila india, el agua les llega hasta medio cuerpo, en algunos tramos hasta la barbilla. De pronto, de entre las aguas emerge el bellísimo cuerpo de una mujer delgada, camiseta de manga corta pegada al cuerpo, un mechón de sus cabellos sobre la cara. Es una imagen casi irreal para ese grupo de militares que persiguen al Che Guevara por la selva boliviana. Es ella, sí, la guerrillera de la que hablan los periódicos, la única mujer que formó parte de la expedición revolucionaria. El capitán Vargas Salinas da la orden de disparo y arranca la balacera, las ametralladoras escupen plomo sobre esos cuerpos que, sobre el agua, son como bolos en la bolera.

Una bala atraviesa el cuerpo de Tania, que se agarra el pecho, a la altura del corazón y cae sobre las aguas. El torrente arrastra su cuerpo, con la mochila a cuestas; se lleva también sus secretos, la infinidad de secretos de una mujer que tuvo tres nombres, tres identidades, que fue soñadora, maestra del disfraz, artista de la mentira, guerrillera, espía. Una mujer cuya vida está plagada de mitos y leyendas que el prestigioso historiador boliviano Gustavo Rodríguez Ostria se ha propuesto desbrozar.

Tres años le ha llevado a este reconocido experto en la guerrilla guevarista escribir Tamara, Laura, Tania. Un misterio en la guerrilla del Che (editado por RBA), un libro basado en múltiples entrevistas con protagonistas de aquellos años, en informes de la Stasi, del Ejército boliviano, de la CIA. Ambiciosa reconstrucción, ampliamente documentada, desmonta mitos y leyendas, y no vacila en tumbar tesis sostenidas por autores como John Lee Anderson, Paco Taibo II o Friedl Zapata.

Sin ir más lejos, la propia escena de la muerte de la guerrillera ha sido narrada de modo distinto. La revolución cubana construyó un mito, el de la versión femenina del Che, la aguerrida guerrillera que intentó disparar su metralleta en cuanto empezaron a sonar disparos sobre las aguas del río Masicurí. Rodríguez Ostria lo niega: "No disparó un solo tiro", dice el autor boliviano en conversación telefónica desde Santiago de Chile, donde se encuentra realizando un trabajo de investigación para su próximo libro. "En la guerrilla eras combatiente si tenías un fusil. Ella tiene pistola. Le asignan tareas que no la exponen a los peligros de la guerrilla".

Rodríguez Ostria, autor de una docena de libros, exdecano de la Universidad Mayor de San Simón y exviceministro de Educación Superior, Ciencia y Tecnología, desmonta también la leyenda de la supuesta relación entre Guevara y Tania. "No fue la amante del Che. Apenas convivieron un mes en la guerrilla". Fue entre marzo y abril de 196. Y su relación, de hecho, estuvo marcada por los reproches del Comandante sobre el abandono de funciones de espionaje de Tania para incorporarse a la guerrilla. Construir una relación entre dos mitos tan bien parecidos es tentación difícil de soslayar. Pero no fue así, según sostiene el historiador. "Había una razón casi ética: Guevara sabía que ella era la compañera de Ulises Estrada. Entre los revolucionarios había códigos con respecto a las mujeres de compañeros. El Che se hubiera expuesto demasiado, su liderazgo moral se habría carcomido".

La legendaria guerrillera nació como Tamara Bunke el 19 de noviembre de 1937 en Buenos Aires. Hija de un alemán y una rusa, ambos comunistas, regresó a la patria paterna en julio de 1952, donde ya a los 15 años ingresó en la Juventud Libre de Alemania (JLA). Perteneció a la temible Stasi, el todopoderoso servicio secreto de la Alemania comunista, y tras trabajar en la legación cubana en Berlín, abandonó intempestivamente el servicio secreto para conocer de primera mano la experiencia socialista de la isla. Rodríguez Ostria, tras analizar informes de la seguridad germano oriental, desmonta la tesis, sostenida por escritores como el uruguayo José Friedl Zapata, de que viajó a La Habana como espía de la RDA.

Sí fue espía, sin embargo, para el régimen cubano. Su plena integración en la revolución y sociedad cubanas la llevó hasta el punto de ser destinada a La Paz, con el visto bueno de Ernesto Che Guevara. Allí se transformó en Laura Gutiérrez Bauer, una mujer discreta y conservadora cuya misión consistía en infiltrarse todo lo que pudiera en la sociedad boliviana. El cumplimiento de la misión le llevó incluso a casarse con un ingeniero boliviano para conseguir la nacionalidad, algo que le exigían desde La Habana. Y eso que el amor de su vida estaba en la isla, su "negrito", Ulises Estrada. "Tuvo que entregar su cuerpo por sus ideas", sostiene el historiador boliviano, "pero no fue una Mata Hari".

Fue una durmiente. O sea, no tenía otra misión que integrarse y esperar a recibir algún tipo de orden para ponerse en acción. La aburrida vida de la capital boliviana y de los círculos en que se debía mover empezó a poder con ella. Cuando el Che Guevara decide desembarcar en el país andino con sus tropas guerrilleras, Laura ve la oportunidad de su vida, convertirse en lo que siempre quiso ser, Tania, guerrillera aguerrida.

"Es una mujer que vivía la pugna entre la Laura Gutiérrez que debía representar, la Tamara que fue y la Tania que quiere ser".

Rodríguez Ostria se muestra particularmente satisfecho de la información que consiguió con las entrevistas con Paco, el único superviviente de la emboscada en que murió Tania; y de la entrevista con el oficial Barbery, el número 2 del pelotón que la mató. Sostiene que Tania, en realidad, ejerció más labores de enfermera e intendencia que de guerrillera. El Che no quería mujeres en primera línea.

Pero Tania se empeñó en estar allí y murió ametrallada, cruzando un río. Fue la única mujer entre un ejército de barbudos revolucionarios. Inevitablemente, se convirtió en mito.

miércoles, 11 de mayo de 2011

Hoy se cumplen 30 años de la muerte del Profeta

Bello texto que tomo como mi recuerdo personal hacia Bob Marley en el 30 aniversario de su muerte un dia como hoy del 1981.

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Escrito por fernando-navarro

11 May 2011
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Recordando a Bob Marley en el 30 aniversario de su muerte

"Todo lo que siempre he tenido son canciones de libertad /¿nos ayudas a cantar estas canciones de libertad? / Porque es todo lo que tengo, canciones redentoras". Redemption song.

A veces, despiertan necesidades vitales extrañas y entonces te entregas a ellas. Hace muchos años me entregué a Bob Marley. Durante una época de mi vida, llegué a estar literalmente anonadado con Marley, un músico extraordinario, un personaje irrepetible, una de las grandes joyas de la corona de la música popular mundial. Hoy se cumplen 30 años de su muerte. Y esta ruta norteamericana no puede por menos que recordar su figura y recomendar la lectura de su vida, dentro de la ingente literatura existente al respecto.

El músico jamaicano moría víctima del cáncer en Miami el 11 de mayo de 1981. Fallecía la persona, nacía la leyenda. Pocos nombres han alcanzado la relevancia que Marley ha dejado en el mundo de la música. Hijo olvidado de un militar blanco británico y una jamaicana sirvienta muy religiosa, Bob Marley era un mulato en la Jamaica pobre, que vivió y creció en los guettos, como el de Kingston, para convertirse en músico, pasar a ser una estrella local y lograr el estatus de icono mundial. Porque Marley dio audiencia global a los desheredados y, a diferencia de los Dylan, Beatles o Presley, llegó a los cinco continentes.

Con su poderoso mensaje y su ritmo novedoso, Marley fue líder y profeta en el tercer mundo. Y eso, en el contexto de la música popular, en Estados Unidos y Reino Unido, otorgaba un estatus especial. Como asegura Eric Hobsbawm en su Historia del siglo XX, el tercer mundo sirvió de inspiración a los disidentes culturales del primer mundo. La figura de Bob Marley quedó emparentada con esa disidencia, ese poder contracultural y popular, al tiempo que se elevaba a la categoría de símbolo en su país y tantos países de América Latina, África y Asia que transformaban sus sociedades y regímenes políticos. Porque, en la segunda mitad del siglo XX, el tercer mundo se convirtió en una especie de esperanza para todos aquéllos que todavía aspiraban a la revolución social, y el músico jamaicano representaba esa esperanza.

Hoy, Bob Marley es pasto de Kiss FM pero su mensaje fue revolucionario. Un día casi me caigo de la silla cuando escuché a una chica pedir algo de música romántica y a continuación decir: “Sí, Bob Marley, es un gran cantante romántico”. Cantante romántico como lo podía ser cualquiera. No diré que Marley no compuso buenas canciones que hablaban del amor y las relaciones de pareja, pero ubicar a este hombre en ese apartado es absurdo. Compararle con un prototipo sentimental, un producto discográfico es, sencillamente, demencial. Todavía hay quien lo cree cuando escucha <>.

Quedé prendado de Marley por su mensaje bello y contestario. Pasó de unas letras inocentes, donde se hablaba de la supervivencia juvenil y las pequeñas tretas en una Jamaica repleta de descosidos, a componer algunos de los mejores poemas musicales de rebelión. La lista es extensa pero si uno escucha <> o <> siente el asombroso hallazgo humano de la rebelión, de la necesidad de ponerse de pie cuando quieren que te sientes. Con ese bajo en primer plano que suena como si te estuviera empujando, lo notas en ti mismo. Es normal, por tanto, lo que no podía ser de otra forma: el reggae de Bob Marley era una especie de himno en Kingston en Jamaica, en Brixton en Londres o en Soweto en Sudáfrica. Era la llamada pacífica pero subversiva de un sonido primitivo, magnético, con raíces locales del ska pero que se hermanaban al blues de las plantaciones del sur estadounidense, al rockabilly primigenio de Presley o Ricky Nelson, a la profundidad negra de Memphis con sus metales.

La figura de Bob Marley es tan gigante como el día de su muerte. Su influencia ya no sé si la misma, aunque es indudable que marcó a decenas de músicos. También es innegable que su mensaje, para quien quiera acercarse a él, guarda la misma fuerza innata. Hoy, hace 30 años, moría de cáncer. Por un segundo, lo pienso, siento lo que es pasar por ahí, combatiendo con fe pero sin armas contra una enfermedad más fuerte que la vida, aunque escondas en tu interior el poder de la fe. Ese poder que hace a unas personas más especiales que otras. El mundo sigue sin ellas, como sin Bob Marley, pero, si me preguntan con que me quedó de este mundo loco y precipitado, lo tengo claro, como que el sol sale todas las mañanas: me quedo con lo que permanece para siempre. Me quedo con Bob Marley. Me quedo con <>. Cada vez que alguien escucha esta canción el mundo seguro es un poco más habitable. Tiene otro color. Porque es todo lo que tenemos, canciones redentoras, que nadie nos puede quitar.

lunes, 9 de mayo de 2011

Otra muerte innecesaria en Cuba

La version oficial publicada varios dias despues de la muerte de ese compatriota aqui con los mismos eternos argumentos justificativos

Juan Wilfredo Soto García.-


Muere un disidente cubano tras recibir una paliza de la policía

La oposición califica la muerte de Juan Wilfredo Soto García como un "asesinato"

MAURICIO VICENT La Habana 08/05/2011

La disidencia cubana puede tener un nuevo mártir. Se llama Juan Wilfredo Soto García, había estado en la cárcel por motivos políticos en varias ocasiones y ha fallecido este domingo, día de las madres en Cuba, a la edad de 46 años. Soto no era un disidente conocido. Formaba parte del Polo Antitotalitario Unido, una pequeña agrupación del centro de la isla a la que también pertenece Guillermo Fariñas, premio Sajarov del Parlamento Europeo en 2010, quien ha calificado su muerte como "un asesinato".

El opositor fue arrestado el pasado 5 de mayo en el parque Leoncio Vidal de la ciudad de Santa Clara, y según fuentes de la disidencia, varios policías le propinaron una "brutal paliza" ante los ojos de todo el mundo en el momento de la detención. Fueron esos golpes, y no las enfermedades crónicas que padecía el activista, los que motivaron su ingreso hospitalario horas después y su posterior fallecimiento, según aseguran los opositores.

Las autoridades no han dado todavía versión alguna de lo sucedido. El Hospital Provincial de Santa Clara, donde Soto falleció tras pasar dos días en estado crítico, informó de una "pancreatitis" como la causa de la muerte, aunque que no habrá un certificado medico oficial hasta dentro de 15 días.

La portavoz de Fariñas, Lisset Zamora, ha dicho desde la funeraria de Santa Clara -donde este domingo los familiares y miembros de la oposición han velado el cadáver- que Soto era diabético y que había sufrido antes un infarto, pero afirmó que la causa de su muerte fue "la golpiza" que recibió.

"Se trata de un crimen, es un asesinato y el responsable es el Gobierno por alentar la violencia policial. Él estaba esposado cuando recibió los golpes, y en el parque vigilaban la operación conocidos responsables de la policía política en Santa Clara", ha asegurado. En la misma línea de Zamora se ha manifestado la mayor parte de la disidencia al conocer la noticia. Fariñas, que estuvo en la funeraria en Santa Clara, ha afirmado que no permitirán que quede "impune el asesinato" y ha pedido una "condena unánime de la comunidad internacional".

Por su parte, Martha Beatriz Roque ha establecido similitudes con el caso de Orlando Zapata Tamayo, muerto el año pasado tras una huelga de hambre de 85 días, y la bloguera Yoani Sánchez ha considerado en su cuenta de twitter que "este hecho de violencia policial no es un caso aislado". El presidente de la Comisión Cubana de Derechos Humanos y Reconciliación Nacional, Elizardo Sánchez, ha considerado que, con independencia de si fueron los golpes la causa directa de la muerte, el responsable es el régimen por alentar la violencia y la intolerancia, recordando que hace sólo unos días el expreso del Grupo de los 75 Ángel Moya recibió otra "brutal golpiza" cuando estaba indefenso. "Reclamamos al Gobierno que abra una investigación transparente y depure responsabilidades", ha dicho.

Hay muchas cosas en el caso que no están claras. Según la disidencia, Juan Wilfredo Soto García estaba sentado en el principal parque de Santa Clara cuando la policía le exigió que se retirase. Al negarse, fue reducido por la fuerza, esposado y golpeado con saña. Según Lisset Zamora, después la misma policía lo llevó al hospital donde fue atendido y enviado a casa. Horas más tarde se sintió mal y un compañero de la oposición lo llevó de nuevo al hospital, donde pasó dos días en estado crítico hasta que murió en la madrugada del domingo. Su entierro se celebró por la tarde.

sábado, 7 de mayo de 2011

La historia de un corsario al servicio de Cuba


Las mil caras del chileno con más llegada en La Habana
EL TALENTOSO SEÑOR MARAMBIO

Le carga que escriban sobre su vida. Dice que siempre lo tratan de espía cubano, de “palo blanco” de Fidel y que nunca lo ven por lo que es hoy: un empresario. Conozca el perfil del único hombre en Chile que maneja un Porsche y un Mercedes, tiene un helicóptero, un yate y que pese a ello se define como “pobre… pero con plata”.

Por Miguel Paz / La Nación Domingo (tema de portada 28 de marzo de 2004)

Estigmatizado, mitificado, admirado, repudiado, temido, el multifacético empresario Max Marambio ha vivido aventuras suficientes como para escribir un libro. Él ha dicho que escribirá tres porque sus memorias “Sobre mi vida indebida” no caben en un solo tomo.

Como en la película “El talentoso señor Ripley”, donde el protagonista es acosado por una historia oculta y su intento por despegarse de ella, a Max Marambio su pasado lo persigue.

Y su presente lo posiciona con amigos y socios en todo el espectro político y empresarial.

Mezcla de animal político, convencido idealista y empresario pragmático quienes hablaron para este reportaje concuerdan en que si algo caracteriza al Marambio de hoy es su estilo seductor y su desprejuicio para establecer lazos de todo tipo.

La reconversión de Max Marambio ha sido tal que muy pocos se lo perdonan. El miércoles en el programa “Caníbal” se la tiraron en la cara. “Eres la versión 2.0 del proletariado”, le dijo Carolina Delpiano con una sonrisa en la boca.

Cuba sigue siendo su segunda casa. De hecho durante dos semanas LND trató de contactarlo, pero no fue posible porque hasta el cierre de esta edición permanecía en la isla. A través de otros contactos, este medio le pidió al empresario conocer su versión. Pero él no quiso hablar telefónicamente y sólo estuvo dispuesto de hacerlo personalmente cuando regresara a Chile.

La vinculación de Max ‘Guatón’ Marambio con la revolución cubana se remonta a un viaje que realizó a La Habana con su padre, el diputado socialista por Colchagua, Joel Marambio, en 1966. Por entonces el joven Max, recién egresado del Instituto Barros Arana, quedó prendado de Fidel. Conocerlo “fue como una especie de fuerza de la naturaleza”, ha dicho. En medio de una recepción al grupo de chilenos, Castro le preguntó qué quería estudiar. Marambio contestó: arquitectura. El comandante respondió: “fenómeno, porque nosotros nos estamos volcando por entero a la agricultura”. Entendiendo el error intencional de Fidel, Marambio comenzó a estudiar Agronomía. Pero le duró poco.

ENTRE ALLENDE Y FIDEL

Bajo el influjo de la revolución y sus ideales Max Marambio se sumó a una generación de latinoamericanos que a fines de los 60 pasaba de las aulas de la Universidad de La Habana a los campos de entrenamiento de guerrillas inspirados por el ejemplo del Ché.

Su muerte en la sierra boliviana precipitó el regreso de Marambio a Chile con la idea de hacer su “revolución de bolsillo”, como ha reconocido. En eso estaba, concientizando campesinos de Colchagua, cuando ingresó al MIR y luego al GAP, la escolta de Allende.

En 1970 y con apenas 23 años se convierte en jefe del Grupo de Amigos del Presidente. ¿La chapa? Un nombre de película de espías: Ariel Fontana. Con Allende nunca fueron cercanos. Al “Chicho” le costaba aceptar las restricciones de movimiento que imponía su seguridad. Más difícil le era recibir órdenes de un jovencito que poco a poco se fue desencantando de su doble rol de GAP y miembro del MIR.

Para Marambio, el proyecto de revolución pacífica de la UP era “un enunciado contradictorio en sí mismo”, según dijo a La Tercera a raíz de los 30 años del golpe. Y el MIR, en tanto, una organización que había despreocupado la preparación militar de sus militantes y se alejaba peligrosamente de la unidad de la izquierda. Desde su punto de vista el proceso se encaminaba a un suicidio político. Unos y otros no estaban conscientes de lo que vendría.

Pese a que siguió realizando algunas operaciones de inteligencia a pedido de Allende, como la investigación del asesinato del edecán naval del Presidente, Arturo Araya, en noviembre de 1971 se retiró de GAP y seis meses después salió del MIR. No sin antes dar la prueba de la blancura revolucionaria, incorporándose como “instructor en un centro de entrenamiento guerrillero que el movimiento tenía en las montañas de Temuco”, escribe Marambio.

La racionalidad de su análisis 30 años después, no obstante, contraviene la pasión por la velocidad que adquirió por esos días. Acostumbrado a volar por las calles de Santiago en los Fiat 125 arreglados del GAP, el 20 de enero de 1972 Max Marambio tuvo un accidente automovilístico en el que murió su polola Valentina. Él venía al volante y el acontecimiento lo dejó “deshecho”. Sería el primero de varios grandes dolores como la tortura de su madre por el agente de la DINA, Osvaldo Romo.

El golpe militar lo haría regresar a Cuba.Tras estar encerrado diez meses en la embajada cubana en Chile, Marambio parte a Suecia sin intenciones de vivir la melancolía del exilio. “Nada de empanadas ni cuecas lagrimosas”, dijo. Las condiciones habían cambiado. Cuba. La única revolución latinoamericana que persistía no podía morir.

LOS CORSARIOS DE FIDEL

Max Marambio pisa suelo cubano a fines del ´74 de la mano de su primera esposa, una sueca de la cual se divorcia rápidamente e ingresa a la Universidad de La Habana a estudiar Ciencias Políticas.

Al poco tiempo, determinado por la agria lección del fracaso chileno ingresa a Tropas Especiales, el cuerpo militar de elite de Cuba.

Si el primer contacto de Max Marambio con Fidel había sido a través de su padre, la estrecha relación que mantienen hasta hoy tiene nombre y apellido: Tropas Especiales.

En Chile había estado con dos de sus más importantes oficiales: los gemelos Patricio y Antonio “Tony” de la Guardia, quienes en 1989 serían detenidos y procesados en La Habana por narcotráfico junto al general Armando Ochoa. El primero recibiría 30 años de cárcel en lo que se conoció como la Causa No1; ‘Tony’ y Ochoa, pena de muerte.

Aunque testimonios de opositores a Fidel Castro, como el del escritor Norberto Fuentes, aseguran que el chileno se salvó del proceso al hacer “informes de inteligencia en contra de ‘Tony’”, Marambio alega que él fue corsario pero no devino en pirata.

Pero a principios de 1975 ni los hermanos de la Guardia o Marambio podían predecir el futuro. En nombre de la revolución y con patente de corso brindada por Fidel los nombres de la Guardia, Marambio y otros se fundirían en operaciones secretas militares y comerciales durante los siguientes tres años. Angola, Palestina, el Líbano, Corea, Centroamérica y Europa los vieron traspasar sus fronteras en misiones encubiertas de “ayuda internacionalista” a las luchas de liberación.

“Me tocó participar en algunas guerritas pero nada más”, admite Marambio cada vez que le preguntan por los tres años de misiones especiales que el actual empresario nunca ha querido revelar. Según él, se debe a que “le tengo demasiado respeto a quienes tomaron ese camino y no pudieron vivir para verificar o corregir mis palabras”. Pero un chileno radicado en Cuba que perteneció al MIR y que participó en operaciones de la “solidaridad internacionalista cubana” desplegada en la década de los 70´, da otra explicación.

Según él, hombres como Marambio y Antonio de la Guardia, “ayudaron a Cuba siendo testaferros de sus negocios en los ‘70”. Explica que debido al bloqueo norteamericano y la necesidad de divisas “las operaciones económicas encubiertas fueron intensas”.

¿El método? “El movimiento de capitales era la base de confianza, te pasaban 100 mil dólares para multiplicarlos, no te preguntaban cómo los ibas a usar, confiaban en ti y tú les respondías bien”. Así de simple, dice. No obstante, asegura que cuando se fundó la Corporación Importadora Exportadora de Cuba, Cimex, en 1978 y Fidel decretó la autorización para crear empresas de propiedad mixta (un 50% de propiedad privada y un 50% del Estado cubano), “las cosas empiezan a moverse más abiertamente”.

Precisamente Marambio fue quien encabezó Cimex e inició el turismo a la isla de exiliados cubanos, hasta 1983, fecha en que es destituido. Aquí las versiones nuevamente varían. La oficial precisa que la dirigencia cubana no vio con buenos ojos lo que consideró el germen de un “capitalismo de pacotilla”. La informal apunta a que Marambio tenía cuentas y tarjetas de crédito en el extranjero. “Fue una experiencia magnífica, aunque por el desenlace que tuvo para mí, dolorosa”, contó el empresario recientemente. De ahí en más, “Guatón” se lanzó a los negocios.

En sus entrevistas, Marambio siempre defiende a la isla. “Allí hay de todo, aun los artículos más refinados o de lujo. Lo que falta es dinero para comprar. Por cierto que la gente no tiene acceso a todo lo que necesita. Hay pobreza. Pero me atrevería a decir que sin carencias fundamentales ”, declaró a revista Capital.

LIVING LA VIDA LOCA

Casado desde 1995 con la pintora Soledad Correa, hoy Max Marambio es un vividor.

Como buen chileno no le gusta hablar de plata pero la aprovecha para darse sus gustos. Tiene un yate bautizado en honor a su mujer, “Oh Sole mía II”, con el que en febrero ganó la primera fecha de la Copa “Viña del Mar-Primex” en el lago Vichuquén.

Le gusta el Golf y salir a cazar tórtolas con sus amigos. Es un filántropo miembro de los “Amigos del Museo de Bellas Artes” que aprecia la plástica y tiene una colección importante de obras de artistas latinoamericanos. Y además realiza aportes anónimos a causas justas.

Es un fanático de la aviación. Es dueño de un helicóptero Bell 206 con el que ha sumado varias miles de horas de vuelo. Irónicamente, el modelo del helicóptero es el mismo utilizado por los cuatro miembros del FPMR-A que se fugaron de la Cárcel de Alta Seguridad en 1996.

En ese helicóptero llegó vestido con un traje negro con rayas, al más estilo Al Capone, hasta la Viña Tarapacá para participar en el matrimonio de Enríquez-Doggenweiller. Y no se despegó de su caja de arroz que compartía con los demás invitados.

El 007 de Fidel, como le denominan por su relación con Castro, tiene una amplia casa en La Habana, una residencia en Madrid y una quinta en Pirque, donde vive con Soledad, la hija del hombre al que su padre, Joel Marambio, le expropió el campo.

Aunque ninguna persona pobre va al trabajo en helicóptero ni tiene velero o casa en el extranjero, cuando le preguntan, Max dice que es “un pobre con plata”.

Con más de 30 empresas en 5 países (Chile, España, Cuba, México y Ecuador) agrupadas en el holding ING (International Network Group) Marambio tiene un patrimonio superior, sólo en Cuba, a 20 millones de dólares. ING, que nació en 1985 tras la salida de Marambio de Cimex, con el propósito de producir películas latinoamericanas), actualmente está enfocada al rubro turístico, inmobiliario, de aviación y agroindustrial. Con todo, Max Marambio es hoy el chileno mejor conectado con Fidel Castro, según explica el ex subsecretario del Interior, Belisario Velasco, quien tiene una larga relación con la isla y un hijo con negocios allá. “Es el comerciante con más llegada en Cuba”, dice.

Sin embargo, muchos se preguntan cómo logró acumular tanto dinero. Aunque no es el chileno con más plata sí es el único que la obtuvo en el corazón del socialismo latinoamericano.

¿Cómo lo logró? La historia oficial de cómo Max Marambio se hizo millonario suena casi tan pintoresca como la de Fra Fra y sus pollitos. Una terrina congelada de foie gras llevada por Marambio a Cuba desde París en 1983 y una comida con Fidel entre los invitados le bastaron para que la administración del zoológico de La Habana le prestara 10 gansos para intentar producir el paté francés en la isla.

Sólo sobrevivieron dos. Con ellos “pudimos obtener un hígado de 650 gramos y preparar foie gras”, dijo el empresario a Qué Pasa. Como los panes, el negocio se multiplicó y nació La Oca, que exporta más de un millón de gansos anuales en forma de plumas, carne y foie gras. Marambio, ya retirado del negocio, ha dicho que “recibía un 15% de comisión”, con la cual habría sumado los primeros dólares de su fortuna.

Para los anticastristas la historia es otra. Según un documento titulado “Las Reservas del Comandante” ampliamente distribuido en 1997, Marambio sería uno de los encargados de las finanzas personales de Fidel. El empresario se ríe de las acusaciones. “Qué te puedo decir de esas idioteces. Caen por su propio peso”, dijo a Capital.

Igual la duda permanece. “A mí me cuesta explicarme cómo gente como Marambio de un día para otro mueva millones de dólares”, se pregunta un pequeño empresario chileno que por sus nexos políticos y económicos con Cuba, pide anonimato. Aún así, la respuesta según él se encuentra en el buen timing de Max en los 70´s. “Marambio tuvo una gran habilidad: el haber estado cuando más se necesitaba. Demostró eficiencia, resolvió problemas y generó negocios para Cuba. Además, su historia lo avala, no era un aparecido”, dice.

Con el desplome de la URSS y el cese de su ayuda económica, la Isla literalmente se murió de hambre. Obligado por las circunstancias Fidel Castro debió aceptar la apertura de Cuba a una dolarización informal y a una política de puertas abiertas al turismo. Lo que en 1983 para la dirigencia cubana había sido el símbolo de “un capitalismo de pacotilla”, se convertía en la salvación de su economía en pleno “Período Especial”. Por entonces, Marambio fue el principal promotor de las inversiones de otros empresarios chilenos en Cuba.

Pero no todo es por amor a la causa, indica un miembro del PS con fuertes nexos con el gobierno cubano. “Persona que él lleva a Cuba tiene que tener nexos con él”, dice.

El chileno con negocios en Cuba, lo explica de la siguiente manera: “Marambio es un proveedor, un facilitador de contactos porque no tienes otra manera de operar debido al bloqueo”, dice. Hombres como Marambio le dan confianza a los empresarios. Aportan el “know how” y “su nombre es símbolo de que las trabas burocráticas desaparecerán si negocias a través de él”. Su conocimiento del modo de trabajar en Cuba les asegura a los hombres de negocios “mover la entrada de inversiones, el flujo del negocio y el retorno de los pagos”, explica. Y eso se agradece y remunera.

La fuente asegura que Marambio no es el único. “Hay otros, varios ex miristas que tienen contactos antiguos que ahora les sirven para propósitos comerciales”. La diferencia está en la importancia que alcanzó Max Marambio para Cuba. “Con el nivel de contactos que él tiene, las utilidades son importantes”.

BUSCANDO INFLUIR

Marambio ha dicho “yo entendí que la capacidad de influir en la gente pasa por los recursos que tú tienes”. Y en eso está. Al igual que su gran amigo y socio Carlos Cardöen, el empresario sabe que el paso del papel de diario y la polémica al glamour y tranquilidad del papel cuché tiene que ver con la cultura, el arte, la educación y los medios de comunicación. Hace poco mostró interés por participar en la Universidad Arcis y en reflotar el diario “La Época”.

En el caso del periódico, un cercano al empresario reconoció a LND que estuvo en conversaciones con el dueño de la marca, el actual embajador en México, Fernando Molina, en 2002. Pero Marambio no era el único posible accionista en el negocio. “También participaba un consorcio periodístico español, que no es Prisa”, aclara un testigo de las conversaciones.

En el caso de Arcis es al revés. Según un miembro del Consejo Superior de la Universidad, el sociólogo Tomás Moulián, antes de convertirse en rector de la casa de estudios, tomó contacto con Marambio para que este ayudara a la Universidad a salir del hoyo financiero en que estaba en 2003. El interés de Marambio, explicado por Moulián en una de las reuniones del Consejo Universitario a fines del año pasado, es ratificado por Andrés Pascal. “Me consta porque colaboré con él en los estudios sobre la universidad y sobre las posibilidades que tiene”. El empresario habría ofrecido prestar el dinero que hacía falta para pagar las deudas (estimadas en más de 300 millones de pesos) pero con las condiciones de que se saneara rápidamente la situación administrativa de la Institución y de que él pasara a ser miembro del directorio de la Corporación. Las conversaciones no llegaron a nada “porque puso muchas condiciones como sanear la universidad en tres meses”, explica la fuente.

Para un miembro directivo de la Universidad “Lo que quiere Marambio es adquirir una cierta respetabilidad y eso es lo que hace poniendo una cantidad de plata en Arcis. Él busca un modo de adquirir el aspecto de un filántropo cultural y eso es lo que buscó acá en algún momento”

Pero Pascal piensa que no. El interés de Marambio “es apoyar el desarrollo de una universidad que siendo privada es la más progresista de las universidades privadas”, explica el ex dirigente del MIR.

Sentado hoy en el sillón de rectoría, Tomás Moulián no desmiente ni afirma nada, solo dice que no han llegado a ningún acuerdo con Marambio. Pero Andrés Pascal dice lo contrario. “Es un tema que no está cerrado del todo”.

LA IZQUIERDA Y DERECHA UNIDAS...

Jamás serán vencidas, dice Nicanor Parra. Según Max Marambio es la frase más acorde a los tiempos. Y la sigue al pie de la letra. Sus amistades en la derecha son variadas y bien conocidas.

Es amigo de los nuevos samuráis de Lavín: Andrés Allamand y Manuel José Ossandón (UDI), el edil de Puente Alto. Del primero ha dicho que “es la gran esperanza blanca de la derecha” y que no le cabe duda que algún día será presidente de Chile. Con el segundo lo une una relación doble. Se conocieron siendo vecinos en Pirque y fueron socios en las gestiones para la visita de Joaquín Lavín a Cuba en febrero de 2002.

Pese a que Marambio ha negado públicamente haber sido nexo con Fidel, en una ocasión se ufanó de la maniobra ante el alcalde de Buin. Angel Bozán recuerda sus palabras en medio de una discusión por el Aeródromo que Marambio desea instalar en la localidad. “Cuando yo tuve aquí en mi oficina a Max Marambio le dije: lamento que usted haya llevado a Lavín a Cuba”, dice. Bozán asegura que Marambio le contestó: “Algún día la izquierda chilena me va a agradecer él haber llevado a Lavín a Cuba a hablar con Fidel Castro”.

Si la izquierda no lo hace, sin duda que Lavín sí. En un eventual gobierno suyo, el alcalde de Santiago no podría olvidar el puente de plata con La Habana que Marambio le tendió y que por estos días ha vuelto a cruzar, reuniéndose con dignatarios del PC cubano, quienes le pidieron que interceda para que el gobierno se abstenga de votar contra Cuba en la Comisión de DD.HH. de la ONU. Otros derechistas que no le niegan el saludo a Marambio son Raúl Torrealba, el alcalde RN de Vitacura, y el diputado del mismo partido Maximiano Errázuriz.

Con este se conocieron a fines de la década de los 80 en un cóctel organizado por Carlos Cardöen, otro partner de Max. El otrora productor de armas y renovado filántropo cultural tenía un stand en la Fidae donde promocionaba sus helicópteros.Pero la amistad con Errázuriz se afianzó tiempo después debido a un incidente donde el diputado casi pierde la vida: “Fui a pescar al lago Ranco, estalló una tempestad, y casi me ahogué. De repente aparece una lancha muy bonita, muy grande, muy importante y me rescata”, dice el parlamentario.

La lancha pertenecía al empresario inmobiliario Francisco Posadas, el socio de Marambio y del general (R) de la FACH, César Topali, en la empresa Los Silos de Nazareno. Errázuriz no puede ocultar su admiración por el empresario. “Quizás lo que más sorprende de Max Marambio es que él en sí mismo es un poder fáctico”, explica. Así quedó demostrado con su pelea con Ricardo Claro y los viñateros y residentes de Alto Jahuel por instalar un aeródromo en Buin.

El proyecto, desarrollado por Los Silos de Nazareno, aún se encuentra en etapa de evaluación de impacto ambiental, y enfrenta a dos pesos pesados del lobbismo nacional. Enrique Correa por el lado de las Viñas y el estudio Allamand & Schaulsohn en representación del empresario de traje de lino.

De triunfar Max Marambio en esa batalla, el mito de que el aeródromo tiene como objetivo recibir a Fidel en un eventual exilio en Chile estaría más cerca de la realidad.

La condena de un gerente

Max Marambio tras ser condenado en Cuba: ‘Es una persecución política en mi contra’

Jueves 5 mayo 2011 11:05

Publicado por Denisse Charpentier La Información es de Nelson Oteíza •

El empresario chileno Max Marambio fue sentenciado a 20 años de presidio en Cuba por delitos de corrupción.

Marambio atribuyó la condena a una persecusión política encabezada por el presidente de ese país, Raúl Castro.

Imagen: Max Marambio ABC.es

Cuba condenó a 20 años de cárcel al empresario chileno Max Marambio, juzgado en ausencia, culpable de los delitos de cohecho, estafa y falsificación de documentos bancarios o de comercio con carácter continuado, según un comunicado publicado en el diario oficial Granma.

En la misma causa fue sentenciado a 15 años de presidio el ex ministro de la Industria Alimenticia, Alejandro Roca, de 75 años, por cohecho de carácter continuado y actos en perjuicio de la actividad económica o de la contratación.

Ambos fueron juzgados por el Tribunal Provincial Popular de La Habana a fines de marzo, pero la sentencia, que corresponde a la petición de la Fiscalía, no había sido publicada.

La defensa cuestionó que el gobierno cubano no haya solicitado la extradición de Marambio y lo haya procesado en ausencia.

El comunicado asegura que el tribunal valoró numerosas pruebas, estimó que los hechos imputados por la Fiscalía fueron debidamente probados y consideró que los delitos cometidos revisten particular gravedad.

“Requieren de una respuesta penal enérgica, en correspondencia con los cuantiosos daños ocasionados por los acusados a la economía nacional y al menoscabo producido por ambos al comportamiento ético de varios funcionarios y trabajadores subordinados”, subraya.

Max Marambio fue acusado de actos de corrupción cometidos en Cuba como dueño de la empresa “Alimentos Río Zaza”, propiedad mixta con el Estado, que con dos plantas facturaba 100 millones de dólares anuales.

El caso salió a la luz pública en abril de 2010 con la muerte en La Habana del gerente de Río Zaza, el chileno Roberto Baudrand, según las autoridades de la isla, a causa de una insuficiencia respiratoria aguda combinada con el consumo de fármacos y alcohol.

La justicia cubana había convocado a Marambio y a su hermano Marcel, quienes viven en Chile, pero al no presentarse fueron declarados en rebeldía y se solicitó su captura internacional.

En conversación con La Radio, el empresario chileno atribuyó la sentencia en su contra a una persecusión política encabezada por el presidente cubano, Raúl Castro.
Max Marambio dijo haber recibido sin sorpresa la sentencia del tribunal cubano e insistió que las acusaciones en su contra no tienen base.
Marambio también respondió a sus críticos que señalan que ahora cuestiona el mismo sistema que en el pasado le permitió hacer fortuna en la isla.
“Me siento muy orgulloso de lo que hice. Hicimos dos o tres empresas que aportaron mucho a Cuba, tuvimos utilidades razonables con lo que hicimos, nadie nos regaló nada”, enfatizó el empresario.
Max Marambio hizo notar la coincidencia de que la condena en su contra se conozca un día antes de que se inicie en Francia la primera audiencia de la demanda que interpuso contra el Estado cubano ante la Cámara Internacional de Comercio.

“Pareciera ser que tienen la ingenua pretensión de tapar lo que está pasando en un tribunal prestigioso y neutral como es el de París”, concluyó.